Caminamos una hora hasta llegar a la entrada del bosque, nos internamos en el mismos caminamos varias horas hasta que nos encontró un grupo de bandidos.
Bandido: dennos todo lo que tengan y nadie saldrá herido.
Lo que ellos no sabían era que estábamos fuertemente armados y entrenados, podemos ocultar un arsenal completo bajo una capa.
Drego: somos simples viajeros, no tenemos nada de valor, solo nuestras vidas.
Bandido: yo juzgare eso.
Empezó a revisarnos uno por uno, en el momento que encontró uno de mis cuchillos cayó noqueado, los otros al ver a su compañero caído intentaron vengarlo, cayeron uno por uno, en menos de un minuto los diez bandidos habían muerto y sin derramar una gota de sangre.
Alesol: vinieron de allá, vamos a seguir su rastro.
Después de esconder los cadáveres seguimos sus huellas durante media hora y llegamos a una especie de fortaleza en medio del bosque, con una empalizada de 4 metros de alto que ocultaba varias tiendas en el interior para los bandidos inferiores y unas chozas en los arboles para los bandidos de mayor jerarquía.
Odex: este es el plan, nos quedaremos a investigar el terreno hasta el anochecer, luego cruzaremos la empalizada y nos mezclamos con el enemigo, cuando todos duerman, vamos a la tienda de Lotrat y lo matamos.
Alesol: ¿seguro que no quieres emborracharte con ellos?
Odex: dime una vez que lo haya hecho.
Alesol: cuando matamos al barón de Ypres en Trays.
Drego: hubiera sido más fácil si estabas sobrio.
Odex: esa vez fue una excepción, era mi primera vez tomando alcohol.
Drego: lo que tu digas, vamos a investigar.
Vimos la entrada vigilada por cuatro guardias afuera y otros seis arriba, esperamos al anochecer, mientras tanto descansamos, comimos y estudiamos el terreno.
Al llegar la noche tomamos nuestras sogas y ganchos, los lanzamos y cruzamos la empalizada, estaba muy desprotegida, vimos varios hombres comiendo, bebiendo, riendo, jugando y cantando, nos mezclamos fácilmente, unos bandidos empezaron a cantar y les seguimos el ritmo, el sonido de una guitarra, una flauta y un tambor se oían animando el ambiente, empezamos a cantar, no soy buen cantante pero decía así:
La vida me parece un problema.
No temas a la idea, vuela.
No te preocupes es mi lema.
Solo una cerveza me consuela.
La música es mi musa.
La comida, carne de res.
Hablo con una lechuza.
El mundo anda al revés.
Un baile con amigos.
Haciendo remolinos.
Todos aquí son testigos.
Trabajando en molinos.
Bebiendo licor y cerveza.
Mañana me duele la cabeza.
Hoy bebo hasta que amanezca.
Con mi amiga la pereza.
Me gustaría volar.
Más allá del mar.
Hoy debo caminar.
Al mañana sin parar.
Continuamos cantando hasta que todos quedaron dormidos, en ese momento decidimos actuar, uno de los bandidos me dijo donde estaba la tienda de Lotrat, y corrimos hacia tan rápido como pudimos (estábamos llenos de comida y bebida) corrimos varios minutos (nos perdimos) hasta que llegamos, subimos a la copa de un gran árbol vigilado por algunos bandidos medio borrachos, los matamos a todos sin vacilar, los cadáveres y sangre cayeron del árbol, entramos a la casa, nos encontramos con Lotrat, un hombre grande (de unos dos metros y cuarto) fornido y un grupo de hombres y mujeres dormidos a su alrededor, caminamos sigilosamente hasta casi llegar a él, pero el destino nos jugó una mala broma, el bastardo despertó y tomó sus armas, al oír el estruendo los demás se despertaron y armaron, en ese momento entró otra mala noticia.
Bandido: ¡señor un grupo de asesinos se ha infiltrado en el fuerte!
Lotrat: ya me di cuenta, ¿Dónde están los Trach?
Bandido: vienen en camino.
Lotrat: ¡Bandidos, ataquen!
Todos los hombres se abalanzaron contra nosotros, Odex fue a la puerta y mató al recién llegado e impidió que los demás entraran con su poderosa lanza, Alesol enfrentó con gran técnica a Lotrat y yo combatí a todos los demás, tres asesinos contra treinta bandidos, Odex detenía los bandidos con fuerza, cuando acabé con los de adentro fui a ayudarle, entre los dos deteníamos al enemigo, la sangre y el sudor manchaban el hierro de las armas la sangre y los cadáveres se acumulaban cerca de la puerta, la sangre hacia el suelo resbaloso y los cadáveres dificultaban el movimiento de pies.
Lotrat: son buenos guerreros, desperdician su talento tratando de matarme, únanse a mí y nadaran en oro y gloria.
Alesol: cuando te mate nadaremos en oro y gloria.
Lotrat: que así sea.
Ambos comenzaron a luchar con gran fuerza y velocidad, Lotrat atacó con su espada con gran poder, pero Alesol lo evitaba fácilmente, los golpes de Lotrat eran contundentes y letales, capaces de matarlo fácilmente, Lotrat dio un golpe tan fuerte que rompió el piso donde impacto su espada, Alesol perdió el equilibrio e intentó patearlo sin efecto, Lotrat lo tomó y arrojó a la cama como a un trapo, sacó su espada y fue sobre él, el ataque falló y Alesol le cortó ambos tendones (de Aquiles), la sangre que brotaba de sus heridas manchaba las sabanas y la cama, Lotrat extendió su mano para atraparlo, pero este se la cortó, acto seguido su cabeza, la tomó y envolvió en una sabana limpia color azul.
Alesol: tenemos lo que vinimos a buscar, vámonos.
Odex: hay un problema, estamos rodeados.
Drego: tengo un plan, pero es muy arriesgado.
En ese momento entraron varios asesinos en la cabaña, los matamos sin mucho esfuerzo ya que eran asesinos de poca monta, cada uno entrenado para operaciones rápidas, pero sin la menor idea de lo que es el sigilo, dependientes de su número para someter a un enemigo fuerte e inútiles contra un oponente bien entrenado.
Odex: sabía que eran débiles, pero no pensé que lo fueran tanto.
Drego: tienes razón, no sirven ni para calentar.
Alesol: ahora que los estorbos se acabaron, dinos tu plan.
Drego: bien el plan es el siguiente...
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Crónicas de Trojak(Pausado)
AksiUn clan de asesinos se ve implicado en una conspiración para acabar con un señor feudal y trabaja como doble agente para ambos bandos, el destino de su nación esta en sus manos, serán los salvadores de su país o los destructores del mismo.
