Kyungsoo tarareaba una melodía mientras sacaba del horno las galletas de chispas, dejándolas rápidamente en la mesa y sonriendo al ver lo bien que habían quedado.
Feliz y lleno de dicha, dejó la bandeja en un lugar más ventilado para que se enfriaran más rápido, viéndolas.
—Tranquilo, no se van a ir corriendo. —Baekhyun comentó sorprendido al ver lo mucho que admiraba Kyungsoo las galletas.
—Estas... son especiales. —Sonreí, viendo lo apetitosas que se veían; convencerían a cualquiera de ser completamente normales.
—¿Especiales? —Baekhyun caminó hasta su mejor amigo para ver las mismas galletas que sacaba su amigo de manera casi diaria—. ¡Ah! ¿Es para tu novio? —Kyungsoo golpeó el hombro del chico con su mano mientras Baekhyun carcajeaba, cubriéndose de ser atacado nuevamente.
—No es mi novio...
—Pero quisieras. —Otro golpe—. Ya comprendo, eres violento.
—Son especiales porque las hice con ingredientes inusuales. —Kyungsoo rio mientras se sonrojaba—. Eso rima.
—Esto da miedo. —Baekhyun dio un paso atrás y de inmediato miró al sonrojado y sonriente Kyungsoo que no dejaba de ver las galletas—. Seguro es tóxico.
—No, mi querido amigo. —Oficialmente, Baekhyun estaba confundido—. Todo lo hice con cosas sanas, sin una pizca de nada inorgánico. Harina sin gluten, leche sin lactosa, entre otras cosas.
—¡Qué asco! Debe saber a cartón. —Gritó asqueado Baekhyun mientras Kyungsoo asentía victoriosamente.
—Sí... apuesto que las amará. —Sonriendo como un pequeño enamorado, salió para arreglar su ropa y correr a ver a Kim Jongin.
Baekhyun se refugió de nuevo en la sala, sorprendido y viendo hacia donde había huido Kyungsoo.
—¿Qué sucede? —Preguntó Chanyeol, acostándose recto en el sofá y reposando su cabeza en las piernas de su pequeño novio.
—Un milagro... —Susurró Baekhyun, y Chanyeol solo asintió, durmiéndose...
Kim Jongin estaba feliz, ¿Cómo negarlo? Su visita a la terapia de la rodilla ni siquiera podía arruinar su perfecto estado de ánimo. Por primera vez, caminaba con una enorme sonrisa en sus labios; no le importaba parecer un tonto, estaba totalmente emocionado.
Kyungsoo lo llamó diciendo que había una enorme sorpresa, y eso solo hacía que se comportara como un niño en su parque favorito para jugar. Entrando al cálido negocio, Kyungsoo alzó su mano, haciendo que Jongin casi corriera hasta donde estaba él.
—Viniste rápido. —Asentí sonriente, sentándome.
—¿Ya pediste? —Kyungsoo asintió.
—Te pedí un jugo natural, y créeme, le dejé al mesero muy en claro que sin azúcar. —Sonreí nervioso, tratando de encontrar cualquier punto visual con el cual relajar los latidos de mi corazón. Pero un corto ruido y una hermosa caja decorada en azul y amarillo pastel apareció en la mesa.
—Ábrelo. —Dudando y temiendo a que se me cayera, lo tomé, abriéndolo.
Dentro había unas galletas visualmente exquisitas que hacían que mi corazón se estrujara.
Daría todo lo que pudiera para ser capaz de comerlas; apuesto que Kyungsoo representa su cariño a través de sus postres. Nunca sentiría ese maravilloso camino.
—Sé lo que estás pensando y no. Estas son mis primeras galletas dietéticas; les quité todos estos productos. —Le mostró una lista entonces—. Y agregué solo los que fueran posibles para que tú los comieras. —Kyungsoo no pudo evitar soltar un jadeo al ver cómo Jongin comía una galleta con decisión, mientras la masticaba, detallando claramente cada parte de su sabor y textura.
—Me encantan. —Y Jongin comenzó a sonreír más.
Ese era el sabor del amor.
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Chocolate Shop.
Fanfiction¿Qué sucedería cuando un chocolatero se enamore del hombre que siempre ve pasar frente a su chocolatería? ¿Y qué sucedería si ese hombre tiene un grave secreto y no pueda soportar algo tan dulce? En esta novela encontraras la manera de vivir un rom...
