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En toda la noche YoungMi no deja de llorar, la escucho desde la otra habitación, mi remordimiento comienza a asecharme y decido ir con ella.

–¿YoungMi?.- Pregunto tocando la puerta.

–¿S-si?.- Abro la puerta y la veo recostada con los ojos inchados.

–¿Sigues llorando?.-

–Es que no puedo imaginarme una vida sin ti, eres todo lo que necesito para vivir, y si tú me dejas por algo que hice sin pensarlo yo.... Yo sería capaz de...

–Ya, cálmate.- Digo sentándome a su lado, mientras acaricio su cabello, ella seca su lágrimas y sorbe su nariz.

–Por favor perdóname... Eres lo más importante en mi vida.- Me abraza,  llora en mi pecho, yo acaricio su espalda y veo en su brazo la marca de mi mano.

–¿Te duele?.- Digo tocando esa marca amoratada.

–No, está bien, me lo merezco.-

–Claro que no, me excedí, creo que eres tú la que debe perdonarme.- Ella asiente, me acuesto a su lado, sin dejar de acariciar su espalda o besar su frente.
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Al día siguiente mi alarma suena, volteo a ver a mi lado pero no está ella, me levanto abruptamente y salgo corriendo de la habitación.

–¡YoungMi!.- Grito enojado, escucho algo quebrar en la cocina y bajo inmediatamente.

–Perdón, se me resbaló el vaso.- Responde asustada en cuanto me ve.

–¿Qué haces?.-

–Calentando la comida que cocinaste ayer, te quedó deliciosa.-

–La preparé especialmente para ti.-

–Gracias.- Trata de abrazarme pero se detiene y vuelve a cerrar sus brazos.

–Ven.- La jalo a mí y la abrazo para después besarla.
–Come, iré a trabajar y después regreso para celebrar nuestro aniversario ¿Te parece?.-

–Si, está bien.- Vuelvo a besarla, subo al cuarto, me ducho, me cambio y salgo al trabajo.
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Cuando estoy por terminar de trabajar, cuando veo a un chico salir del mismo edificio que yo, pero tiene puesta una camisa gris idéntica a la que YoungMi me regaló en navidad, trato por seguirlo, cuando veo que se pone una sudadera negra, que tiene unos detalles en dorado en la capucha, la cual compré en Seúl hace un año, corro a alcanzarlo y jalo su brazo para que me volteé a ver.

–Disculpa amigo, ¿Dónde conceguiste esta sudadera y tu camisa?.- Siento su brazo temblar y trata de huir.
–Hey amigo, ¿Me estás escuchando?.- Le quito la capucha y le doy la vuelta.
–¿Qué haces aquí?.-

–Aquí trabajo.-

–¡¿No te cansas de seguirme?!.- Lo aviento al suelo y trato de golpearlo pero me pone su mano para detener el golpe.

–Por favor NamJoon, yo trabajo aquí, yo soy el CEO de esta empresa.-

–Se me hace mucha coincidencia de que estés trabajando en la misma empresa que yo, ¿Tú eres quien se  ha estado metiéndote en mi casa y robado mi ropa?.- No contesta y desvía la mirada.
–¡Te eh preguntado algo Seok Jin!.-

–Si, fuí yo.-

–¿Y tú enviaste ese disco?.-

–S-si.-

–Tienes veinticuatro horas para desaparecer de mi vista, si no me veré en la odiosa necesidad de hablarle a tu padre.-

–No puedo hacerlo, entiende que yo trabajo aquí, así que tendrás que soportarlo.-

StalkerDonde viven las historias. Descúbrelo ahora