d o c e

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Estaba recostado sobre su cama, escuchando baladas antiguas en el tocadisco que su difunta abuela le había obsequiado por su cumpleaños número diecisiete. Le era tan relajante pasar tardes así luego de una jornada lo bastante agitada como para no querer hablar ni estar con nadie. Llegar a su casa formaba parte de múltiples conflictos familiares de los cuáles estaba cansado ya de ser partícipe.

Se encontraba dando vueltas por la cama, arrugando la mayor parte de su cobertor en el cual estaba estampado una caricatura de Los Simpsons.

Respiró hondo y hundió su cabeza en la blanda almohada al sentir la tan conocida canción para sus oídos.

Wise men say... only fools rush in, but I can't help falling in love with you.

[ Los hombres sabios dicen... sólo los tontos se apresuran, pero no puedo evitar enamorarme de ti. ]

Su abuela solía cantarla cuando estaba deprimido. Ella sabía todo sobre sus pensamientos, le conocía tan perfectamente que podía adivinar cada motivo por el cuál se largaba a llorar estando con ella.

Lucas desde pequeño había sido un niño independiente, capaz de sobrevivir a rasguños sin ayuda de nadie. Sus padres se habían separado desde que él era pequeño, y aún así los gritos en casa no se acababan.

Cuando su abuela falleció, JungWoo le dio alojo en su casa para consolarlo. El mayor sabía lo importante que aquella mujer era para él, y subirle el ánimo con helado de piña le había dado resultados positivos.

Aquella anciana era tan jovial, más que toda la generación actual entera. Hablaba libre y a calzón quitado, tan así, que Lucas podía hablarle sobre sus preferencias sexuales sin miedo a ser juzgado. Podía ser él mismo si estaba junto a ella.

Pero ya no estaba, ya no podía mostrarse tal como era. Fingir que era un chico normal lo único que le quedaba por hacer.

La abuela, -cómo el le decía- estaba al tanto de sus sentimientos por JungWoo, y a pesar de que él jamás dio por hecho aquellas sospechas de la mujer, ella se dedicaba a aconsejarlo.

A sus dieciocho años se había recién dignado a encender aquel tocadiscos que ahora no paraba de escuchar. Elvis Presley para la abuela lo era todo, y ahora, para él también.

Dicha canción lo describía tan a la perfección, y no, no era porque aquella mujer de edad se lo recalcaba un millón de veces por día, si no que la letra al analizarla durante meses, le hizo dar por sentado que esa era su canción.

Los hombres sabios dicen... sólo los tontos se apresuran.

Sí, joder. Desearía ser un tonto con tal de estar al lado de JungWoo. Pero no, era un inteligente lo bastante imbécil como para tener al chico que amaba en frente suyo y actuar como si nada pasara. Le tenía ahí, podía llegar y besarle si se le antojaba, pero no lo hacía. Era un completo cobarde, un patético. Un idiota que sólo se atrevió a besar a su único amor bajo los efectos del alcohol.

Tenía miedo, sí que lo tenía. Estaba a una estrecha posibilidad de perder a JungWoo, obvio que la tenía, es decir, Doyoung también había podido ver lo genial y maravilloso que el mayor era. Estaba acabado.

Take my hand.
Take my whole life too.
For I can't help falling in love with you.

Friends. [ LuWoo ]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora