VI.

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La música estaba muy alta, aunque no llegaba al punto de saturarte los oídos, había un sector en el gran patio, pero sin llegar a exagerar como el delantero, cerca de la piscina, donde habían sillones y mesas, para conversar, o también bailar, aunque eso estaba dentro, junto a la mesa que daba recepción a todos los tragos que llegaron, comida, vasos, servilletas, entre otros. Acompañado de luces neón y melodías que dejaban que tu cadera, cintura, hiciera inconscientes movimientos dejándose llevar por el ritmo, Bakugo había pisado ese lugar con la pura y mera intención de chocar con esas esmeraldas que le rompían la estabilidad. Tampoco estaba tan oscuro como él hubiera querido, pero de todas maneras comenzó a buscar a su pareja de manera callada y tranquila, que poco le duró ya que cuando lo encontró, estaba conversando con una compañía que francamente, buena vibra no le traía, ese muchacho de cabellos púrpuras se encontraba conversando con Izuku mientras los dos sujetaban vasos rojos, estaban bebiendo, Deku estaba bebiendo, pero como lucía acompañando, era muy complicado acercarse para comenzar una conversación, algo rendido, se dirigió a donde estaba Sero, cruzándose frente al campo de visión del pecoso, y en una lucha con intentar no hacer contacto visual, perdió, y llevo sus escarlatas hacia donde se encontraba él.

Tuvieron su primer contacto de muchos en toda la noche que se avecinaba.

Se miraron por muy poco, pero en ello, por dentro, se saludaron, abrazaron, besaron, se sonrieron y se comenzaron a tocar, con melancolía, con añoro. El contacto se cortó cuando Katsuki cruzó hacia el patio, donde estaba su amigo acompañado de Mina, Kirishima, Tetsutetsu y Kendo.

Midoriya quedó algo descolocado y mirando hacia afuera, olvidándose por un poco que estaba Hitoshi frente a él, que lo llamó por su apellido varias veces, hasta que con la cuarta, recobró la razón.

— ¡P-perdón!— dijo mirando a Shinso con algo de nervios — ¿Qué estábamos hablando?

—Parece que te está haciendo efecto el trago— dijo divertido el de quirk psíquico —Que si los gatos quizá realmente venían de otro planeta. — replicó con un rostro bastante serio para lo que venía siendo el tema a tratar.

—Ah— respondió el portador del OFA serio también —Es que puede ser verdad, resulta que tienen como habilidades anti gravitacionales.

Shinso asintió muy de acuerdo con la afirmación —Leí un artículo que decía que la ciencia no podía identificar lo que querían transmitir con el ronroneo— agregó causándole interés al pecoso, eso no lo sabía —Aunque lo desmintieron diciendo que eran falsas acusaciones, y el ronroneo proviene de la genética felina.

—Me encantan igual— concluyó Izuku refiriéndose a los gatos, tomando otro sorbo de Smirnoff con jugo de naranja, su primer trago de la vida consistía en uno de nacionalidad rusa, y bueno, el jugo para no caer tan temprano, estaba bastante bueno, fresco, tropical. Siguieron conversando de cosas triviales y luego de un rato se les sumó Tenya a la plática, pero ya no estaba tranquilo, su pareja había llegado y era lo que estaba esperando desde que pisó la casa de Momo.

—Oye Bakugo— llamó Sero bebiendo otro sorbo de su cerveza — ¿Dónde mierda está Kaminari?

—Ni puta idea — replicó desinteresado —Pensé que venía detrás de nosotros, quizá se durmió en la cocina— el de quirk de cinta se rio ante esa posible escena, que se borró a los segundos al percatarse que Denki se dirigía hacia ellos.

—No estaba muerto— dijo al llegar, con un vaso en mano y sin su chaqueta —Andaba de parranda, muchachos.

—Podrías hacernos el favor de devolverte entonces— le respondió Bakugo, neutro y mirándolo sin emoción —Sería de mucho agrado.

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