Extra #2

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Narrador omnisciente
📍Madrid, España
Kiara's Story
Junio 2013.

Kiara miraba el techo de su habitación algo perdida, seguía sin saber el porqué del cambio de actitud de su mejor amiga, es que después de su primer viaje a Argentina había cambiado muchísimo ya no era aquella joven alegre con ilusiones, además de su ausencia ya que asistía a cada reunión de su padre y en las pocas veces que lograba quedarse a dormir en su casa oía como murmuraba cosas como venganza, muertos y demás.

Para ella no era un secreto la ocupación de su padre, él siempre le había recordado que las mujeres no eran más que un método de seducción para lograr los tratos entre otras mafias, claro que ella tenía un punto de vista muy diferente. Según ella Rafael era lo que se denominaba machista y es que siempre que conseguía otra mujer con la cuál acostarse esta terminaba muerta, claro sólo estuvo una sola mujer que logró brindarle una hija y esa era Carmen su madre.

Ella había sido abandonada cerca de un pueblucho en Italia y encontrada por una familia de indigentes que bondadosamente la ayudaron y cuidaron de ella durante su embarazo, cuando nació su hija a Carmen se le olvidó el odio que le tenía por haber sido concebida en una violación y cuido de ella durante dos años, tiempo suficiente para que Rafael la encontrará y ahora sí la asesinara.

El único afecto que recibía era de parte de su ex-niñera, Valeria de Ruiz madre de Antonella y esposa del tío Alfredo, y de Thomas su hermanastro.

- Hola rubia- Thomas entró con cuidado a la habitación de su hermana, ella en cambio seguía sin moverse.

- ¿Qué le pasó a Anto?- la menor se sentó en la cama haciendo un puchero en dirección a su hermano, quién suspiró sentándose junto a ella.

- Tuvieron que entregarla por una noche a unos hombres para firmar un trato- el rostro de Kiara se tornó sorprendido no sólo por lo que había escuchado si no porque su hermano había sacado una navaja de uno de sus bolsillos- Guarda esto muy bien..mantenla siempre a mano, si alguien si quiera te toca matalo no importa quién sea.

- ¿Qué? Yo..yo no puedo m-matar a alguien s-soy una niña- Kiara empezó a palidecer ¿Porqué su hermano le decía estás cosas?

- Lo harás si quieres seguir viva, Rafael no dudó en matar a nuestras madres, tampoco lo hará con nosotros- Thomas la miraba serio, no quería cometer el mismo error que Alejandro y dejar que le hicieran daño a su hermanita.

Kiara asintió tomando la navaja, Thomas se despidió y tras desearle buenas noches se retiró de su habitación.

(...)

Ya había pasado muchos días y Kiara se sentía contenta por no tener que usar la navaja, había tratado de hablar con su mejor amiga pero como las otras veces no dieron resultados.

Esa noche Kiara hizo y deshizo su cama dos veces como acostumbraba, peino su cabello hasta dejarlo liso y volvió a acostarse en su cama con la navaja debajo de su almohada. Justo cuando el reloj marcó las 3:45 de la madrugada las puertas de su habitación se abrieron, ella mantenía los ojos cerrados para tratar de dormir cosa casi imposible porque desde los nueve años sufría de insonmio aunque de pequeña lograba dormir un poco más gracias a la presencia protectora de su niñera.

Sintió como un puñuelo tapaba su nariz obligandola a aspirar el olor del cloroformo aunque en ella eso no funcionaba, el hombre maldijo internamente y consiguió esposarla a la cama por su manl derecha, Kiara observaba sus movimientos tranquila mientras sostenía la navaja en su mano el hombre empezó a desvestirse y desvestirla a ella, cuando ella sólo tenía puestos su camisa y sus braguitas, el hombre se tumbo en su pecho y rápidamente hizo una mueca de dolor deteniendose.

La joven miraba fijamente los ojos casi sin vida de aquel hombre, podía sentir la sangre proveniente de su herida en el pecho provocada por la navaja escurriéndose sobre ella, cuando se aseguró que el hombre estuvo muerto, lo empujo de la cama y acomodó sus sábanas odiaba que ese hombre haiga desordenado su cama.

Se sentó en medio de ella con la navaja en su regazo no la había limpiado, se sentía bien así le gustaba el color carmesí que adoptaba la sangre.

A la mañana siguiente cuando una sirvienta entró a su habitación se llevó una gran sorpresa al ver al hombre muerto en el suelo con varios cuchillazos en el pecho, y a la joven tranquilamente dormida en su cama con las sábanas, su ropa, y la navaja aún manchadas de sangre, asustada gritó y rápidamente Thomas acudió asustado y miró a su hermanita sentada en su cama tallándose los ojos con una sonrisa inocente en su rostro.

- Desordenaron mi cama..merecían morir- le dijo a su padre cuando lo vio entrar a la habitación con el rostro serio.

Y es que Rafael no se esperaba eso, esperaba encontrar a su hija con un llanto imparable por haber mandado a violarla claro que fue una sorpresa descubrir que ella había matado a su atacante, lo que lo confundió fue su estado sin culpa y ahí recordó el padecimiento que le había heredado a su hija.

Sonrío orgulloso porque ahora sabía que su hija no estaba destinada a sufrir, al contrario ella haría sufrir.

Desde ese día cualquier homicidio o tortura cometido en la Mafia Española del Norte, había sido elaborado por Kiara Reyes, ella fingía muy bien sus papeles era obligada a contraer actos sexuales para atraer a sus víctimas, podía confundirse claramente con una persona normal.

Pero Kiara no era normal.

Y ella no quería serlo.

"-Me encanta cuando dicen que me conocen perfectamente porque así sé que mi disfraz no ha sido descubierto-"

~♡~♡~♡~

No me resistí ya estoy acostumbrada a actualizar esta historia😕

My Bitch [Ecko]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora