Narra Sarah:
"¿¡Qué pollas se supone qué está mirando!? ¿Acaso se cree que soy gilipollas y que no me doy cuenta?"
Ese tal Rubius llevaba mirándome un rato mientras se tomaba fotos con sus fans, cosa que era realmente incómodo, por lo general me gusta poco que me observen mientras hago cualquier cosa, pero todavía más cuando trabajo, y si encima el que me mira es el estúpido de "El Gran Rubius", aún peor.
¿Qué estaba haciendo? ¿Sacarme defectos?
Me miraba por el rabillo del ojo intentando hacerse el despistado, pero lo había calado desde hacía más de veinte minutos.
Dejé el videojuego que tenía en las manos en el tercer estante y me acerqué hacia Diego.
-Oye Diego...-le susurré mientras éste recolocaba unos cuantos peluches de Mario Bros, los cuales, eran adorables debo reconocer.
Él me miró alzando una ceja, probablemente preguntándose a qué se debía tanto secretismo.
Con un movimiento de cabeza le indiqué que fuera hacia el almacén y tan pronto como lo hice estábamos allí.
-¿Qué pasa?-dijo con un matiz preocupado en la voz.
-¿Tú también lo has notado?-le pregunté.
-¿El qué?-dijo aún más intrigado.
-Cómo nos mira...-dije.
-¿Quién?-dijo cada vez más perdido en la conversación.
-¿Quién va a ser?-dije incapaz de entender que Diego no lo hubiese notado.- ¡Él!-Hice un gesto señalando a fuera del almacén.
-¿El jefe...?-dijo rascándose la cabeza.
-Agg...-dije exasperada.-No tonto, el Rubius ese.
-¿Nos mira?
-¿En serio no lo has notado? Creo que nos mira con esa típica superioridad natural de ellos, como diciendo "Oh, yo soy un gran YouTuber que no hace nada en todo el día y estoy forrado y vosotros aquí muriéndoos del asco mientras colocáis videojuegos".-Dije poniendo voz de chulo y creído.
Diego se encogió de hombros.
-Pues a mí no me mira.-Dijo rotundo.
-¿Cómo estás tan seguro?
-Estoy acostumbrado a que la gente me mire con caras de asco. Me habría dado cuenta...-Dijo casi en un susurro.
Tardé un poco en contestar, sus últimas palabras habían sido demasiado sinceras.
-Ya...-dije fingiendo que no le había escuchado bien.-Pues entonces no sé qué pollas hace mirándome a mí.
-Es más que obvio ¿no...?-dijo con una media sonrisa.
Arqueé una ceja interrogativa como respuesta.
-Pues que le molas.-Dijo directamente, y tan rápido como lo dijo se sonrojó.
¿QUÉ? ¿YO? ¿MOLARLE A ESE ESTÚPIDO? Está claro que no.
Además yo me doy cuenta de cuándo le gusto a un tío y cuándo no, soy más que consciente, no soy una idiota.
Siempre me he considerado chica muy normalucha pero tampoco me han faltado pretendientes. Aunque creo que soy de las pocas chicas del mundo que a sus veinte años nunca ha tenido una relación seria del todo, y aún peor, que nunca se ha enamorado.
No, yo no soy de esas, yo no creo en el amor romántico de novela, yo creo en el amor de una noche, yo creo en conocer a un tío, echar un polvo, y despedirme de él. Y no me juzguéis, no me considero ninguna guarra, de hecho, lo hago con bastante poca regularidad, pero aunque lo hiciera más normalmente es únicamente porque sí, tengo veinte años, no quiero compromisos, y nunca he sido una chica fácil ni sociable, desde el accidente yo...
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Los polos opuestos se atraen. [FanFic elrubiusOMG]
FanficDicen que nunca se conoce a nadie al completo. Que cada persona es un mundo y que sus secretos más internos jamás salen a la luz. Y eso es lo que yo, Sarah Bécquer, de 21 años, espero que ocurra. Que nunca nadie llegue a conocer los fantasmas de mi...