Esperanza y Preparación

2.6K 275 36
                                        

Al fin volvía a estar en su departamento, había sido una tortura total aquella espera. No podía aún superar ese encuentro y parecía que no lo lograría nunca, tenía esa sensación de caerse en mil pedazos cada vez que respiraba.

Debía volver a sus deberes como héroe a pesar de todo, era lo único que lo mantenía un poco cuerdo. Había dormido un poco en el avión, y otro poco llegando a su departamento, extrañamente más de lo que había dormido los últimos años. A pesar de eso se seguía sintiendo cansado, como si le doliera el cuerpo. Suspiró, al menos ya se había acostumbrado a sentirse de esa forma.

-Todo por culpa de ese maldito viejo – tomó una toalla de su closet para dirigirse al baño a darse una buena ducha con agua caliente – si no me hubiera obligado a ir a esa estúpida reunión de mierda – estaba claro que se sentía un poco mejor después de ese día con respecto a que sus horas de sueño habían aumentado, pero también estaba peor que antes en el aspecto que involucraba al pecoso de rizos verdes. Había jurado nunca volver a verle, ni dirigirle la palabra, cosa que no cumplió. ¿El motivo? Sólo de pensarlo hacía que se sintiera la persona más miserable del mundo, así que tan pronto lo recordó trató de borrarlo de su mente.

"...me alegro que estés bien" – recordaba esas palabras y se estremecía, ¿lo decía enserio o solo se estaba burlando de él? No, lo sabía, no era tan cruel para hacer lo segundo, pero el sólo pensar que había sido sincero en aquellas palabras lo volvía loco.

Se sentía atado, sin posibilidad de huir de esos sentimientos de dolor, angustia, impotencia y demás. Pero por sorprendente que pareciera, eso no era impedimento para su labor como héroe, claro está que no estaba dando todo al cien, pero aun así era capaz de estar entre los mejores.

Cualquiera que supiera lo de su martirio le aconsejaría que lo dejara pasar, que porqué se aferraba a todo ese sufrimiento, la vida es así y todas esas tonterías. Pero no era de esa forma, era algo más complejo, más letal.

Se estaba tomando su tiempo en la ducha, como si el agua le pudiera arrancar todo ese peso que ha estado llevando. Escuchaba su celular sonar desde ahí, pero simplemente eso no le arruinaría el momento que se estaba dando para relajarse un poco.

Pronto terminó su ducha, fue a prepararse algo de desayunar y salió rumbo a la agencia, donde ya se estaba preparando para una charla con su jefe sobre la reunión en la UA. No sabía cómo le habría hecho aquel viejo para saber del tiempo de su asistencia, pero sinceramente no le jugaría al vivo y obedecería a su petición, lo que menos quería era tener que lidiar con un despido, y todo lo que conllevaba.

-Buenos días Bakugo, veo que cumpliste con lo que te ordené. – Tenía una sonrisa amplia en su rostro que lo sacaba de quicio, pero no podía odiarlo, muy a pesar de que le hizo prácticamente romper su promesa.

-Claro – se limitó a contestar, entrando al edificio. Seguramente había algo de papeleo qué hacer, o cosas por el estilo. Cosas aburridas, a las cuales ya se estaba acostumbrando, no todo podía ser acción.

-Vamos Katsuki, tienes que contarme qué tal, es diferente verlo por televisión que alguien que estuvo ahí te cuente – le seguía su jefe con ese tono alegre que le hacía querer darle un buen golpe.

-Mucha gente, comida, música, aburrido. – Entró a su pequeña oficina y se sentó detrás de su escritorio. Como había previsto, éste estaba lleno de papeles pendientes, además había mil notas de colores por todos lados recordándole cada pendiente. Suspiró, le esperaba un largo día.

-Tu eres el aburrido – le decía aquel héroe mientras veía que el joven ya no estaba dispuesto a hablar, sabía que no había conseguido su cometido de que arreglara todo lo que tenía qué, pero por algún motivo lo vio un poco más relajado.

Condiciones. [KatsuDeku]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora