-¿llegue tarde? –mi padre se hizo a un lado para dejarme pasar-
-no, esta hablando con tu mamá –deje mi bolso en el sofá- ¿donde estabas?
-te cuento al rato. ¿Dónde esta?
-en la cocina -entré a la cocina y mi mamá hablaba por el teléfono-
-lo se… pero ya te lo dije, hazme caso… como sea, tu hermana llego –me dio una sonrisa y me paso el teléfono-
-¿Matthew?
-Chris! Hola
-hola, ¿como estas?
-calvo… o casi –reí-
-¿Cómo te tratan?
-oh, son súper dulces, ya sabes, un amor
-me imagino. ¿No te arrepientes?
-para nada –lo escuche reír- ojala pudieras ver este lugar, es increíble
-me imagino, ¿ya te enseñaron a disparar un arma?
-no, las cosas divertidas vienen mas tarde
-¿alguna novedad?
-eso pensaba preguntarte, ¿les contaste sobre Jack?
-si, cumplí mi promesa –mire a mi alrededor, mi madre ya no estaba allí, aun así trate de hablar en un tono mas bajo- Jack saldrá muy pronto de la prisión, y planeamos casarnos, hoy les contare esa parte
-¿enserio? ¿Casarse tan rápido?
-si
-Chris, tu no tienes, que digamos mucha experiencia en las relaciones
-no tengo ninguna, pero no necesito tener cincuenta novios antes de saber quien es con quien quiero formar una vida y una familia. Lo conozco y lo amo, confío en el y estoy lista para eso, ¿que mas necesito?
-nada, supongo. Me hubiera gustado conocerlo en persona, pero tu sabrás lo que haces, después de todo es una decisión importante
-bien, entonces ¿tengo tu permiso? –dije, aunque realmente no lo requería-
-claro, te quiero
-y yo a ti.
-y ya hablando de relaciones, y cosas amorosas… -en ese momento recordé a Verenice y como me había pedido que lo saludara de su parte, pero lo que el dijo a continuación me tomo por sorpresa- conocí a una chica aquí. Su nombre es Maia, y es increíble. Ojala y pudieras conocerla, sé que te agradaría, ella es tan inteligente, y es bellísima
