"Se puede estar enamorado de varias personas a la vez, sin traicionar a ninguna" -García Márquez
Carlos abrió los ojos de nuevo; mirándose gracias al espejo completo frente a él.
Suspiro rendido mirando el precioso traje blanco con detalles de encaje fino; se puso los guantes no sin antes quitarse el anillo de compromiso del dedo anular.
Volvió a suspirar y peinar los rizos rebeldes que salían de su perfecto peinado con trenzas.
Y volvió a suspirar, esta vez con más fuerza. Tomando la valentía necesaria para salir allá y cumplir con lo que sus padres y el reino entero habían estado esperando.
Se colocó el lujoso velo y salió.
Encontrándose encaminado a donde el amor de su vida se encontraba en un elegante traje negro; las cosas no podían ser más maravillosas... ¡Había encontrado el verdadero amor!
Esa cosa por la que príncipes y caballeros emprendían valerosas travesías; y el simplemente había tenido que abrir su corazón sin el miedo constante a ser lastimado y renunciar a su sueño de descubrir más allá de lo que la tinta en los libros decía.
Llego hasta la "Capilla" adornada en tonos blancos; el piso anaranjado recién encerado, paredes amarillo pastel y techo de madera... las bancas de madera oscura pero nadie ahí, no había más que una sola alma en toda la condenada capilla.
Tomo el ramo entre sus dedos con más fuerza; mientras caminaba a la única persona presente, ni siquiera ese gran amor con el que daría un paso importante estaba.
-¿Lo arruine cierto? No decidí ¿Verdad?- Honestamente era demasiado perfecto para ser cierto. Se detuvo antes de llegar al altar, tomando asiento en la primera banca al lado de la chica que sin cuidado jugaba con una pequeña daga entre sus dedos.
-Correcto- Suspiro ella para después mirarle con esos penetrantes y misteriosos ojos celestes -Alguien muy sabio y de preciosos ojos chocolate me dijo un día que nunca es tarde para hacer lo correcto...- sonrió de lado al mirar esos mismos preciosos ojos en el contrario, si tan solo hubiese seguido el consejo y no a su ego -Ve por ellos tigre- guiño el ojo mientras Carlos se lanzaba a los brazos de la chica que no correspondió el abrazo en ningún momento, mientras el chico lloraba y se preguntaba ¿Porque estaba tan dañado?
Ya después de unos minutos se atrevió a preguntar -¿Y quién es ese chico?-
-No eres tu si te lo preguntas, dije alguien sabio- Ariana le regalo una blanca sonrisa burlona que le hizo rodar los ojos -Idiota- el resolló indignado con ambas manos en las caderas.
Y entonces despertó, sudando frio y con un temblor en todo el cuerpo.
Se levantó de golpe, tocando su cabeza que simplemente daba vueltas y vueltas. Y entonces lo noto, la mirada penetrante de Jay, aquel que estaba sentado en cuchillas en el borde de la cama con ambas manos en las mejillas... expectante.
Carlos le miro un par de segundos para después tallarse los ojos y gruñir.
-Tienes baba ahí- señalo Jay con su dedo con cierto desdén y sin dejar de mirarle.
Carlos rodo los ojos tratando de restarle importancia al ardor en sus mejillas -¿Q-Que diablos haces ahí?-
-Comenzaste a gritar y moverte, y creí que sería bueno que me levantara en inspeccionar- Jay se sentó sobre sus talones con una pequeña sonrisa autosuficiente, como si hubiese hecho la obra del año
-¿Y por qué no solo me despertaste?- frunció las cejas el pecoso
-No sé- admitió encogiéndose de hombros -Me pareció interesante verte dormir-
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The Prince
FanfictionJaylos benlos carlos/oc Argumento: Carlos Valentine De Vil es el príncipe de Versalles que nacio con el único propósito de mantener la paz en los reinos (Auradon, Camelot, Agrabah.); esto solo seria posible cuando el príncipe cumpliera 16 y se casar...
