Connor notó que Hank era más amable de lo normal, que le ayudaba sin pedir algo a cambio, no como hacía regularmente y por necesidad debía saber porqué.
— Señor, su actitud me es preocupante.— Habló sosteniendo la taza del otro, le había ordenado sostenerla hasta que ya estuviera tibia.
—Por dios Connor, ahora qué es.— Pasó su mano por su rostro en señal de cansancio, las constantes preguntas del divergente le agotaban.
— Su amabilidad ha aumentado estos últimos días, pero temo informar que solo conmigo, aún trata al resto como basura.— Miró atentamente las acciones del otro, todo lo involuntario por parte del teniente era una pista para saber que sucedía.
— Connor, lo que me sucede no lo entenderás hasta que lo sientas, si puedes.— Sin mas cerró la conversación y le arrebató la taza al castaño, alejándose hasta su escritorio.
Su LED se tornó de un preocupante rojo, trataba de procesar lo que decía, pero le era inútil, no tenía ni un mínimo indicio de lo que le ocurría.
al menos eso creía.
