I don't really wanna be alone

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El sol me da en los ojos y comienzo a despertarme, es raro, no siento que sea mi habitación. Inconscientemente comienzo a pensar que es bastante raro que Jadel no me haya despertado ya, sabiendo que él sale temprano a trabajar. Abro los ojos y en cuanto la vista se me adapta, me incorporo de golpe. No, no y no. ¿Donde cojones estoy y por qué no es mi casa? Reviso que siga con ropa pero la cosa es que sólo llevo una camiseta de manga corta de mujer, que resulta que no es mía y mi ropa interior. Me encuentro sola y cuando miro a mi alrededor solo encuentro mi ropa en el suelo.

Después de unos cuantos minutos pensando en que cojones hacer y en si debería salir de la habitación, de repente caigo en la cuenta de que mi último recuerdo de la noche fue con Mimi. Me empezaron a sudar las manos,¿que había hecho? Jadel me va a matar...

-Buenos días, morena. Ya era hora de que abrieras los ojos, pensaba que estarías muerta o algo así, ¿como te encuentras? — Me quede súper pillada y no supe ni articular una palabra.

Creo que Mimi no se dio cuenta que no tenía ni idea de lo que pasaba hasta que empecé a tocarme la cabeza y a agobiarme.

-Eh, Ana, calma.— Se sentó a mi lado en la calma y yo me aparté un poco.

-¿Y Ago? De verdad, Mimi... ¿que hago aquí?— Le mire preocupada y ella lo sintió.

-Ago sigue durmiendo.— Me sonrió quitándole importancia al asunto pero al ver que seguía seria, cambió de expresión.-Os traje a mi casa porque ibais cieguísimos y me daba cosa dejaros iros así, yo no sé si hice bien pero...— Realmente es un amor pero sigo sin entender que cojones hacia en bragas.

-Vale... necesito que me especifiques más... ¿que hago en bragas?— Comencé a reírme nerviosa.

-Bueno, a mí defensa diré que comenzaste a quitarte la ropa y tuve que pararte, te dejé la camiseta que llevas ahora puesta.— Dijo tocandose la nuca.

-Ay madre mía que vergüenza... pero, a ver... ¿nosotras no nos hemos acostado, verdad?— Vaya, tenia que decirlo.

-¿Qué?—Comenzó a reír muy nerviosa.— Dios, no. Ósea dormimos juntas pero porque no tenía más espacio en casa, ósea tranquila que no pasó nada.—

-Ay, menos mal, es que no recuerdo nada y no quería hacer ninguna locura...— Agarré mi móvil y me di cuenta de que Mimi seguía mirándome.

-Supongo que por tu reacción tienes pareja.— No quise mirarla.

-Buag, sí, el asqueroso de Jadel.— Dijo Agoney entrando a la habitación. Estaba realmente hecho un asco.

Cuando desbloquee mi móvil intente asimilar todas las llamadas que tenia perdidas de Jadel y los más de cincuenta mensajes de WhatsApp en los que claramente, dejaba claro que estaba más que cabreado. Soy idiota. Mimi y Agoney se dieron cuenta de que me puse muy mal, además de que había salido de la habitación de golpe. Me senté en el sofá y empecé a llorar inconscientemente, no era ya solo por Jadel si no por el dolor de cabeza que tenía y el agobio que sentía. Me esperaba una buena en casa con él, no tenía fuerzas para discutir. Todo por la genial idea de Agoney de la santita fiesta, hasta los cojones.

-Ay, Ana ...— Vi el intento de Mimi de acercarse.

-Mira, mejor no me toques. Ya has hecho bastante, y tú también Agoney.— Me levanté del sofá y me puse delante de ellos dos. -Por muy mal que te caiga mi novio no voy a dejarlo, así que deja de intentar estropear las cosas y tú, Mimi, no soy puto bollera.— Fui a entrar a la habitación de Mimi pero esta me puso su brazo por delante.

-Mira, yo no sé quién será tu jodido novio pero no pagues los problemas que tengas con él con Agoney, y tranquila... No te traje a mi casa porque me interesaras, solo intente echaros una mano, más bien a Agoney que a ti.— Nos quedamos mirándonos durante unos minutos, sentía que podía comerme.— Ahora que ya estás mejor, me gustaría que te fueras de mi casa porque estás siendo una jodida egoísta.—

Procuro OlvidarteHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora