Can you keep me close?

1.7K 62 13
                                        

-¿Estas bien?- Preguntó Agoney sentándose a mi lado.

-¿Lo parezco?-

-Solo si lo intentas y ni siquiera te tomas la molestia.- Miré al suelo y suspiré.- Canaria mía, mucho animo.-

-Ya, estoy muy contenta por la gira.-

-Todos lo están pero hay algo que no deja ver esa alegría...-

-Quizás.- Me abrazó muy fuerte porque sabia que no diría nada y menos en aquella noche.

Agoney agarró mis manos y me levantó de aquel sofá para después arrastrarme hacia la multitud que no paraba de bailar y reír. Yo simplemente me quedé parada a su lado mientras él no dejaba de moverse, me golpeaba de vez en cuando con su cintura pero seguía sin animarme a bailar.

-Mira, por ahí viene la razón que no te deja bailar.- Dijo mi amigo girándome y poniéndome cara a cara con Mimi.

Ambas nos sonreímos y yo esperaba que pasara de largo y volviera a estar con su novia pero se quedó plantada ahí, mirándome.

-Te has dejado a Miranda por el camino.- Le grité para que me pudiera escuchar ya que la música estaba demasiado alta.

-No, ella esta por ahí.-

Mimi empezó a bailar y a dedicarme miradas pero yo me sentí muy incomoda porque sabia que su novia tendría que estar cerca. Finalmente tomé la decisión de volver al sofá donde me encontraba inicialmente. Mimi agarró mi mano y tiró de esta, haciendo que mi cuerpo chocara con el suyo y quedándonos muy cerca.

-Cuando te conocí también te hiciste un poco de rogar.- Dijo ella refiriéndose a que también me costo arrancar a bailar.

-Mimi...- Ella me acarició la mejilla.

-Eres jodidamente maravillosa, estas incluso más guapa.- No dejaba de susurrarme y yo tenía miedo de que Miranda nos pillara en aquella postura.-No puedo sacarte de mi cabeza.-

-Para.- Dije intentando alejarme de ella pero agarró mi cadera.

-¿Qué necesitas oír para dejarme estar contigo?- La miré a los ojos.

-No hay nada que me haga estar contigo, es por tu bien.-

-Esa frase ha sonado a que eres una cobarde.-

De repente Roi agarró mi cintura y me miró algo preocupado.

-Mimi, te la robo un momento.- Dijo chillando.

Cuando conseguimos estar un poco apartados lo paré en seco.

-¿Que pasa?-

-¿Te ha pasado algo con Jadel?- Sentí como me ponía pálida y simplemente trague saliva.

-Roi, ¿a que viene eso? Estamos de fiesta ahora mismo, no tengo ganas de hablar del tema.- Él me miró con cierta tristeza.

-Ya... Quizás Jadel si que tiene ganas de hablarlo...- De repente levanté la mirada y pude observar a ese hombre que apenas podía tenerse en pie.

-No, no, no... Roi, no es buena idea.- Agarré del brazo a mi compañero, como si él fuera a protegerme...

-¡Ana! Que guapa estas...- Dijo Jadel medio borracho.- Roi, déjanos un momentito a solas.- Miré a Roi pidiéndole que no se marchara pero él no lo entendió, cosas de pareja pensaría.

Yo no me moví de donde me encontraba pero Jadel iba acercándose a mi cada vez más, nos encontrábamos fuera de aquel sitio y no dejaba de llover. Él estaba empapado y desde luego no tenía buen aspecto. Yo me mantuve bajo el techado que evitaba que me mojara pero decidí salir a la ducha de agua fría solo para plantarle cara a aquel monstruo. Cuando lo tuve suficientemente cerca pude observar que en sus ojos aún había rabia, quizás el alcohol lo había calmado un poco. Era ya bien entrada la noche, no había apenas luz, solo la iluminación amarilla de unas cuantas farolas.

Procuro OlvidarteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora