A Tod nunca le importó que Johan fuera gay, ellos eran los mejores amigos y desde jóvenes prometieron que lo serían por siempre.
Porque un verdadero amigo es aquel que te acompaña en las buenas, pero sobre todo, en las malas.
Todos los derechos rese...
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-¿Johan?- Marina se había quitado la venda del pie y el zapato que le quedaba, ahora andaba descalza por la casa buscando a su hermano -¿Joy, dónde estás?-
-¿Marina?- de la habitación del chico, ella escuchó su voz y se acercó -¿Ya se fue Carter?-
-No-
-Entonces no saldré-
La chica mordió su labio inferior pensando... -De hecho se desmayó en la cocina-
-¿Qué?- Johan abrió la puerta y miró a todos lados -¿De verdad se desmayó?-
Marina se encogió de hombros -Si no me crees, puedes revisar la cocina-
El chico rubio corrió hasta la cocina y encontró a Carter tirado en el suelo, después regresó -¿Hablamos a una ambulancia?-
-Mejor ponle un algodón con alcohol en la nariz- ella se encogió de hombros otra vez -Tengo en mi maleta, ve a buscarlo-
-Sí, sí, buena idea- Johan corrió hasta la habitación que ocupaba Marina -¿Dónde está tu ma...?- el rubio se quedó petrificado un momento, se sorprendió de ver a Tod allí, con una mano sujetado a los barrotes de la cama de su hermana con unas esposas y sin camisa sentado sobre la cama -¿Tod?-
Aprovechando el shock de su hermano, Marina llegó por detrás y cerró la puerta, le puso llave y trabó la manija de la puerta con una silla... Johan corrió hasta la puerta y trató de abrirla... No pudo hacerlo.
-¡Marina abre la puerta!- gritó golpeando la madera -¡Marinaaaaa, te mataré!-
-Les dejaré salir cuando hayan arreglado sus diferencias o no saldrán de allí-
-No voy a hacer lo que tú quieras Marina-
-Entonces Feliz Navidad hermanito. La pasarás ahí encerrado y yo me comeré ese delicioso horneado en la cocina... Ahh y de paso venderé a Carter por internet, tal vez alguien quiera una donación por la navidad o el año nuevo-
-¡Marina!-
-Tod, ¿No tienes que decirle algo a mi hermano?- la voz de la chica era la que usaba cuando hacía sus travesuras.
Con su voz gruesa él solo emitió un -No-
-Bien- dijo ella y llamó a su hermano -Joy...-
-¿Qué quieres?- la voz furiosa de su hermano se escuchó pegada a la puerta.
-Hay un chico guapo y fortachón, un papito musculoso muy atractivo, y hace rato me dijo que estaba enamorado de ti- ella comenzó a reírse -Te lo digo solo como dato informativo supongo... Su nombre es Tod. Pero tú puedes decirle Teddy-.
Riéndose de aquellos dos tontos, muy satisfecha, Marina fue a hablar por teléfono con su novio para que le ayudara a pensar, ahora qué haría con Carter.
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