Capitulo XVII: Marcha

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Al día siguiente nos reunimos con el resto de los clanes y el ejército para irnos a la capital, varios estandartes de los tres feudos y los distintos clanes y grupos de mercenarios, los distintos caballeros con sus escuderos, arqueros y ballesteros, las tropas de infantería con sus lanzas, hachas y espadas, la artillería y maquinas de asedio, todos preparados y listos para lo que sería la primera batalla para muchos y la ultima para otros.

Los primeros en salir fueron los señores acompañados de los generales, su guardia privada y soldados de elite, luego fuimos nosotros, cada clan salía según su posición en las olimpiadas, luego fueron los jinetes, cada compañía estaba liderada por un capitán, después los infantes y arqueros y por último la artillería y maquinas de asedio, las tropas mercenarias formaban un regimiento aparte, alrededor de 12,000 hombres de distintas partes de la franja occidental se habían unido a nosotros.

A medida que salíamos las personas de la ciudad salían a ver el ejército y despedirse de sus amigos, esposos, padres, hijos y hermanos en una mezcla de orgullo, tristeza y preocupación, aquellos que vuelvan serán héroes anónimos, pero aquellos que no solo serán cadáveres regados en un campo de batalla, arrojados en una fosa y con el tiempo olvidados por todos sus conocidos.

Empezamos a marchar desde Blaura, la de los muros altos hasta Ruani, la indomable (nombre dado en la guerra contra Soan, cuando 42,000 soldados soanos fueron derrotados por 12,000 trojanos rebeldes) una ciudad aparentemente invencible y si caía se llevaría muchas vidas con ella, cuando estuvimos allá pudimos ver la confianza y la lealtad de las personas al rey.

En el camino pasamos por la ciudad de Hedón, capital de Chesta, en las afueras de la ciudad nos encontramos con el nuevo marques y un ejercito de 5,000 hombres bien armados, Chester y Gor bajaron de sus monturas y se colocaron frente a frente, dos hombres altos y atleticos frente a frente emanando un aura de tension total, podria haber una batalla en cualquier momento

Chester: se a donde se dirigen y lo que harán.

Gor: entonces ¿debemos tratarte como aliado o enemigo?

Chester: no iré a Ruani con ustedes, iré a Guar a retrazar el movimiento del archiduque.

Gor: que los dioses te acompañen, no cometas ninguna estupidez.

Los dos se dieron un apretón de manos, se dirigieron a sus respectivos ejercitos, los cuales se separaron en paz, uno al norte y otro al este, ambos con un mismo objetivo, detener de una vez por todas el caos que reinaba en el pais.


Crónicas de Trojak(Pausado)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora