El dolor de tu corazón

42 7 0
                                        

Capítulo 19. El dolor de tu corazón

A la mañana siguiente, Hyun Joong despertó con dolor de cabeza, tras lo sucedido con su novio, ahora ex, suponía, no dejó de pensar y pensar, mientras las lágrimas acudieron a él un par de veces. Durmió poco y mal, afortunadamente trabajaba hasta después de mediodía

Salió de su habitación y fue a la cocina, bebió solo un vaso con leche sin comer nada y dispuso a irse a la habitación, pero el timbre de su casa sonó, fue hacia el interfono junto a la puerta de la cocina y apretó el botón

— ¿Quién? —preguntó con un poco de mal humor, raro en él

— Tu vecina, la señora Lee

— ¿En qué puedo ayudarla?

— Frente a tu puerta hay un chico dormido a pie de calle, no parece un vagabundo, quizás tú lo conozcas —detalló la señora y Hyun Joong supo que se trataba de Jaejoong, así que salió rápido de la cocina

Abrió la puerta y su vecina estaba cerca de esta, Jaejoong enfrente, tirado sobre la calle, al verlo el corazón se le achicó, doliéndole verlo así, no tuvo corazón para ignorarlo pese a todo

— Gracias —dijo a la señora y luego se acercó a él, al tocarlo notó que ardía en fiebre, lo tomó entre sus brazos, el cuerpo estaba tan débil que se preocupó

— ¿Necesitas algo de ayuda muchacho?

— No, solo cierre la puerta por favor —respondió secamente, la mujer obedeció y él llevó a Jaejoong a la habitación, depositándolo sobre la cama, sudaba

Quitó los zapatos y luego le quitó la ropa para bajar la temperatura, dejándolo en ropa interior, corrió al baño, agarró un trapo y lo humedeció con agua fría, lo colocó luego en la frente del otro, Jaejoong jadeó dormido

— Tonto —suspiró preocupado. Jamás imaginó que se quedaría afuera, ahora no podía simplemente abandonarlo, se sentía con el deber de cuidarlo y así lo iba hacer

...

Yoochun miró su teléfono celular nuevamente, después que lo vio un par de veces, la tentación de llamar a Junsu era mucha, pero el chico estaba cada vez más desequilibrado y no sabía si eso lo asustaba o excitaba más. Le gustaba que escupieran la verdad en su cara, que lo confrontaran, aunque luego él reaccionaba violentamente, encontraba exquisito y placentero aquel círculo vicioso

No tuvo que tomar la decisión él, su teléfono comenzó a sonar y en pantalla se mostraba Junsu, sonrió perversamente, pero se dignó a no responder la primera vez, espero al tercer intento para al fin contestar el teléfono

— ¿Qué quieres? —preguntó de mala gana

— Hola mi amor —habló en un tono parecido al que solía usar Jaejoong al decirlo— Ya pasó una semana y no he sabido de ti ¿no me extrañas?

— Para nada —mintió, en verdad extrañaba follárselo, igual que a Jaejoong, pero hacía días que no los tocaba, comenzaba a desesperarse

— Vamos, no mientras —sonrió, dirigiéndose a su cama, estaba en casa. Junsu se tumbó sobre el mueble, mirando hacia el techo — ¿No quieres venir? —preguntó con voz sexy, comenzando a tocarse por encima de la ropa. Exclamó un pequeño quejido, susurrante, tratando de provocarlo

— Dame una buena razón para hacerlo —siguió el juego, sonriendo, yendo luego hacia el sofá de su sala, se sentó ahí

— Podrás tocarme —respondió, suspirando

— No me convences —dijo malvadamente

— Te tomaré con la boca

— ¿Cómo lo harás? —preguntó relamiéndose los labios. Escuchó una pequeña risa de parte de Junsu

INSANODonde viven las historias. Descúbrelo ahora