Capítulo 3.

161 17 0
                                        

El sonido desagradable de la alarma me despertó,me costó un poco levantarme porque estaba cansada, no era una persona perezosa y menos vaga.

Por fin viernes, con lo cual era tarde de ver una película o empezar a leerme un nuevo libro; el sábado era el único día de la semana que quedaba con Emily.

Me vestí con unos pantalones vaqueros, una camiseta de manga corta normal color magenta y unas deportivas corrientes. Bajé por las escaleras y entré a la cocina, mi madre ya estaba preparada allí  para irse al trabajo.

-Buenos días Sarah. -Me saludó mi madre - ¿Qué tal ayer? Fui a darte las buenas noches pero ya estabas dormida.

-Buenos días. -Contesté mientras metía una rebanada de pan en la tostatora y cogía el cocalaco del armario que se encontraba encima del microondas. - Fue mejor de lo que esperaba, aunque puede decirse que Tamara se pasó un poco con ciertos comentarios.

- Ya la conoces, pero entiéndela a ella también; hacía mucho tiempo que no salíais juntas y eran sus amigos. No quería que le quitaras protagonismo.

- ¿Cómo le iba a quitar protagonismo? Si ya me dejó en ridículo para que me quedara sin amigos y aún así no se conforma. - Le reproché a su comentario.

-Mira hija, yo tenía una hermana que era más débil que yo; no tenía muchos amigos, en cambio yo . Pero un día le invité a salir conmigo porque era mi hermana y poco a poco me fue quitando a mis propios amigos. Me sentí la persona más utilizada que podía haber. -No sabía eso de mi madre aunque no solíamos hablar muy a menudo, quizás esta era la conversación más larga que hemos tenido desde hace semanas.

- ¿Esa hermana era la que se fue a vivir con la abuela cuando se divorciaron los abuelos? -Necesitaba preguntar, era una persona un poco curiosa y más si son cosas de una persona cercana a mí como mi madre.

- , y yo me fui a vivir con tu abuelo. - No era excusa para que Tamara me hiciera eso y a mi madre no le importara pero no quería seguir con esta conversación así que seguí haciendo mi desayuno.

Algo inimaginable.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora