Capitulo VIII: Blaura

5 1 0
                                        

Seguimos cabalgando hacia Blaura.

Odex: ¿falta mucho para llegar a la ciudad?

Drego: después de cruzar esa colina podremos verla.

Alesol: hay algo que me preocupa, nuestro cliente es el Conde de Blaura, un poderoso señor de las tierras del sur, debería tener un clan de asesinos completo bajo su mando.

Drego: seguro que lo tiene, solo está tomando precauciones extra.

Alesol: pero ¿Qué amenaza es tan grande como para llamar asesinos externos?

Drego: eso lo sabremos cuando lo veamos.

Llegamos al castillo de Blaura unas horas después del atardecer, llamamos a la puerta y nos atendió un criado.

Criado: buenas noches caballeros, ¿Qué los trae al castillo de Blaura a estas horas?

Drego: somos los Ankshara, hemos venido en respuesta de la solicitud del conde.

Criado: en ese caso síganme.

Nos guió a una habitación con dos camarotes y una mesa de noche hechos de abedul, una ventana que mira al este cubierta con cortinas color ocre.

Criado: mi señor se encuentra en una reunión, los atenderá en cuanto pueda, lo más seguro que mañana, si quieren algo díganmelo.

Drego: ¿puedes traernos algo de comer?

Criado: de inmediato.

Salió de la habitación y unos minutos después vinieron 3 criados con bandejas, cada una con carne de venado, ensalada, una fruta que no había visto antes y una jarra de agua, al terminar de comer lo criados se llevaron las bandejas y limpiaron, dormimos toda la noche, al día siguiente nos llamaron para reunirnos con el conde.

Criado: mi señor, los asesinos están aquí.

Conde: que pasen.

Nos sentamos frente a él, su escritorio la iluminación, la decoración de la sala le hacían ver bastante intimidante, un cuadro enorme del con armadura matando un oso gigante, además de varias cabezas de animales de caza mirando hacia donde estábamos sentados.

Conde: ¿han oído hablar de los bandidos de la luna verde?

Drego: sabemos que operan en Chesta y Grios, ¿pero que tienen que ver con usted?

Conde: supongo que saben de la muerte de su líder.

Drego: si, era el bandido más poderoso de Chesta, se supo casi inmediatamente.

Conde: el no era solo un bandido, trabajaba para mi, su misión era reunir un ejército y derrocar al marques, pero fue asesinado junto a casi 200 de sus hombres hace más de un mes.

Drego: ¿y usted quiere?

Conde: quiero que maten al Marques Chaster Mchats.

Drego: bien ¿Cuánto nos pagará?

Conde: 5000 Furs por todo.

Drego: una duda ¿si tiene un clan de asesinos bajo sus órdenes, por que llama asesinos externos?

Conde: en caso de que fallen no quiero que me relacionen con el atentado, el es un traidor, planea aliarse con los Cacocs e invadir Trojak.

Drego: delo por muerto, denos la mitad por adelantado.

Nos reunimos con los Naiturn (el clan que le sirve al conde), tuvimos una sesión de entrenamiento junto a ellos, buenos soldados, rápidos, fuertes y discretos, bastante superiores a los Trach, entre todos hubo una joven que me llamo la atención, mejor que los hombres con los que entrenaba.

Joven: ¿Qué miras, a caso te gusto?

Drego: me llamó tu estilo, eres buena.

Yudeviz: soy Yudeviz, ¿quieres entrenar un poco?

Drego: soy Drego, tal vez sirvas de calentamiento.

Nos pusimos en guardia, ella tomó un palo largo y macizo, yo en cambio tomé uno corto y duro, fui hacia ella y lancé mi ataque ella lo evitó y me pateó en las costillas y me aplicó una llave al cuello, la golpee en el estómago con mi palo (el equivalente a una estocada) dándole fin al combate.

Yudeviz: eres bueno bajo presión.

Drego: y tu eres buena creándola, espero que podamos luchar juntos algún día.

Yudeviz: igual yo.

Nos dimos la mano en señal de respeto y amistad, nos preparamos para salir al día siguiente, el entrenamiento termino y después de la cena nos fuimos a dormir,

Crónicas de Trojak(Pausado)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora