capítulo trece
TIME TO FALL IN THE FIRE
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Una vez dentro de la casa la suela de mis zapatos provocan el único ruido en el ambiente, y no es cuestión de hacer muchos pasos para dar con el cuerpo tirado sobre el suelo. El pecho de Billy sube y baja en una respiración tranquila, su rostro se encuentra sin expresión y sus ojos se mantienen absortos del entorno.
Llevo una mano a mi cabeza pensando en qué hacer para recostarlo en la cama de dos plazas que se encuentra en la habitación de Joyce.
Finalmente tomó su pie arrastrándolo con toda mi fuerza y calculando los pasos necesarios.
Ya dentro del pasillo me ayudo de su chaqueta negra para ponerlo a pie firme, y así rodear su brazo por mis hombros haciendo todo el esfuerzo por entrar a la habitación sin dejarlo caer.
Desató el agarre y lo empujo a la cama de edredón color crema, soltando un suspiro aliviador me recuesto a su lado mirando el techo.
—Lo que hago por ti, luego de todo lo que me haz hecho—reí amargamente—. Soy una tonta.
Allí estaba, aproximadamente a nada de ser la cuatro de la mañana, con un rubio de pestañas largas inyectado y yo arrepintiéndome de todo.
Y recordaba el día en que me decía a mí misma que lo que menos me importaba era su vida y aún así terminé escuchando su historia, defendiéndolo de la mierda de padre que tenía y entregándome completa e ingenuamente a Billy Hargrove.
Estiré mi brazo tomando un pañuelo de la mesita que se encontraba a mi lado y sequé una gota de sangre que se deslizaba por el arco de sus labios.
Gimió del dolor con la voz ronca mientras sus ojos se fruncían y ahora se abrían de forma somnolienta.
—Brynn...—murmuró acariciando mi mejilla al verme frente a él.
Alejé mi rostro de su caricia y me levanté de la cama en silencio, tratando de cubrir mi boca que amenazaba con insultarlo.
—Tu hermana se fue—notifique, mientras cerraba la única ventana de la habitación al distinguir que se comenzaba a hacerse notar el frío—. No sé tú pero para mí eso significa que ya te puedes ir.
—Vine hasta aquí por ti, Bryanne.
Fruncí mis labios ahogando la carcajada que iba a escaparse de mí, así que como último recurso bufé.
—¿No pensaste en ser payaso?—crucé mis brazos y seguí mirando por la ventana—. Igual tal vez te quede mejor trabajar como un farsante. Sí. Te iría genial, estupendo.
Oí sus pasos venir detrás de mí sin hacer ningún ruido más que ese y ahora, sin tener que mirar por el rabillo de mi ojo, lo tenía inclinando su cabeza para mirarme bien.
—¿Qué estás diciendo?
—Por favor—resople y lo fulmine con el semblante serio—. No me sigas tratando como una idiota porque te voy a echar de aquí hasta si debo romperte la puta nariz.
Arqueó una ceja y negó entrecerrando los ojos.
Y ahí tuve claro que no aceptaría su derrota, que le seguía pareciendo tan tonta como para caer ante sus pies. Pero sus malditos pies tenían pinches y yo no pensaba tirarme ante ellos para sufrir más.
—No entiendo, estábamos bien y te fuiste—recordó—. ¿Qué cambió?
—¿¡Qué cambió!?—lo empujé—. ¿Que qué cambió? ¡Que ya no soy la estúpida que se cree todo lo que le dices! ¡Que ya comprendí todo!
—¿Cuál es tu problema?—musitó tomándome de los hombros para que dejara de empujarlo.
—Eres una basura, Billy—masculle—. ¡Te creí! ¡Creí en ti todo este tiempo!
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PURE | Billy Hargrove
Fanfiction𝑷 𝑼𝑹𝑬. ❝Déjame tomar tu pureza, pequeña ingenua❞ STRANGER THINGS| Segunda Temporada splendorousbabe ©
