CAPÍTULO SIETE: UNA CONFESIÓN Y UNA CULPA

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- ¿Por qué me llamas por el nombre de mi madre?- preguntó Paloma un tanto incomoda.

- Es que me pareció que aquella mujer era tu mamá- dijo Adrián nervioso.

Paloma volteó a ver si era verdad y efectivamente era cierto, había una mujer de espaldas muy parecida a su madre.

- Si es cierto- dijo Paloma sonriendo.

- Paloma eres tan bonita cuando sonríes- dijo Adrián sonriendo mientras le tocaba la mejilla.

- Gracias Adrián, tu me gustas mucho- dijo Paloma mirándolo con amor.

- Tu también me gustas mucho- dijo Adrián besando a Paloma nuevamente.

Mientras tanto en la casa de los Arriaga, Victoria se estaba vistiendo luego de haber el echo el amor con Eduardo, mientras él estaba en la ducha.

- Amor no te olvides que hoy es la fiesta de Gia- gritó Victoria terminándose de vestir.

- ¿Qué amor?- preguntó Eduardo saliendo del baño.

- Que hoy es la fiesta de Gia- dijo Victoria mirando a Eduardo.

Eduardo rápidamente se tensó.

- Sé que debes ir a la oficina, pero trata de venir temprano por que no quiero llegar tarde mi amor- dijo Victoria besándolo.

- Si amor- dijo Eduardo nervioso.

Era tarde por la noche cuando Victoria, Eduardo y Paloma se encontraban en la puerta de la casa de Maximiliano Di Monte.

Cuando ellos habían entrado Eduardo pudo divisar como Gia se acercaba hacia él.

- Eduardo, hola- dijo Gia avergonzada.

- Gia, yo...- dijo Eduardo siendo interrumpido por Gia.

- Yo se lo que sientes, me siento avergonzada por haberme acostado contigo. Lo siento- dijo Gia nerviosa.

- Yo también lo siento, debí ser fuerte- dijo Eduardo sin mirarla.

- Debimos ser fuerte, por que tú estas casado y yo estoy comprometida. Eduardo siempre me gustaste, pero no se lo que siento ahorita- dijo Gia avergonzada.

- Lo siento Gia, yo amo a mi esposa y lo que pasó fue un gran error- dijo Eduardo firme.

- Lo se Eduardo, con permiso- dijo Gia triste mientras se iba.

- Eduardo amigo- dijo Maximiliano.

- Amigo, que linda fiesta- dijo Eduardo sonriendo nerviosa pensando que Maximiliano había escuchado algo.

- Gracias hermano- dijo Maximiliano abrazando a Eduardo.

Eduardo y Maximiliano se quedaron charlando, mientras Paloma y Gia se ponían al dia con sus vidas. Victoria por su parte se sentía un poco sola por que no tenía con quien conversar, así que se dispuso sentarse en el bar.

Ella iba tomando un trago de su bebida cuando siente una respiración detrás de su hombro lo cual la hizo tensarse.

- ¿Qué hace una mujer tan bella sola?- dijo Adrián sentándose al costado de Victoria.

- Adrián- dijo Victoria nerviosa.

- ¿Por qué cada vez que me acerco te pones nerviosa?- dijo Adrián muy cerca a ella.

- Yo no me pongo nerviosa, no se que estás hablando- dijo Victoria tomando su bebida.

- Victoria yo se que te pongo nerviosa y no puedes negarme lo por que yo también siento que las piernas me fallan cuando estoy cerca de ti- dijo Adrián tomándola de la mano.

- Adrián ¿Qué estás hablando?- dijo Victoria quitando su mano.

- Victoria, me gustas. Yo sé que también te gusto- dijo Adrián.

- Estas totalmente equivocado Adrián, yo amo a mi esposo y espero que esta situación no vuelva a repetirse por que me veré en la penosa acción de contarle a mi marido- dijo Victoria enojado y saliendo de ahí.

- Creo que lo eché a perder, pero Victoria yo estoy enamorado de ti- dijo Adrián pensando.

Victoria iba caminando por aquella gran casa cuando un hombre le cortó el paso, cuando ella levantó el rostro se encontró con él.

- Maximiliano- dijo Victoria nerviosa.

- Victoria, hace muchos años no te veía- dijo Maximiliano sonriendo.

- ¿Cómo haz estado?- preguntó Victoria.

- He estado bien, pero ahora estoy mejor. Estás muy guapa- dijo Maximiliano tomandola de la mano.

- Gracias, con permiso- dijo Victoria tratando de irse.

- Victoria, espera- dijo Maximiliano mirándola a los ojos.

- Maximiliano debo irme- dijo Victoria saliendo de su agarre.

Victoria tomó la mano de Eduardo cuando lo encontró en medio de la fiesta, algunas lágrimas querían salir. Ella no entendía por que sentía eso cada vez que veía a Maximiliano.

- Eduardo quiero irme- dijo Victoria decidida.

- Pero Victoria apenas hemos llegado- dijo Eduardo un tanto enojado.

- ¡Quiero irme! ¡Ahora o me voy sola!- dijo Victoria casi gritando.

- Pues vete sola- dijo Eduardo enojado totalmente.

- Esta bien- dijo Victoria saliendo de ahí

Ella iba caminando por la calle cuando veía que alguna luz se encontraba detrás de ella, Maximiliano había sido un gran amigo de ella pero él no entendió que Victoria lo veía como un amigo.

Victoria se encontraba perdida en sus pensamientos cuando un auto se aparcó al costado de ella, ella se tensó con miedo pero cuando la luna se bajó la tranquilidad volvió a su rostro.

- Victoria, sube permiteme llevarte- dijo Adrián sonriendo.

*¿ACEPTARÁ VICTORIA IRSE CON ADRIÁN LUEGO DE LO QUE ÉL LE DIJO?*

SE SOLICITA UN AMORHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora