Respuesta

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Aclaración: Detroit: Become Human no me pertenece.

Respuesta.

Era un nuevo día. Connor abría las cortinas de la casa para iluminarla. Le preparaba el desayuno a su compañero y alimentaba a Sumo. Era una mañana normal.

Sin embargo, sus pensamientos estaban en otra parte. En realidad, en una situación en particular.

Le había besado.

Algo simple y rápido.

...Pero le había besado.

Ni siquiera eso estaba en su configuración o algún protocolo, ese manual de interacción solo era una mentira para excusarse. Nunca existió una instrucción que le haya hecho tener tal decisión.

Solo quiso hacerlo.

No entendía

No se entendía

Mierda. Eso es lo que diría el teniente en un momento así.

Sabía que era el significado de un beso, de un beso en los labios. Un beso es el acto de presionar los labios contra algo o alguien como una expresión social de afecto, de saludo, de respeto o de amor. Y en los labios era lo último mencionado.

Pero él no estaba enamorado de Hank, solo lo apreciaba y quería como amigo. Porque así se quieren los amigos ¿Verdad?

-Teniente, el desayuno se encuentra listo- le había avisado, pero el peliblanco se estaba demorando más de lo común en el baño.

Para asegurarse de que no le había pasado nada al mayor, se acercó al baño para escuchar lo que podría estar pasando, pero solo escuchaba el sonido del agua del lavamanos. Por mera curiosidad, abrió levemente la puerta -que no tenia el cerrojo- encontrándose con algo inesperado.

-Hey, arruinaste la puta sorpresa- dijo Hank fingiendo molestia.

Nunca había visto al teniente de esa forma, tenía su barba corta y ordenada además que había hecho el intento de cortarse el pelo. Intento porque no tenia un peinado uniforme, habían partes desiguales, sobre todo en la parte de atrás de su cabeza.

Sin embargo, se veía bastante bien.

-¿Y qué me dices?-.

-Yo creo que se ve bastante ordenado, teniente- le dijo con una sonrisa -pero déjeme ayudarle un poco en el corte- tomó las tijeras que al parecer había usado su amigo y buscó la información sobre cortes de cabellos.

-No sabía que también eras un jodido peluquero-.

-No lo soy, pero tengo la información necesaria para realizar diversas actividades-.

Y tras unos minutos, el cabello de Hank había quedado listo.

-Te estás perdiendo como un puto policía, Connor- decía el canoso mientras se observaba en el espejo.

Pero Connor no podía quitar su vista en su compañero. Le gustaba como lucía, aunque aquel detalle físico no tenía gran importancia en el gran cariño que le tenía a su amigo, podría decirse que se veía atractivo -según estudios, porque si no ¿cómo podría definirlo como atractivo? -.

Lo sentía con más vitalidad.

Y sintió ese cosquilleo en su vientre.

-¡Hey! si tampoco es para tanto para que me mires fijamente de esa forma-.

-N-no, claro que no- dijo mientras fingía que empezaba a limpiar-pero no sería mala idea bajar de peso, así se vería un hombre completamente sano- no estaba de más aprovechar la oportunidad para que empezara a alimentarse bien.

Connor, el divergente.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora