La carta.
Para quien tiene estrellas en sus ojos, para Park Jimin.
No pude detenerme, lo lamento, se lo mucho que odias las palabras dulces y el cortejo meloso, pero en realidad no pude detener mis manos esta noche cuando decidí escribirte, sé que debes estar preguntándote quien soy y me encantaría responder a esa pregunta, pero en todo caso no es importante, soy invisible para ti, así que no tiene importancia alguna siquiera pensar en manchar esta hoja con mi insignificante nombre, pues aquí sólo quiero que repose el tuyo, JiMin... ¿Puede acaso ser un nombre tan perfecto? Pues la respuesta es sí, el nombre es perfecto porque lo tiene el chico perfecto. Cualquier nombre luciría fantástico si fuese para ti, mi lindo Jimin, mi pequeño de mejillas abultadas y labios prominentes, quien enloquecería a cualquier persona con solo mirarlo a sus ojos, porque son un delito y cualquiera que pudiese tener el osadía de admirar tus ojos se enamoraría perdidamente de ti, yo soy testigo fiel de ello.
Me he vuelto preso de ti sin siquiera tenerte y me siento ridículo de ello, pero es inevitable no caer a los pies de tan espectacular belleza. Es que Jimin, en ocasión me pregunto si eres real y quiero poder tocarte para cerciorarme de que en realidad existes, pues una belleza como la tuya es inigualable, irreemplazable y sobre todo única, porque si, tú lo eres también.
El día que te vi por primera vez supe que tu sonrisa había nacido para iluminar el mundo, mi mundo, supe que tus ojos eran estrellas y esos labios eran la entrada al paraíso, mi paraíso, y ahora viéndote a la distancia, mientras lloras en esta sucia cafetería comprendí algo; si tus labios no sonríen, y sobre todo, si tu ojos se miran tristes, el mundo lo hace también, porque Jimin, tu eres luz, eres vida, eres la más perfecta creación que alguna vez vi, y aquí viéndote mientras te apagas de apoco no puedo evitar pensar, que aún llenos de tristeza tus ojos lucen como estrellas, tú luces como una, inalcanzable, lejana, pero perfectamente posicionada en mi dirección para poder admirarte, y si he de pasar la vida así, lo aceptaré, siempre y cuando pueda verte brillar con potencia, pero, si comienzas apagarte como ahora, le rogaré a la vida para poder alcanzarte y volverme digno de ti, ser otra estrella y chocar contigo, porque te lo aseguro Jimin, cuando estés junto a mí vamos a crear galaxias.
SUGA.
.......
🐶
Jimin apego aquel viejo y arrugado papel a su pecho, nunca había llorado tanto en su vida como esta noche, ni siquiera aquel día en aquella cafetería donde se permitió derramar algunas lágrimas a causa de las duras palabras de su madre cuando le peso y dos kilos habían aumentado en su peso habitual, ni siquiera el día en que su padre murió había llorado tanto, pues aunque le dolía se obligó a mostrarse fuerte, pero ahora no podía hacerlo, estaba desecho y acabado, la persona que creía su amigo le había traicionado, y Agust, el hombre al que le entregó todo de sí, simplemente no existía.
— ¡ERES UN MALDITO MENTIROSO MIN YOONGI!—. Grita con enojo arrugando mucho más aquella hoja de papel, enojado él la mira, tiene claras intenciones de dañarla, pero no puede, él simplemente la observa, recordando cada noche en que si algún comentario hiriente le era brindado, él se refugiaría en esas palabras; aunque Jimin se mostrará como un chico frío y que nada lo hería, la verdad era todo lo contrario, el pequeño se hundía en largas horas observando un punto fijo mientras se reclamaba por no "ser querido" Él podría tener esa fachada de que nada le afectaba, pero si lo hacía, al llegar a casa Jimin se juzgaba duramente si era llamado gordo, enano, si sus ojos eran insultados, si su trasero o piernas causaba que fuese menospreciado. De frente a esa persona, esta sería acabada por él, haciéndolo sentir miserable hasta el punto de verlo llorar frente suyo, pero al dar la vuelta la mueca de dolor se implantará en él.
— ¿ME MENTISTE TAMBIÉN AQUÍ? —. Pregunta con todo el llanto quebrándole la voz.
— ¿Jimin?—. El pequeño omega escucha como la puerta es tocada, y luego observa a Sungwoon acercarse con afán
hasta él.— Chiquito tranquilo —. Le dice este acariciando su espalda.
— ¡Quita tu mano de mí!—. Le espeta el omega.
— Sólo quiero que estés bien —.
— Lo estaré, déjame solo—. Pide mientras limpia su rostro.
— Estàs triste ahora, soy tu amigo, no me trates tan duramente, sólo quiero volver a verte feliz —.
— Se siente horrible un corazón roto, pero se sentirá peor una nariz, por favor déjame solo. Agradezco que me permitas pasar la noche en tu casa, pero vete, no quiero hablar con nadie —. Sungwoon se levanta de la cama, está en contra de la petición, pero no hará nada que puede alejar a Jimin de su lado, el será paciente y jugará las cartas a su favor.
— Descansa, si necesitas algo, llámame —. Jimin le ignora cubriéndose con sus mantas por completo, sumiéndose nuevamente en un fuerte y estruendoso llanto.
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Mr Arrogante (YoonMin)
FanfictionPark Jimin es un omega con el ego por las nubes, con el corazón cerrado y el amor dirigido hacia el dinero. Min Yoongi es un alfa adinerado y de buena familia. Tiene el prestigio y la economía para llamar la atención de Jimin, pero desea que le ame...
