CAPITULO 08

461 30 3
                                    

Pasaron 3 días desde que el menor había visto aquella noticia que le había quitado la tranquilidad de su agitada vida, aunque este estuviera las 24 horas del día en el departamento aun se sentía inseguro,como si esa cuatro amplias paredes no fuesen suficiente para protegerlo de lo que fuese a lo que le temiera y que se encontraba ahí afuera. Era tanto su miedo que ni siquiera se animaba a asomarse por el balcón algo que al moreno no lo paso por desapercibido. Sus cambios eran muy repentino, ya que no se quejaba como antes o buscaba algún pretexto para pelearse con el. Simplemente se refugia entre las sabanas de su cama en la seguridad de su habitación como si de un chiquillo se tratase. En total oscuridad se encontraba en una de las esquinas de la cama con sus piernas pegados a su pecho y con un sabana que lo cubría de la cabeza a los pies. Esto le hacia recordar un poco a su niñez, cuando solía tener miedo de los monstruos que veía en su armario todas las noches y que no lo dejaban dormir. Esa sabana era como un tipo de barrera que lo protegía de cualquier peligro que lo podría asechar. Sus ojos carentes de brillo que se encontraba fijos a un solo punto, sin hacer sonido alguno, momentáneamente su respiración rompía con ese profundo silencio. Pero repentinamente un extraño aroma comenzó a invadir sus fosas nasales olía a..............algo quemándose!?!?!?!

Alarmado el omega con sabana en mano salia de su cautiverio y con paso acelerado se dirigió a la cocina. Como fue avanzando por el pasillo el aroma se hacia mas fuerte e insoportable. Al llegar al comedor se percató que en la mesa se encontraban colocados simétricamente para uso de dos personas algo que intrigo al chico. Pero sobre todo lo intrigo mucho mas fue al ver ese alfa con cuchillo en mano "intentando" o mas bien batallando con una zanahoria que no podía cortar.

- Joder.........no sabia que cocinar fuera tan difícil - hablaba con sigo mismo mientras hacia otro intento por cortar el vegetal.

"¿¿¿Acaso ese tonto perro esta intentando cocinar???"

Miraba con incredulidad la escena y de una manera involuntaria una leve sonrisa se hacia presente en su rostro. ¿¿¿Que le paso a ese alfa serio y reservado que conoció aquel fatídico día??? Simplemente no daba crédito a lo que estaba presenciando.

Otabek se percato de la presencia de este, esto causo le dirigiera una mirada rápida regalándole una sonrisa que no se veía forzada o falsa.

- Oh Yuri lamento si el aroma a quemado te haya molestado, solo quise cocinar algo para que.......... - no pudo acabar de hablar ya que por un descuido confundió su propio dedo con el vegetal provocándose un corte.

- Cuidado - se acercaba rápidamente el ruso para tomar la mano del mayor y poder examinar la herida. Afortunadamente el corte no fue profundo pero aun así se podía observar como la sangre fluía - Que tonto - arrancaba un trozo de la sabana que traía para después colocarla en la herida - ¿¿¿Acaso en esas escuelas a donde mandan a los perros adinerados no les enseñan a cortar una simple zanahoria??? - usaba un tono sarcástico al tiempo que le daba el ultimo nudo a ese trozo de tela.

MI LINDA MUÑEQUITA DEFECTUOSA Donde viven las historias. Descúbrelo ahora