Mis nervios no se iban y sentía que cada vez estábamos mas lejos de lo que conocía por si se diera la oportunidad de escapar..se que suena demasiado dramático pero no podía controlar esa clase de pensamientos. Deje de ver a Nicanor y empecé a prestarle atención al camino, a las salidas y a todo lo que me sirviera como referencia, pero en realidad no quería escapar porque estar con el era todo lo que me hacia feliz por mas falso que fuera
-No te preocupes bonita, no voy a raptarte-dijo riendo mientras seguía manejando
-Odio las sorpresas, soy muy ansiosa-aparte mi mirada del camino para verlo a el-decime a donde vamos, por favor
-Lo bueno se hace esperar-su acento sarcástico y de poeta me hizo reír-no te preocupes, seguro te va a gustar-de pronto salimos de la ruta y entramos por un camino que al fondo se notaba un muy gran salón iluminado de la mejor forma
-Llegamos?-pregunte nerviosa
-Si, llegaste a tu castillo-estaciono el auto y apenas bajo fue a abrirme la puerta-deja la mochila aca-la verdad es que no había notado que nuestros atuendos combinaban y encima eran de gala
-Que hacemos aca?-era imposible caminar con mis tacones y encima por tierra y piedras
-Ya vas a ver-voltio a ver que me encontraba atrás de el-te cargo vamos-sin permiso me alzo y llego hasta la puerta de dicho salón. Dentro de el se encontraba una mesa justo al medio de una gran habitación, las luces estaban bajas y parecía todo como si fuera una cena romántica de película
-Esto lo prepare para vos-sonreí, voltee y lo abrace y ahí fue cuando unas lagrimas se escaparon de mi-que pasa Bella? no te gusta?
-Claro que si tontito, me encanta y gracias pero no era necesario-caminamos hasta la mesa y cuando nos sentamos un mozo vino a atendernos y detrás de este se ubicaba un violinista
-Si lo era, te prometí llevarte a un lugar más lindo después de lo de ayer-agarro mi mano mientras esperábamos a que nos trajeran la comida y disfrutábamos de la relajada música que estaba en el ambiente
-Es como un sueño-dije mirando el techo y observando todo con una sonrisa
-Nada de eso, es solo un pequeño presente para vos-beso con delicadeza mi mano-después vienen mas sorpresas si me lo permitis
-No va a haber ningún problema en eso-volví a sonreírle y entonces llego nuestra cena, cuando acabamos esta entre risas y sonrisas enamoradas decidimos ir al balcón que tenia la habitación
-Que hermosa noche-mire las estrellas y sentí como unos brazos rodeaban mi cintura, mi felicidad estaba llegando al tal extremo de sospechar si era un sueño
-Vos sos hermosa-beso mi mejilla y entonces me voltee para finalizar en un gran beso lleno por mi parte de amor sincero y felicidad
-Me haces tan feliz Nica-pude decir cuando lo abrace y el solo acariciaba mi espalda
-Y vos a mi Bella, nunca te vayas de mi vida-no se porque pero eso me hizo caer en la cuenta de que todo era una trampa y yo estaba cayendo de la peor forma posible, no me podía sentir tan usada pero no era apropiado soltarlo y hacer notar lo que sentía por lo que me vi obligada a ocultar mis lagrimas y a desahogarme después
La noche termino igual de perfecta que antes y como tenia razón me vi obligada a quedarme a dormir en su casa pero claro que tenían todo tan previsto que tenia mi propia habitación con sabanas limpias y un dulce aroma a rosas y miel, cuando me encontré en la soledad de mi alcoba temporaria controle mi mochila y ahí se encontraba mi estuche de pinturas que si no había sido controlado o arreglado estarían ahí mis hojillas filosas que acudían a todos mis dolores y como bien dicho estaban allí reflejando mi alma temerosa y odiada, corte 6 veces en la parte de cada una de mis piernas que no era visible y me recosté no antes sin vendarlas un poco para no manchar las sabanas que la dulce madre de Nica había acomodado para mi
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Apareciste tu..
Novela JuvenilUna triste sonrisa se hace notar más que la sonrisa mas feliz de mundo
