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Los murmullos parecían aumentar conforme avanzanban los segundos sentado en ese horrible restaurante. Se sentía a morir a sabiendas que a cortos metros se encontraba Louis con su horrible noviecita. Era un idiota, un completo idiota.
Su mirada se dirigia a William, quien parecía tener rato observandolo expectante a lo que fuera a decirle. Incómodo se removio en su lugar.
William parecía querer decir algo. Quería decirlo, solo que no sabia por donde iniciar sin terminar alterando al menor. Cuando por fin había reunido y acomodado las palabras necesarias en su mente. Un mesero apareció de forma sonriente.
Este era alto, demasiado delgado casi esquelético con una cabellera teñida de un color rosa pastel y la otra mitad de un cafe claro, portaba pantalones de mezclilla y una simple camisa blanca sobre de estos un delantal rojo. Luego este al verlos cambió su sonrisa y los miro sin expresión alguna mientras sacaba un pequeño block de notas y una pluma.
—Buenas tardes, sean bienvenidos, ¿desean ordenar?
—Deseo que te vayas.—soltó en forma despectiva el menor.
El mesero le miró algo sorprendido y listo para empezar una discusión con su cliente, hasta que finalmente capto que lo que decía no era precisamente para su persona si no para quien le acompañaba sabiendo que quizás era un mal momento, guardo su libreta de apuntes y se marchó lentamente de la mesa para seguir atendiendo a otras personas.
William soltó un suspiro cansado, volteó hacía la mesa de su hermano para asegurarse de que este no se encontraba observandolos.
Al contrario, Louis se encontraba riendo tan animadamente con Eleanor, parecían estar disfrutando de su cita como pareja.
Regreso su atención a Harry, quién había imitado sus actos solo que él no había quitada la vista de encima de la pareja a unas cuántas mesas de ellos. En sus ojos se reflejaba la tristeza y su labio inferior temblaba, dejando a la luz que tenía intenciones de ponerse a llorar.
Esa escena le hizo sentir algo de pena hacía el chico.
—Harry, mira, yo quería--— No terminó de hablar, Harry estrelló su mano contra la mesa y le volteo a ver molesto.
—¿Tu querias qué? ¿Decirme? ¿Advertirme? ¿Reirte de mi? ¿Qué querías Tomlinson?— Cuestionó rápidamente con notable enojo.
—No creí que de verdad te fueras a meter con mi hermano.— Respondió en voz baja.
—¡Por favor,William! Sabes cómo soy, te respetaré a ti, ¿pero a tu familia?— Cierta risa amarga salió al final.
William le miró sorprendido ante las actitudes que el rizado estaba tomando en su contra, en todo el tiempo de conocerlo jamás lo había visto responderle así.
Dejo de responder, guardó silencio reflexionando ante lo que el chico le decía y pensó que él no tenía la culpa de nada, que a él no es a quién deberían estar reclamándole.
—No es mi maldita culpa que tu padre no te quiera y tengas que estar regalando el culo a cualquier tipo.
Harry abrió todo lo posible sus ojos. Las palabras le legaron y vaya que lo hicieron, más al ser pronunciadas por William, su amigo quién siempre le dio su apoyo.
Sintió las lágrimas estar por acumularse, pero no lloraría, no ante él y repetidas veces pestañeo alejando las pequeñas gotas de agua de sus ojos.
Sin responderle y sin mirarlo por última vez se levantó de la mesa de donde se encontraban y empezó a andar en dirección a donde se encontraba la pareja.
William lo siguió tratando de detenerlo, pero fue tarde cuando el rizado se paró cerca de ellos y mirando hacia otro punto, ocultando su rostro, mucito por lo bajo.
—Espero que disfrutes cogiendotela como a mi.
Louis quien se encontraba tomando un sorbo de refresco mientras escuchaba a su novia platicar, dejó salir de regreso sobre su comida todo el líquido de su boca.
Reconocía esa voz, volteó a ver a Harry, pero ya no se encontraba. Éste estaba caminando fuera del restaurante, mientras William lo seguía.
Eleanor le miró preocupada ante las acciones del castaño, pues ella nada había escuchado hasta ese momento. Solo había caído en cuenta ante la presencia de la chica cerca de su mesa pero trató de no darle importancia.
Fuera, entre los pasillos del centro comercial, un Harry con los ojos rojos por llorar se encontraba buscando la salida de ese lugar. Quería alejarse de William y de su hermano, no le interesaba por el momento saber de ellos. Tras de sí escuchó varias veces como el rubio le llamaba, pero estos llamados se detuvieron cuando se adentro a una de las tantas tiendas que se encontraba a reventar de gente.
Camino varios segundos sin rumbo alguno, hasta que dio por una puerta de salida dentro del mismo local. Algo aliviado, se encaminó hacia ésta y la empujó levemente. El viento caliente del exterior chocó contra su rostro haciéndole llegar una agradable sensación por todo su cuerpo.
Se detuvo en seco cuando ya estaba tomando camino hacia la calle, ¿a donde iría? Su familia se encontraba de viaje, lo habían dejado solo y su cuidador había resultado ser un completo idiota.
Consigo no cargaba su mochila con ropa y nunca en su vida le habían dado a la mano un celular.
Por su mente vagó por todas sus opciones, hasta que recordó a Bob. Aunque nunca lo había ido a visitar sabía su dirección.
Porque él se la dio y porque cuando lo conoció lo busco entre los archivos de su padre.
Sonriendo como nunca, se encaminó a la banqueta que daba a la avenida principal. Por esta se encontraban varios taxis estacionados, con sus respectivos choferes dentro, todos a la espera de que alguien quisiera de su servicio.
Dudoso, se montó en el que estaba en medio de todos y le regaló una leve sonrisa al conductor, quien no se veía igual de alegre que él.
Agudizando su voz para que pareciera la de una chica, le indico la dirección a la que se quería dirigir. El hombre solo asintió de forma leve y arrancó el auto.
El menor se recargo por completo en el asiento del carro y cerró por un momento sus ojos.
Δ
Asustado abrió los ojos y sus nervios empezaron invadirlo al no reconocer el lugar donde se encontraba. Aún traía puesta la ropa con la que salió del centro comercial, así que esto lo relajo un poco.
Con cuidado se bajó de la cama en la que estaba acostado y se encaminó hacia el cuarto de donde provenía el ruido de varias voces.
Al llegar a la entrada de esa habitación asomó solamente sus ojos, para encontrarse con la imagen de un Bob sentado sobre un sofá, quien miraba la televisión con el mismo semblante que siempre cargaba. Una risita escapó de sus labios y corrió junto al chico.
Este lo miró rápido y le regaló una leve sonrisa.
—Niño rico, nunca te duermas en el transporte que tomes, no quiero buscarte y encontrarte secuestrado, asesinado o violado. Mereces un mejor final.— Soltó tratando de bromear.
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Daddy- Larry Stylinson.
Fiksi Penggemar❝Si no soy el niño de papá, ¿puedo ser el niño de papi?❞ ════════════════ 『Harry Styles es comúnmente rechazado por su familia, especialmente por su padre. Este busca en hombres mayores el amor y la atención...
