Capitulo XIX: Muralla

2 0 0
                                        


Después de rematar a los enemigos de la puerta occidental nos dirigimos a la misma de manera triunfal pero algo nos detuvo...

Capitán: ¡identifíquense o serán asesinados!

Gor: ¡soy el conde de Blaura y ellos son los barones de Yasni y Ulai, nuestros hombres han combatido al enemigo en la puerta occidental, abran la puerta, debemos ver al rey!

Capitán: ¡bajen el puente y abran la puerta!

Escuchamos un crujido y tras este el puente comenzó a descender, una inmensa masa de madera sostenida por dos cadenas de hierro forjado, una vez estuvo abajo empezamos a cruzar, el gran pozo que rodeaba la ciudad estaba completamente rojo y lleno de cadaveres, la puerta enorme puerta de hierro puro se abrió y entramos a la ciudad, nos dirigimos al castillo tan rápido como pudimos pero inmediatamente llegamos fuimos detenidos otra vez.

General: ¿quiénes son?

Conde: soy Gor, conde de Blaura, hemos venido a dar apoyo a la capital.

General: los nobles y la guardia pueden pasar, los arqueros vallan a los muros, la infantería y caballeria únanse al resto.

Mientras los nobles entran al castillo, nosotros vamos a la muralla norte para brindar apoyo a los defensores de la ciudad, de camino veo a muchos civiles caminando con algunas de sus cosas hacia los refugios (cuarteles y el castillo) los soldados indicaban el camino, llegamos a la tercera línea de defensa y fuimos colocados en distintos escuadrones de elite (encargados de emboscar al enemigo) fui nombrado sub-capitán de uno junto con nada más y nada menos que el hermano menor del rey.

Drego: hola soy Siul, es un placer conocerlo.

Loanas: soy Loanas, el placer es mío.

Poco antes de empezar a organizar la defensa, la puerta del norte acaba de caer y la infantería de los Cacocs empezó a entrar a la ciudad, los arqueros en la muralla disparaban en un intento de mantenerlos fuera y los defensores trataban de expulsar a los atacantes los gritos de batalla y el choque de las armas llenaban el aire, los trojanos perdian cada vez mas terreno ante los cacocs, llegaron a nuestra area y caimos sobre ellos como abejas a la miel, Loanas decapitaba a sus oponentes con una tecnica maestra de la cimitarra, la defensa dejó de ceder cuando un disparo de catapulta derribó el arco de la puerta, enterrando vivos a los atacantes, anulando su linea de refuerzos y por lo tanto su ataque, los que cruzaron la puerta se rindieron inmediatamente y fueron llevados a uno de los cuarteles para su interrogación y ejecución

Crónicas de Trojak(Pausado)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora