Narra Sarah.
-Odio esto...-le comentaba a Diego mientras metía una de las patatas fritas de mi McMenú en la boca.
-Sí...realmente me da miedo pensar qué puede haber dentro de esas cocinas... ¡Pero es barato!-se encogió de hombros.
-Realmente creo que los jóvenes emancipados con dinero suficiente para subsistir, están en peligro de extinción hoy en día.-Dije riendo mientras le echaba ketchup a mi hamburguesa.
Había decidido ir a comer al Mcdonald's que estaba justo en una planta superior al “GAME” junto con Diego.
Hoy tendría también turno de tarde, puesto que tenía que sustituir a una compañera que, por problemas familiares, había pedido un día libre. Y como Diego trabajaba tanto en la tarde como en la mañana decidimos ir a comer juntos antes de volver a nuestro odioso trabajo.
-¿Cómo son las tardes allí?-dije refiriéndome al “GAME” y cambiando radicalmente de tema.
-Pues...-Diego le propinó un gran bocado a una de sus cinco hamburguesas de un euro- Básicamente como las mañanas... Ahora, que acaba de empezar el curso escolar, solemos tener más gente por las tardes, ya que por las mañana los niños no pueden venir a comprar sus juegos debido al colegio...-masticaba con saña- ¡Lo único bueno es que Ricardo no está!
-¡OH!-Dije recibiendo la primera buena noticia del día.- ¿No acude por las tardes?
Diego negó lentamente con la cabeza sin parar de tragar.
Realmente no sabía cómo ese chico podía estar tan delgado con todo lo que comía.
-Tiene que llevar a sus hijas a las clases extraescolares, y no sé qué historias más...-dijo con desinterés.
-¿¡Tiene hijas!?-reí.
-Sip. -Diego metió algunas patatas en su boca.- Pero está divorciado.
-¿Y tú como sabes todo eso?-dije cada vez más asombrada de toda la información de la que estaba dotado mi compañero.
-Bueno...-dijo apartando un poco la comida por primera vez- No soy un chico muy hablador...pero sí observador, y atento. Alguna vez he oído al jefe hablar con su ex-mujer en el almacén, y no eran peleas ni nada de eso, pero intuí que era un lenguaje demasiado formal para tratarse de su mujer. Además, tampoco me extrañaría mucho que ese hombre estuviese divorciado... ¡Cualquiera lo aguanta!
Yo, cada vez más sorprendida por las cualidades detectivescas de las que estaba dotado mi compañero, le dí la razón sonriente.
-Realmente eres un tío que guarda muchos secretos, Diego.-Dije sonriente.
Él, tras escuchar mi comentario, quizás por la sorpresa, empezó a toser atragantado.
-¡No, no!-Dijo en un tono demasiado defensivo.- ¿Ocultar? ¿El qué? Si yo soy de lo más normal...
Lo observé crítica.
¿No era un comportamiento demasiado exagerado para tratarse, tan solo, de un comentario inocente por mi parte?
Quizás es que Diego no era tan simple como me imaginaba y sí que tenía “secretos” escondidos.
-No te preocupes.-Lo calmé.-Todos tenemos secretos...-dije y le sonreí ampliamente de forma amigable.
ESTÁS LEYENDO
Los polos opuestos se atraen. [FanFic elrubiusOMG]
FanfictionDicen que nunca se conoce a nadie al completo. Que cada persona es un mundo y que sus secretos más internos jamás salen a la luz. Y eso es lo que yo, Sarah Bécquer, de 21 años, espero que ocurra. Que nunca nadie llegue a conocer los fantasmas de mi...
![Los polos opuestos se atraen. [FanFic elrubiusOMG]](https://img.wattpad.com/cover/21070371-64-k538333.jpg)