Capítulo 20

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Ya está. Nos íbamos. Ya estábamos las dos en un vuelo hacia España... Y qué decir, verle por última vez en meses, oir su "Te quiero" y sentir sus labios... Espero que fuera por meses, espero que nos concedan la beca de Oxford, si no tengo claro que me voy de España sea como sea, sin beca o sin ella.

Intentaba no llorar, pero cada vez que intentaba parar los recuerdos volvían a mi mente mas nítidos inundándome con imágenes que me hacían desear tenerle cerca. Miré hacia Carmen, quien tenía la mirada perdida por la ventanilla del avión, también había llorado y estoy segura de que aún lo hace.

Es impresionante como han cambiado nuestras vidas éste último mes y medio, apenas dos meses atrás ni siquiera nos imaginábamos que nos pasaría algo así, y cuando nos dieron el intercambio... Venir a Londres por si sólo ya ha sido un sueño cumplido, pero conocerles a ellos se sale de todos los esquemas, no hay palabras para describirlo, es lo mejor que me ha pasado en la vida, y no quería que ésto terminase aquí, claro que no.

Abrí un libro que traía conmigo por si me aburria el viaje: "Cazadores de Sombras: Ciudad de hueso" es el primero de la saga y ya me lo había leído incontables veces, pero seguía amando ese libro.

-Para- Exclamó ella -. Para de comportarte así.

La sorisa del muchacho se hizo mas amplia.

-Así ¿Cómo?

-Si estás enfadado, simplemente dilo. No actúes como si nada te afectara jamás. Como si jamás sintieras nada en abosoluto.

-Quizás deberías haber pensado en ello antes de besarme- replicó él.

Le miró con incredulidad.

-¿Yo te he besado?

Él la miro con malicia.

-No te precupes- repuso - , tampoco ha sido tan memorable para mi.

Le contempló alejarse, y sintió una mezcla de ganas de echarse a llorar y de correr detrás de él para darle una patada en el tobillo. Sabiendo que cualquiera de esas acciones llenaría a Jace de satisfacción, no llevó a cabo ninguna, sino que volvió a entrar cautelosamente en el dormitorio.

De lo que no me había percatado es de que Jace es tan terriblemente encantador debajo de esa apariencia, se prodría decir que es como mi amor platónico, aunque ficticio. Así que molesta cerré el libro de un golpe. Leerlo me estaba haciendo desear aún mas estar con Liam. Ni leer podía sin acordarme de él...

Fueron pasando los minutos hasta que creo que me quedé dormida, porque no recuerdo mas. Desperté cuando la voz de una azafata estaba anunciando el aterrizaje. Íbamos a aterrizar en Avilés. Carmen también se despertó y nos pusimos el cinturón, aterrizamos y nos fuimos a por nuestras maletas. Iba a venir mi padre a buscarnos, así que le esperamos afuera hasta que vimos llegar su coche, metimos las maletas en el maletero y nos subimos.

Estuvimos hablando un poco de lo que fue el viaje y como lo pasamos, mi padre no paraba de hacernos preguntas, pero creo que notó que no teníamos muchas ganasde hablar, porque llegó un momento en el que se calló. Nosotras volvimos a perder la mirada por la ventana y el tiempo iba pasando...

Me fijé mejor en el paisaje y... Que yo sepa no estábamos cerca de nuestro pueblo, ni mucho menos, nos alejábamos en dirección contraria a la que debíamos ir, de todos modos decidí esperar y no decir nada.

Miré a Carmen, que me miró como diciendo "Yo también me he dado cuenta". Empezaba a atardecer y no llegábamos ¿A dónde íbamos?

Entonces el coche se detuvo pero... En una playa... Mi padre nos mandó bajarnos, así que lo hicimos y le seguimos, era una playa bastante grande, y creo que nunca habíamos venido.

Dime que me quieresHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora