Volver a verte

87 5 0
                                    

Tosí apenas para captar su atención pero fue inútil, no me miraba y tarareaba algo que también me parecía conocer pero no podía recordar el momento en el que conocí tal melodía o siquiera con quien la aprendí. Debatía conmigo mismo sobre tocarle el hombro o llamarla para ser mas precisa en lo que necesitaba pero mientras sucedía alguien capto mi atención llamándome a mi por mi nombre, voltee y el resplandor se intensifico por lo que no pude ver a nadie y preferí a caminar buscando la fuente de esa voz. A lo dejes diferencia a alguien vestido de blanco que movía su mano con entusiasmo como si hubiera encontrado algo que necesitaba o no encontraba, camine dudosa hacia ella y me encontré con mi ángel guardián...Por una extraña razón me empezó a faltar el aire y tenia ganas de correr hacia el lado contrario pero cuando mire a mis lados parecía que estuviera encerrada en un pasillo hecho de vidrio que me permitía ver a la mujer sentada en aquella lejana esquina

-Que haces en mi sueño?-dije alterada y ella solo sonrió-no me digas que otra vez estoy internada-mi rostro reflejo desesperación y puse mis manos en mi cara cubriéndola-no puede ser, no estoy en el hospital de nuevo no? tienes que decirme. Mi madre esta mal para sufrir esto de nuevo, dudo que lo soporte y no quiero hacerle ningún mal por mas que me haya hecho enojar y aparte......-Azul me abrazo de golpe a lo que lo acepte llorando sobre su gran vestido blanco

-Bella, tranquilízate vamos-beso mi coronilla y me aparto de ella-no estas en el hospital ni nada, esto es solo un sueño. Tu me buscaste y vine a tu llamado-me sonrió con tranquilidad pero seguía sin entender

-Nunca te llame....-susurre y mire atrás mío, todavía estaba ahí aquella joven mirando la nada-o si? Quien es ella?-la señale y Azul la miro determinadamente

-Alejandra-asentí con cuidado sin dejar de mirarla-tu la buscaste y me llamaste a mi para verla-lo que decía era tan ilógico como lógico a la vez, nunca había pensado en eso pero por ahí mi subconsciente me jugo una mala pasada y sin darme cuenta lo pensé todo

-Puedo hablar con ella?-el ángel negó lentamente pero después desapareció dejándome sola en aquel vacio de paz, al darme vuelta note que las paredes no estaban en su lugar y corrí hasta donde estaba el alma de mi prima. Toque su hombro y esta volteo con cuidado dejando ver todos los cortes que tenia su cara, sin ningún permiso la abrace por largos minutos y ella hizo lo mismo...Sus brazos estaban tan fríos como su cuerpo y parecía lo equivalente a abrazar a una persona que venia del polo, no sabia si podía hablar con ella pero el intento lo haría y por suerte salió positivo, conversamos de cosas que no recordaba de nuestra niñez y me explico porque murió y lo que lamentaba haber estado enojada con su madre en ese momento y salir sin despedirse. Cuando sentí que ya era la hora de irme me despedí con un fuerte abrazo y le desee la mejor suerte, camine hasta donde creí que había empezado todo y me todo se volvió oscuro y ruidoso por la alarma que me avisaba que era hora de despertar

Después de hacer mi rutina, llame a Mía para avisarle todo y que no iría por si preguntaban. Luego hizo la misma acción con María para que no me esperara con su estudio porque no sabia si iba a llegar y ahí fue cuando sentí esa bocina tan jodidamente odiosa sonar en la puerta de mi casa, mire por la ventana y ahí estaba mi primo mirando la casa con tristeza en sus ojos

-Hola padr...Franco-dije seca sin mirarlo 

-Hola Isa-susurro antes de que un sollozo saliera de sus labio-Vamos?-asentí con cuidado y pude sentir como una lagrima resbalo sobre mi mejilla por lo que fingí estornudar para tener una escusa. El auto estaba demasiado silencioso ni siquiera la música llenaba el espacio entre nosotros

-Como has estado?-dije y después me maldeci por hacerlo pensar en el tema de su hermana

-Bien la verdad, hasta ahora estaba bien-dijo con una sonrisa como era típica de el-y tu Isita?-ese sub-nombre me dio gracia y produce un sonido de aceptación 

-Bien...Media enferma por ahora, pero supongo que nada grave-remangue mi suéter sin darme cuenta ya que era un símbolo típico en mi de nerviosismo e incomodidad

-Que te paso ahí?-sin sacar su manos del volante o su mirada, señalo con la cabeza mi brazo y rápidamente recordé lo que tenia

-No nada, me lastime nomas-simule una risita y continúe-culpa de la bici

-Isa eso no parece hecho con un simple golpe-dije seriamente y me miro en lo que el semáforo volvía a ponerse en verde-esas vendas son muy grandes y parece que es algo grave

-No lo es Fran-preferí subir la confianza así podría creerme con facilidad-Ya sabes lo exagerada que es la tía con todas esas cosas, piensa que puedo morir por un simple raspón y me vendo así

Apareciste tu..Donde viven las historias. Descúbrelo ahora