Capítulo 6
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Llegaba justo a la hora al lago, pero no vio a la rubia por ningún lado. Supuso que venía un tanto retrasada, por lo que comenzó a calentar más su cuerpo. La caminata de su casa al lago había funcionado, pero prefería estar segura y no sufrir de un calambre muscular.
-¡Hey!-. Escuchó que decían y al voltear se encontró con los hermosos ojos verdosos.
-Hey-. Contestó antes de que la rubia cogiera su cara con las dos manos y acercara su rostro al suyo.
Lo siguiente que supo, es que Swan estaba besando sus labios y ella felizmente respondiendo. Soltó un pequeño gemido cuando la lengua de la rubia rozó la suya y el beso se volvió más hambriento y necesitado.
Envolvió sus brazos al cuello de la rubia atrayéndola más hacia si, apegando aún más sus cuerpos. La rubia soltó su rostro y sus manos se aferraron a sus caderas haciéndola retroceder hasta el árbol más cercano.
Pronto Regina tenía sus manos vagando por los abdominales de la rubia, mientras las de ella estaban aferradas a su trasero. Separaron sus labios por falta de aire pero Emma ni tonta ni perezosa cubrió rápidamente su cuello con su boca, besando, mordiendo y succionando, mientras una mano se colaba por el top deportivo, prendiéndose de su pecho izquierdo, y la otra se perdía dentro del short.
Regina trataba de organizar una frase coherente en su cerebro para poder decirla, pero era imposible, las manos y la boca de Emma no la dejaban pensar.
Pronto soltó otro gemido al sentir los dedos de la rubia directos en su intimidad. Rápidamente estaba jadeando y retorciéndose contra el árbol, deshaciéndose como masilla en manos de la rubia.
Estaba cerca de alcanzar el orgasmo cuando escuchó un pitido que venía de algún lado, pero lo ignoró y agarró el rostro de Emma para besarla con arrebato. Escuchó a la rubia gemir cuando sus manos se aferraron a sus pechos aún a través de la tela. Estaba cerca, muy cerca.
De pronto abrió los ojos oyendo el incesante y horrible pitido. Dándose cuenta de muchas cosas a la vez.
Uno: no estaba en el lago, dos: no estaba Emma dándole el mejor sexo publico de su vida, tres: estaba en su cama aún en pijama y con una excitación que dolía, cuatro: el estúpido despertador la había despertado antes de alcanzar el orgasmo y cinco: había tenido un sueño erótico con la pequeña Swan.
¿Ahora como la miraría a la cara, sin recordar el sueño?
Pero... ¿Porque había sonado el despertador en primera instancia?. Volvió a mirarlo viendo que eran las 5:35 AM.
De pronto si un rayo le pegara, recordó que había quedado de salir a correr con Swan en el lago.
El mismo lugar que en su sueño. ¡Pero llegaba tarde!
Trató de salir de su lio de sabanas, solo logrando caerse de la misma. Desenredando las sabanas de sus piernas, corrió a la ducha para quitarse el sudor y el resultado del sueño entre sus pierna. Se vistió y salió corriendo con dirección al lago.
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-¡Hey!-. La saludó la rubia, como en su sueño. Incluso vestía como en su sueño.
Lo único diferente a su sueño, es que era Emma la que esperaba por ella, y ella llegaba agotada y jadeando por la carrera desde su casa.
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Cuerdas del corazón (SwanQueen)
FanfictionRegina Mills. Una estrella de la música se ve envuelta en polémicas y sus padres la arrastran con ellos a Storybrooke, donde encontrara viejos amigos, cerrará ciclos y lo más importante. Conocerá a una joven e inocente Emma Swan que poco a poco roba...