El caso se estaba tornando difícil para todos, no había pistas, sospechosos ni siquiera hubo una víctima más así que nuestra jefa de unidad Emily prentis nos mando al hotel a descansar y era un alivio pues no habíamos dormido mucho los últimos días.
Afuera hacia una noche helada y lluviosa, aunque la habitación contaba con calefacción no pude evitar pensar en que estaria más calentita en la cama del guapo doctor. Con cautela camine de mi habitación a la de Spencer teniendo cuidado de no ser vista por nadie del equipo, cuando llege toqué a su puerta tres veces y luego dos creando un ritmo que era como una señal, el tocaba de la misma manera cuando escabullia a mi habitación aunque eso casi nunca pasa, no somos novios ni nada sólo dos personas disfrutando de la compañía mutua. Unos pocos segundos después habré la puerta y me deja pasar.
- Ya pedí la cena para hambos- me habla un poco tímido, me encanta su manera de ser pero no comprendo porque aún se pone nervioso en mi presencia si hemos pasado demasiado tiempo juntos.
-¿sabías que vendría?- pregunté extrañada pues realmente no recordaba haberle avisado.
-lo deduje, ya sabes hace frío y está lloviendo eso es casi garantía de que vendrás a pasar la noche conmigo-
-te molesta porque si es así puedo irme- le contesto tratando de sonar desinteresada aunque en el fondo se que me destrozaria el que me hechara de su cuarto.
-¿Que? claro que no, para nada me molesta que estés aquí- me responde asustado hasta parece un poco alarmado.
-bien- contestó alargado la "e" mientras me acerco a el, como un león acechando a su presa -vamos a cenar- me alejo de el y frunce el señor un tanto inconforme con que me alejara y es que es más que obvio que esperaba un beso, antes de que esta muy lejos de el me detiene y se va acercando torpemente para besarme. Me encantan sus besos son suaves, delicados y tiernos en monentos cotidianos pero cuando la situación es más apasionada sus besos son intensos y demandantes.Cenamos una ensalada, carne con patatas, de postre pastel de chocolate y hemos charlado un poco, realmente yo me limite a escuchar a Spencer hablar sobre la evolución de la medicina y la creación de nuevos fármacos para el dolor de cabeza. Cuando terminamos la comida nos sentamos en un mueble mullido de la habitación, frente al televisor apagado, normalmente cuando dormimos juntos solemos tener "acción" pero siempre soy yo quien toma la iniciativa, por eso decidí que hoy tendrá que ser el quien me busque. Me recargo en su hombro y le doy un suave beso en el cuello en repuesta siento su cuerpo tensarse a mi lado, estoy segura de que espera a que yo haga el primer movimiento pero hago lo contrario, me levanto del sofá y le aviso que iré a la ducha.
Cuando salgo de la ducha me lo encuentro ya con la pijama puesta, acostado en la cama y con un libro. Eso sí que no me lo esperaba, cuando estoy con el siempre duerme un poco más ligero de ropa y no lo se pero... parece que indirectamente trata de evitar acostarse conmigo, jamás se había negado ni puesto resistencia pero supongo que siempre hay una primera vez aunque reconozco que está situación me duele un poco en el orgullo. No me doy por vencida y antes de marcharme de su habitación voy a jugar mi última carta, me subo ala cama, me recuesto boca abajo a su lado y luego quitó el libro de entre sus manos para que me preste atención.
-¡hey! Mi libro, ahora no saber donde me quedé- dice con fingido enfado.
-estoy segura que recuerdas la página, línea y palabra donde te quedaste. Genio, recuerdas- le contestó alegre ante el tono juguetón que está tomando la conversación.
-pagina 678, vigésimo tercera linea en la sexta palabra- me sonríe con suficiencia.
-presumido, yo también podría recordar cosas como esas si quisiera- me acomodo mejor a su lado y recargo mi cabeza en su pecho, ahora el parece más relajado y abierto.
- estoy seguro de ello, pero tambien estoy seguro que es como aquella vez en el caso de Florida que no quisiste anotar la contraseña de la caja fuerte de la víctima, y yo tuve que recordarla, tu literalmente dijiste, y citó "sabes que pude memorizarla, pero no tenía ningún caso ya que tu vienes conmigo"- el genio está burlándose de mi, muy lindo, aunque tiene razón jamás lo aceptaré
-calla genio presumido, tu puedes memorizar cosas pero yo puedo apuntar la respiración por un minuto- el comienza a reír por mi ocurrencia y en ese instante su risa se me antoja el sonido más lindo del mundo.
Lo mando callar subiéndose a su regazo y besandolo. Después de unos segundos en esa posición el se separa in poco incómodo y con las mejillas rojas.
-si estás incómodo puedo irme- hago el intento de levantarme de su regazo pero el me lo impide aferrando sus manos a mi cintura.
- no quiero que te vayas- me dice suavemente como si estuviera hablando con un niño enojado.
-no quieres que me vaya, pero tampoco quieres dormir conmigo- pregunto confundida.
-no, bueno si. No se como pedirlo- admite al final un poco apenado y dejándome muy confundida.
-si quieres que haga algo, sólo pide yo te pido que hagas muchas cosas a las que no estás acostumbrado cuando estamos juntos- lo último lo digo un poco coqueta ocasionando un violento sonrojo en sus mejillas y estoy segura de que esta recordando todas las travesuras que hemos hecho en la habitación.-quiero.... quiero.... que duermas conmigo sin tener sexo y si es posible también quiero que pases el resto de mi vida conmigo- ¿QUE?, NO LO PUEDO CREER, EL ESTÁ ENAMORADO DE MI, QUIERE SOLO DORMIR, SÓLO QUIERE QUE NOS ACURRUQUEMOS A DORMIR Y... Y... QUIERE PASAR EL RESTO DE SU VIDA CONMIGO. Respiro profundo para no ponerme a gritar o llorar, sólo me lanzo sobre el a besarlo.
-esta bien, puedo dormir contigo sin buscar nada mas, pero..... por la mañana te desperataras temprano y harás el amor conmigo en la ducha, para que yo pueda ir feliz a trabajar- mi comentario hace que frunsa el ceño y asienta lentamente, aún así no dice nada, espera que responda a lo segundo que ha dicho -también quiero pasar el resto de mi vida contigo, pero creo que podemos comenzar con lo más sencillo, podemos ser novios- ahora es el quien se lanza a besarme.
Nos disponemos a dormir por primera vez juntos sin tener otro contacto físico además de besos y caricias inocentes, antes de apagar la luz Spencer besa mi frente.
-te quiero spence- digo tímidamente.
-te quiero cariño- dice mientras me abraza por la espalda.
Así pasamos toda la noche, abrazados disfrutando de la cercanía y por la mañana... por la mañana... estaría de más comentar lo que pasó por la mañana.

ESTÁS LEYENDO
one shots Spencer Reid
ספרות חובביםOne shots de todo tipo sobre Spencer Reid. Los personajes de esta historia no me pertenecen son propiedad de la CBS, solamente los nuevos son de mi autoría.