ACERCAMIENTO

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Aquella parte del laberinto parecía no tener fin. Los dos estaban cansados. No paraban de caminar de un lado hacia el otro. El frío seguía calando por sus cuerpos. Nami estaba cansada. Cuanto rato llevarían andando? 4 horas? 5 quizás? Había perdido completamente la noción del tiempo. La poca conversación que tenía con el chico no ayudaba a que el viaje se hiciera más ameno, sino todo al contrario. Desde el enfrentamiento que tuvieron con aquél hombre de roca, no habían descansado más de 10 minutos. Lo único que lograban ver era nieve y más nieve por todas partes. 

Un fuerte vendaval se levantó en aquel momento. De la gran potencia que tenía hizo que la pelirroja se desequilibrara. Estuvo a punto de caer si no fuera porque Law la agarró del brazo y de un rápido movimiento la abrazó contra su pecho. Ella se aferró a él y pudo notar como el cuerpo del cirujano estaba mucho más frío que el suyo.

Aquél abrazo duró hasta que el viento cesó, ya que les impedía la marcha.

-Gracias. - Dijo Nami una vez se separaron.

-La próxima vez, ves con mas cuidado. No me lo perdonaría si te pasara algo

-No te lo perdonarías? - Preguntó Nami mirándole de reojo.

-Mugiwara-ya no me lo perdonaría. Imagina que te matan estando conmigo. Mi alianza con él para acabar con Kaido se rompería y mis posibilidades de derrotarle disminuirían notablemente. Por mi bien, más me vale mantenerte con vida. - Contesto Law fríamente.

-Toma anda. - Y Nami le ofreció el abrigo al chico. - En estos momentos tú eres quien lo necesita. Mi temperatura es superior a la tuya, además, no es justo que yo lleve tu abrigo.

-Quieres descansar un rato? - Propuso el chico

Nami asintió y se sentaron debajo de uno de los árboles que había cerca. 

-Ven. - Le dijo Law mientras le ofrecía sentarse mas cerca de él para poder cubrirse los dos con el abrigo. 

La chica apoyó su cabeza en el hombro del capitán y el la acercó mas a su cuerpo abrazándola con uno de sus brazos. Ella cerró los ojos lentamente y él lo único que podía hacer era mirarla. ¿Qué le pasaba con aquella chica? Estaba seguro de que si en lugar de Nami, hubiera estado con Robin, no se hubiera tomado tantas molestias en intentar que estuviera lo mejor posible. A él no le molestaba el roce de sus manos, no le molestaba cuando le hablaba, no le importaba cederle la cama para dormir, no le importaba tenerla entre sus brazos. De hecho no es que no le importara o no le molestara hacer todo aquello por la chica, la realidad era que disfrutaba haciendo todo lo posible para que ella estuviera a gusto con él. 

Nami había cambiado mucho desde que la conoció cuando apenas era una mocosa. Aquella niña insoportable que siempre se empeñaba en jugar con él cuando se veían. Law se preguntaba si se acordaría de él. Imposible. No tendría más de seis años la última vez que se vieron antes de conocerse oficialmente como piratas. Debía proteger a esa chica, ya no solo por la tripulación del sombrero de paja o por él mismo, sino por Bellmere, una de las mejores amigas de Rocinante cuando estaba en la Marina, y la madre de Nami. Algún día se lo confesaría, pero por el momento lo mejor era esperar.

Law pasó una mano por la cara de la pelirroja, apartando un mechón de pelo que caía por delante de su cara. Nami, que estaba despierta, lo notó. Le gustaba sentir que aquél chico se preocupaba tanto por ella. Siempre había pensado que el temido Trafalgar Law era un pirata de lo más despiadado. No había oido a nadie hablar bien de aquél chico, a excepción de Luffy. Tenerle cerca le ponía nerviosa, de hecho nunca le había caído bien aquel chico, pero, poco a poco su pensamiento hacia él iba cambiando. Lo que ella no sabía era que finalmente tendría que tomar una de las decisiones mas difíciles de su vida.

Las cuatro estacionesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora