Cuando llegué a casa me metí en la ducha y estuve un buen rato dejando que el agua caliente recorriera mi cuerpo.
Mimi. Sus manos. Su boca. Sus ojos. Era lo único que podía pensar mientras el chorro del agua me golpeaba. La batalla que se estaba produciendo dentro de mí era más grande de lo que pensaba y realmente estaba comenzando a volverme loca. En menos de 5 segundos pasé del "Ana, no hagas nada de lo que te arrepientas después" al "Quiero tirarme a Mimi." Toqué mis labios, ¿que pasa, soy gilipollas o qué? Que no iba a volver a pasar nada, por Dios Ana, céntrate. No te gustan las mujeres. No te gus tan.
-Ana, ¿estás en casa?— Oír la voz de Jadel entrando en casa me dio una idea.
Salí de la ducha cogiendo mi albornoz y fui a buscarle. Lo vi de espaldas a mí en la cocina.
-Sí.— Llevaba el pelo empapado y estaba dejando gotas por todo el suelo.
-Pero... sécate el pelo, mira como lo estás dejando todo...—
-Emm... Bueno, yo es que había pensado en que te metieras en la ducha... conmigo, ¿te parece?— Jadel abrió los ojos.
-Creo que deberíamos hablar primero y arreglar las cosas, Ana.—
-No veo mejor manera de arreglarlo.— Le agarré la cara y empecé a besarle.
-Que no, está no es manera.— Intentó apartarme pero volví a pegar a él.
Sabía lo que tenía que hacer, así que sólo lo hice. Llevábamos mucho tiempo sin acostarnos así que no sería muy complicado. Me quite el albornoz delante de él y en menos de diez segundos, él ya me había tomado en peso y estaba llevándome a la ducha. Le quité la ropa lo más rápido que pude y nos metimos debajo del agua. Algo en mí definitivamente no estaba yendo bien. Al besarme, su barba me estaba pinchando y me estaba poniendo histérica. Le agarre la cabeza.
-Baja.— Casi le supliqué.
-Nunca me pediste eso.—
-Que bajes.— Dije empujándole la cabeza hacia mi sexo.
Creo que eso le pilló por sorpresa, de hecho a mi también pero me apetecía. Él me hizo caso y empezó a mover su lengua. Noté como mis piernas se ponían en tensión y agarré su cabeza con más fuerza. Yo quería que aquello durará algo más pero se quito antes de que yo pudiera reaccionar y me puso de espaldas a él. Ni de coña iba a llevar él las riendas, al menos no hoy. Me di la vuelta antes de que pudiera atraparme y dejé que me penetrará. Él no dejaba de mirarme a los ojos, igual que siempre pero tuve que cerrar los míos, no me estaba concentrando nada con su mirada clavada en mí. Con cada envestida que él me daba, más fuerte era la imagen de Mimi en mi cabeza y más sentía sus manos en mi cuerpo.
-Llevas un moraton en el pecho.— Me dijo Jadel jadeando. Solo de pensar en Mimi haciéndome el chupeton me encendía por mil.
-Me golpee antes.— Me aliviaba pensar que Jadel pensó que era un simple moraton, de hecho lo parecía así que yo solo seguí pensando en Mimi.
El deseo de la figura de Mimi me hizo llevar mis manos al cuerpo de Jadel, ahí desconecté. La piel de él no era nada comparada con la de Mimi, su cuello y su pelo quedaban muy lejos de lo que Mimi tenía. Así que, eso me despertó de mi fantasía.
-Jadel, para.— Yo seguía con los ojos cerrados. Él ni siquiera me escucho.-¡Que pares, joder! ¡¿Es que eres gilipollas?!—
-Ana, pero...—
-¡Déjame quitarme! Déjame, en serio.— Jadel se quitó de golpe y una vez lo tuve alejado, me fui a la habitación y me encerré allí.
Cogí mi móvil y me metí en el chat que tenía con Agoney. Vi que me había preguntado si al final dormía en mi casa y le dije que viniera a casa lo más rápido que pudiera, que lo necesitaba.
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Procuro Olvidarte
FanfictieEn cuando Ana conoce a Mimi sabe que todo comienza a torcerse y, aún más cuando esta comienza a ser la bailarina de su grupo de espectáculos. Ana no podrá sacarse de la cabeza a Mimi y esto le traerá muchos problemas.
