Capítulo 21. La última humillación. Parte 2
Completamente aturdido, Yoochun comenzó a despertar, sintiéndose mareado. No tardó en darse cuenta de su suerte, mirando con horror a su alrededor, dentro de la boca sintió algo que le invadía, una pequeña pelota unida a dos correas que se amarraban tras su cabeza, las piernas volvían a estar atadas, pero no estiradas sobre la cama, sino flexionadas hacia arriba y atrás, llegándole casi a la altura de los hombros, como aquella vez en que él le había amarrado así, solo que Junsu a diferencia de él, compró los artefactos para hacerlo, Yoochun en aquella ocasión improvisó con las sábanas
Miró sus nuevas ataduras y dejó caer la cabeza sobre la almohada, probó a hablar pero no pudo debido a la pelota, intentó moverse pero en esta ocasión era más difícil, miró sobre la cama todos los juguetes y sintió escalofríos, había otros que no eran suyos
— Loco, está loco —pensó aturdido, con deseos de salir corriendo, gritar, hacer algo, pero se sentía perdido, asustado, debía admitirlo
Junsu regresó pasados unos minutos, sonriendo satisfecho de verlo despierto
— ¿Te gusta? Recordé aquella vez y bueno, quise mejorar tu obra de arte —habló con alegría, emocionado— Te ves tan sexy mi amor, y lo mejor es que no puedes hablar —rio divertido, hilarante, ante la mirada de odio de Yoochun— ¿Y sabes que es lo mejor? Tenemos invitado —señaló a su lado en la cama, el mayor giró la cabeza hacia ahí, junto a él un bulto cubierto por una sábana al que no prestó atención antes, parecía del tamaño de una persona, abrió los ojos amplio, perturbado
Negó un poco mientras emitía algunos sonidos, Junsu se rio fuerte
— Tranquilo, ya lo verás —indicó, luego aplaudió, se acercó a la cama y se sentó junto a los juguetes, agarró uno que parecía un cepillo de dientes circular, con el astil largo, sonrió— Lo probé en mí, es fabuloso —se levantó de ahí y se acercó a Yoochun, colocándose en medio de sus piernas, hincado
Prendió el aparato y lo dirigió a su pezón derecho, al primer contacto Yoochun se sobresaltó y frunció el entrecejo, Junsu volvió a reír y continuó acariciándolo, pasándolo al otro pezón, haciéndolo jadear
— Te gusta ¿verdad? —sin respuesta de parte del otro, deslizó el juguete por el pecho y abdomen, hasta llegar al miembro, lo pasó lentamente hasta la punta y ahí se quedó jugándolo, lo bajó a los testículos y finalmente le acarició la entrada— Que sucia eres, te estás excitando —habló con burla, mirando como su miembro reaccionaba
De nuevo subió el aparato para acariciarle los pezones, lo apagó solo un momento, agarró uno de los consoladores y le puso lubricante, Yoochun respiró agitado, sintiendo el aparato invadirle, se había desacostumbrado y al principio le causó dolor
— Eres hermoso —dijo en el tono que alguna vez el otro le dijo cuándo también lo amarró, con la mano izquierda metía y sacaba el consolador, con la derecha le acariciaba el pezón izquierdo
Yoochun gemía y un pequeño rastro de su saliva salía por el borde de la pelota, tenía los ojos entrecerrados debido al éxtasis, si no podía evitar aquello, al menos trataría de que fuera lo menos tortuoso
— Pero mira que eres zorra, gimes como la puta que eres —humilló sin recelo, emocionado de poderse vengar finalmente. El mayor desvió la mirada, Junsu rio de nuevo, aquello era divertido
Dejó el cepillito sobre el pecho del otro y sin sacar el aparato agarró un nuevo juguete, un vibrador que no dudó en prender, tampoco lubricar, lo dirigió al pene de Yoochun y lo acarició, haciéndolo estremecer, moviendo ambos aparatos, uno dentro y otro fuera, Yoochun cerró los ojos, excitado, el dolor había desaparecido, pero apretó con fuerza los puños, no dejaba de ser humillante
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INSANO
FanfictionJunsu no podía creer que aún después de todo ese tiempo de humillaciones por parte de sus dos mejores amigos él no se hubiera vuelto completamente loco, desquiciado; en cambio se sentía renovado, en una nueva piel
