Cuando Kyungsoo ofrecía sus postres para animarlo, él solo volvió a declinar y prefirió un café amargo que un chocolate caliente para calentarse. Por lo que solo miraba confundido cómo ese hombre lograba negarse siempre a sus dulces, era algo sorprente para él.
Pero no quería lucir tan desesperado, mucho menos desilusionado por ni siquiera saber el nombre de aquel desconocido.
—¿No quieres azúcar con tu café? — Kyungsoo inclino un poco el dispensador de azúcar, pero él negó alejando su café.
—No. Yo no puedo. —Sonrió, pero eso no llegó a sus ojos. Kyungsoo no pudo evitar perderse en ellos.
—Veo que estabas apresurado a entrar. ¿Necesitabas algo? —Por favor, que sea un dulce. Kyungsoo no podía dejar de suplicar mentalmente, mirando interesado al hombre.
—Yo solo iba pasando y vi las luces encendidas. A esta hora salgo normalmente de trabajo y quería tomar un café antes de ir al minimarket; necesito comprar algunas cosas y... no sé por qué estoy explicando tanto... Sé que es raro que viniera corriendo, ¿o no? Yo... olvídalo. —Kyungsoo sonrió—. Soy Kim Jongin.
—Un gusto, soy Do Kyungsoo.
—Lo sé. —Jongin sonrió, mirando la confusión en el rostro del hombre pequeño, donde, nervioso, Jongin intervino—. Tu gafete, lo llevas puesto desde el primer día de trufa y, bueno, se me quedó grabado.
Kyungsoo quería morir de vergüenza; se había olvidado completamente de ese detalle y ahora se encontraba con un puchero, mirando su gafete y odiándolo por un momento—. Creo que es tarde. Debo irme al minimarket.
—Si quieres, puedo ir contigo. Estaba a punto de cerrar.
—Yo... en serio puedo ir solo...
—Necesito comprar un par de avellanas para hacer unos postres para mi sobrino. Espera solo cinco minutos a que cierre el local. —Jongin asintió rápidamente, saliendo de aquella hogareña chocolatería y chocando con la fría brisa helada que lo hizo estremecer. Kyungsoo cerró el lugar con llaves y tomo de debajo de su brazo su abrigado suéter azul oscuro y se lo coloco rápidamente para mantener su calor corporal.
Una vez en el minimarket, decidieron separarse para ver con más facilidad los artículos que les interesaran y encontrarse posteriormente en la caja. Kyungsoo fue el primero en llegar y Jongin dejó una cesta con sus productos justo a su lado.
—Diablos, me faltó la leche de soya. Espera un momento. —Dijo, refiriéndose al cajero que había comenzado a pasar los productos. Jongin corrió rápidamente, lo que le dio un poco de tiempo para detallar los artículos que había tomado.
Todos eran libres de lactosa y con cero por ciento de azúcar. Kyungsoo miró intrigado los empaques, pero de inmediato retrocedió, mirando al sonriente moreno, dejando el nuevo producto en la mesa y sacando su tarjeta.
¿Jongin será alguna clase de persona sana? Su cuerpo era grande, pero no precisamente muy musculoso. Kyungsoo nunca había comprendido por qué las personas compraban esos artículos por gusto propio en vez de disfrutar lo que la mayoría hacía: comer dulces y chatarra.
Galletas con leche deslactosada. Cosas así. Kyungsoo suspiró al dar varios pasos fuera de la tienda. Kim Jongin hizo una breve reverencia y, disculpándose, se giró caminando al lado totalmente opuesto del que Kyungsoo iría.
El pequeño hombre no pudo evitar suspirar mientras veía al elegante hombre caminar, moviendo la bolsa de atrás hacia adelante. En ese momento, solo pensaba en lo infantil que aquel sujeto parecía, así que, con múltiples ideas surgiendo rápidamente en su mente ágil, voló a su casa, la cual compartía con Baekhyun. No era muy grande, pero era muy acogedora, perfecta para comenzar a experimentar con postres para el moreno.
—¡Kyungsoo, esto está delicioso! —gimió encantado Baekhyun mientras comía otros trozos del chocolate recién salido de Kyungsoo—. ¡Se derrite en la boca!
—No sigas comiendo, están calientes y te quemarás. —Kyungsoo golpeó rápidamente la mano de Baekhyun, que ahora se dirigía a los chocolates con naranja—. ¡Te dolerá el estómago!
—No me importa. —Baekhyun hizo un puchero gracioso y Kyungsoo solo le dio uno, el cual desapareció de inmediato en su boca—. De verdad, no puedo entender como Don Limón no acepta ninguno de tus dulces.
—Sí, Baekhyun... hay algo que no te he contado. —Susurró, sentándose mientras tomaba un poco de su chocolate y miraba la cara llena de chocolate de su amigo.
—¿Qué sucede? No me digas que el hombre por fin aceptó un chocolate. ¡Ya era hora! —gritó Baekhyun sonriente, pero Kyungsoo negó rápidamente.
—No, no es eso. —Kyungsoo comió un dulce mientras comenzaba a hablar—. Cuando venía para acá, ya sabes, al cerrar el negocio y todo ello, él entró a la tienda, pidió solo un café y...
—¿Café en una chocolatería? ¿Está enfermo?
—Sí. Pero él se veía incómodo, como si nunca hubiera visto tanto chocolate junto. Cuando le iba a dar uno, él volvió a negarse. —Kyungsoo tomó un poco de chocolate—. Dijo que iría al minimarket, ya sabes, el que queda por la peluquería donde trabajabas, y... lo acompañé. Nos separamos; yo tenía que ir a comprar las frutas para los dulces, pero cuando vi sus productos, solo había cosas sin lactosa, cero azúcar, incluso llevaba tofu... —Baekhyun asintió con sus cafés ojos abiertos.
—¿Crees que sea uno de esos hombres que solo vive sanamente?
—No... incluso los hombres se dan un gusto de vez en cuando. No creo que sea eso... —Kyungsoo volvió a su chocolate—. Pero lo averiguaré.
—Chanyeol me dijo que ese hombre te traía loco, pero no lo creía... mi Dodo está creciendo...
—¡No seas ridículo! Solo quiero saber un poco más de él... Chanyeol y tú ven muchos dramas. —Baekhyun robó un chocolate y asintió riendo.
—¿Y para qué te digo que no? —Sonriendo, Kyungsoo terminó su chocolate y comenzó a lavar todo lo que había ensuciado... que era demasiado.
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Chocolate Shop.
Fanfiction¿Qué sucedería cuando un chocolatero se enamore del hombre que siempre ve pasar frente a su chocolatería? ¿Y qué sucedería si ese hombre tiene un grave secreto y no pueda soportar algo tan dulce? En esta novela encontraras la manera de vivir un rom...
