cap 14: Jack y yo tenemos una cita...con un abogado

39.3K 2.2K 84
                                        

La mañana del lunes no necesite de mi despertador, me levante automáticamente a las 7:15 y fui a tomar una ducha, el agua esta jodidamente fría gracias a que el calentador se negó a funcionar. Luego de esa incomoda ducha, me vestí y trate de hacer que mi pelo estuviera decente, no fue fácil. Necesitaba un corte de pelo urgente, ah y arreglar el calentador de agua. Fui a la cocina y tome la mezcla de yogurt y cereales que según mi dieta debía comer, tome mis vitaminas, mi bolso y mi teléfono. Hagamos esto, pensé. Antes de salir por la puerta recordé algo, corrí a la cocina tome un papel y escribí ¨chris! Córtate el cabello, pareces medusa, ah y manda a arreglar el calentador¨ para luego pegar la nota en el refrigerador. Luego de eso tome un taxi, el camino a la prisión se me hacia cada ves mas familiar, incluso mas que el camino a la universidad. Aun en camino, le envié un mensaje a matt diciendo ¨voy en camino, en donde me espera tu padre?¨ su respuesta fue ¨joder Christine! Son las 7:50, déjame dormir!¨  unos segundos después recibí otro mensaje ¨en la puerta este¨. La puerta este fue justo donde mi taxi me dejo. Al bajar pensé , donde comenzó todo esto? Ah si, una tarea. Parecía irreal que de un trabajo de universidad halla llegado a esto, y el colmo es que ni siquiera sepa por que. Pague mi taxi y camine a la enorme puerta, resulta que no era el área de visitas comunes, era mas como la entrada a una corte. Estaba nerviosa, mi bolso pesaba mas de lo normal y mi cabello estaba en una guerra de si moverse al norte o al sur con la brisa. Cuando llegue a la entrada reconocí al padre de matt al instante, no fue solo por que eran idénticos físicamente, sino por que todo el que  vea noticias lo reconocería como ¨el tipo que demando a la empresa de teléfonos¨. Me dirigí hacia el con una sonrisa de confianza obviamente falsa.

-señor Taylor, soy Christine –le extendí mi mano y el tomo, a la ves dirigiéndome una sonrisa, esta ves de infinita confianza consigo mismo, típico de los Taylor-

-Christine, como estas?

-muy bien, gracias

-debo admitir que por la foto que me dio mi hijo nunca te hubiera reconocido –matt tenia una foto mía? Que tan raro es eso?- sígueme por favor –y asi lo hice, entramos al enorme edificio, muy diferente a lo que había visto ya de la prisión estatal- matt me conto algo sobre el caso, y juntos notamos algunas cosas que no encajan

-si, el me lo menciono, y la verdad yo quisiera aportarles mas información pero es todo lo que se

-pero supongo que confías mucho en el muchacho como para creerle a tal punto de buscarme a mi para ayudarte

-creo en lo que me dijo –bueno tal vez solo cuando el me mira-

-de todos modos, no  es por desconfiar de ti, o de el, es solo que, espero entiendas, debo saber que estoy defendiendo

-entiendo

-bien, entonces lo que propongo es que hablemos con el hoy, de acuerdo con lo que me diga sabremos que clase de pruebas buscamos exactamente para defender la inocencia de Jack

-bien

-avisare a los guardias para que lo traigan, espera aquí por favor

-claro –me senté en un enorme sofá en medio de la enorme sala donde una gran cantidad de hombres en traje iban de aquí para allá con papeles en la mano, y maletines, uno que otro preso pasaba acompañado de una cantidad tal vez exagerada de guardias. Sentada allí comencé a ponerme realmente ansiosa, hasta que algo al otro lado de la sala capto mi atención, de una puerta, que parecía llevar a un juzgado, salió un hombre aun con el uniforme de la prisión, aunque sin esposas, y corrió al otro lado de la sala, por un momento pensé que estaba huyendo hasta que vi que abrazo a una niña de unos 6 años, seguido a una muchacha joven que lloraba y lo besaba. Algo en mi me advirtió que no siguiera mirando, solo me hacia daño, y aunque tenia una idea de por que, no quería pensar en ello, no quería que fuera verdad. Unos ligeros toques en mi hombro me devolvieron a la realidad-

psicología de un asesinoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora