Carmen PDV*
-Oh mierda. -Dijo Harry algo malhumorado al verse cegado por el flash de esa maldita cámara. Estando en el London Eye me había dicho que amaba su trabajo pero que a veces le gustaría tener más privacidad para poder estar tranquilamente con sus amigos sin que a los 5 minutos ya hubieran salido miles de rumores acompañados de otras miles de fotos.
-Vamos a un sitio más tranquilo, con menos cámaras -Dijo Liam mientras agarraba a Aida de la mano para salir corriendo de aquel lugar para evitar más fotos. Harry hizo lo mismo conmigo, era la primera vez que me cogía la mano, siempre solía agarrarme por la muñeca, pero esta vez no fue así. Un escalofrío me recorrió, ¿cómo era posible que este chico provocara tantas cosas en mi conociéndolo de apenas dos días?
Pasamos la esquina de esa calle, ya no había rastro de paparazzi ni cosas parecidas pero él seguía sosteniendo mi mano, no me molestaba, yo sentía que no quería dejarlo escapar. Harry hizo la pregunta que todos estábamos pensando.
-Hmm, Liam... ¿Y dónde se supone que vamos a ir? -Dijo ésto señalando al cielo, porque estaba comenzando a chispear.
-Pff... ¿Y si les enseñamos nuestra casa, tío? -Oh Dios, vuelven los nervios.
-¡Vale! Además está cerca, no nos mojaremos mucho. ¿Qué pensáis vosotras chicas?
-Está bien -Respondimos las dos con una sonrisa.
Comenzamos el camino hacia su casa, pero Harry no tuvo razón en eso de no mojarnos mucho... La lluvia se hizo cada vez más intensa, aunque seguía haciendo calor, la mojadura que obtuvimos fue GRANDE. Harry y yo estuvimos bromeando por el camino y una vez dentro de su casa me dijo sin ningún sentido:
-Eres tonta, ¿sabes? -Tenía esa bonita sonrisa en su cara.
-Oh. Así que soy tonta, ¿eh? -Dije mientras me acercaba a el con intenciones de alborotarle el pelo.
-No te atrevas -Rió.
-Sí, sí que me atrevo -Estaba a punto de despeinarlo completamente cuando, para evitarlo, me cogió en brazos y empezó a correr hacia el jardín trasero de la casa.
-Te vas a enterar bonita...
-Dios Harry, ¡para! ¿Dónde me llevas? ¡Estás loco! -Grité y pataleé intentando que me soltara, pero no había manera, me hizo callar cuando de repente me vi dentro de una piscina, con él riéndose a carcajada limpia.
-Así aprenderás a no meterte con Harry Styles, jajaja. -Finjí que me enfadaba, pero no me voy a engañar, con él es imposible.
Aida y Liam nos miraron sorprendidos pero a la vez muriéndose de risa desde la puerta trasera de la casa. Se les veía muy bien juntos.
-Eh, vosotros ¡venid, vamos a divertirnos un rato! -Gritó Harry, provocando que Liam cogiera de la mano a Aida y saliera corriendo para tirarse en la piscina con nosotros. Yo me reí porque a Aida se le escapaba una gran sonrisa cada vez que Liam le cogía la mano. Son tan adorables...
Estuvimos durante un buen rato jugando con una pelota y colchonetas que tenían por ahí hasta que Aida empezó a tener frío y salió de la piscina con Liam, mientras yo me quedaba con Harry. Uy, estos dos...
Yo me quedé arrinconada en una esquina, tenía algo de frío y allí me sentía más resguardada. Vi a Harry acercarse a mi riéndose, seguro que era porque tenía toda la ropa mojada y parecía un gato pasado por agua.
-¿Has aprendido la lección? -Me dijo Harry.
-Sí... -Dije mirándolo mal, pero con una sonrisa que sólo él sabe sacarme.
-Estás muy guapa.
-Idiota... -Dije, ¿estaba bromeando?
-Es verdad. -Dijo acariciandome mi melena mojada.
-No creo que ahora esté en mi mejor momento, jaja. -Me reí nerviosamente, estaba muy cerca y inconscientemente me encontraba con mis manos en su cuello y mirándole a los ojos.
-Jaja, tonta. -Me miró, con una media sonrisa en sus labios, estaba cada vez más cerca y a mi me iba a dar algo. Sobre todo cuando me acarició la mejilla, bajó su mano a mi cintura y me acercó aún más a él, después apoyó su frente en la mía. Notaba su respiración, rápida, agitada; la mía era igual y él se había dado cuenta. De repente oí a alguien aclararse la voz para llamar nuestra atención, era Liam... Harry ya se había alejado de mi. Maldito Liam, lo quería mucho, pero si hubiera esperado unos minutos más, se lo hubiera agradecido.
-Chicos, ¿salís ya? Está empezando a hacer frío -Dijo Liam entre risas. Estaba con Aida en la puerta trasera de la casa. Espera, ¿con qué estaba vestida Aida? ¿Era eso una camisa de Liam? Seguro que se la pidió prestada al darse cuenta de que se había mojado toda la ropa cuando se metió en la piscina.
Salí de la piscina y Aida me miró con una de sus miradas cómplices, yo le sonreí y me fui al piso de arriba donde estaba el baño, quería darme una ducha. Sentí unas manos en mi cintura.
-Te dejaré una de mis sudaderas. -Me susurró al oído Harry. ¿Podía salir mejor este día? Sí, si Liam no nos hubiese interrumpido...
Me dió su sudadera, olía a él... Me encanta. Me duché, después me arreglé un poco dentro de lo que podía y me puse la sudadera de Harry. Me quedaba enorme, así que la usaba de vestido, al igual que Aida. Salí del baño justo cuando él salía del baño de su habitación.
-Vaya, te queda mejor que a mi... -Dijo Harry mirándome con cara de sorpresa.
-Dudo que me quede mejor que a ti, Harry. -Dije con una sonrisa enorme.
-Vamos, Liam y Aida nos estarán esperando.
Bajamos al salón y allí estaban, sentados en el sofá... ¿Soy yo o Liam está rodeando a Aida con el brazo? Uy... Me parece que esta chica tiene mucho que contarme. Harry también se había dado cuenta de la escena y me miró riéndose.
-Eh Liam, ¿pedimos unas pizzas? -Preguntó Harry, Liam se sobresaltó lo que provoco una carcajada en mi.
-Hmm... ¡Vale!
Llamaron para pedir una pizza y a los 20 minutos ya estaba en la casa. Decidimos ver una película después de comerla y todos en mi contra eligieron una película de miedo. A Aida le gustaban pero yo las detestaba, me asustaba con muchísima facilidad. Estábamos sentados en el sofá de la siguiente forma: Harry por la derecha, yo, Aida y a su lado Liam rodeándola con el brazo.
-¡AAAAH! -Grité yo, Dios mío, que bicho más horrible acaba de salir.
-¿Tienes miedo? -Me dijo Harry mientras me rodeaba con el brazo. Asentí y me acercó más a él. Yo apoyé mi cabeza en su pecho, notaba su corazón, latía con fuerza y rápidamente. ¿Sería por mi? ¿O quizás por la película?
Estaba tan concentrada en sus latidos y su respiración que en algún momento me dormí. Supongo que también ayudaron las caricias a mi melena.
Harry PDV*
-Vaya... Se ha quedado dormida, aquí, conmigo, apoyada en mi pecho, abrazada a mi... -Pensé mientras le acariciaba su larga melena castaña oscura. Me encanta su pelo, huele tan bien... ¿Qué me pasa con esta chica? No lo entiendo, la conozco hace dos días y me tiene completamente alterado... Es tan bonita... La veo y me quedo sin palabras, se acerca y el corazón me sale del pecho... Nunca me había pasado eso. ¿Siento algo por ella? Y lo que es más importante, ¿lo siente ella por mi? Eso espero.
Miro hacia mi izquierda y ¡vaya! Veo que Aida y Liam también se han dormido... Creo que Liam tiene bastante que contarme y yo a él también, tenemos que hablar.
Apoyo mi cabeza en la de Carmen y el olor de su pelo me pone nervioso... Pero me acostumbro. Le doi un beso en la cabeza ya que Liam no me dejó darselo como yo quería... Y jugando con su pelo me acabo durmiendo.
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Dime que me quieres
Fanfiction2 amigas de toda la vida, verán como su vida cambia radicalmente tras ser elegidas para un intercambio en Londres durante todo el verano. Un encontronazo en el aeropuerto será sólo el primer acontecimiento que cambiará por completo sus vidas.
