—¡Padre, padre!—continué gritando al ver al pobre ángel mal herido y golpeado en el patio, sus ropas parecían estar rasgadas, pero por la oscuridad de la noche no pude apreciar su cuerpo, ni su rostro, pues había caído boca abajo, solo pude ver sus inmensas alas blancas con plumas.
—¡Padre, padre!—continué gritando como loca, hasta que vi a Eva caminar entre las sombras.
—¡Qué es ese escándalo Nora!—reclamó ella que se frotaba los ojos con una mano mientras que en la otra sujetaba una lámpara.
—¡Eva, un Ángel ha caído en nuestro patio, mira!—señalé al emplumado que yacía en el suelo mal herido.
—¡Pero que disparates dices Nora!, ¡yo solo veo a un hombre herido!, ¡el sueño te está afectando!—me gritó sin dar crédito a lo que decía, y al observar de nuevo al Ángel, este ya no tenía las alas.
—¡Yo te juro que vi alas!—dije con desesperación, pues ¡yo había visto alas!
—¡¿Qué es ese escándalo señoritas?!—nos gritó la voz anciana de nuestra vieja nana—¡ya no dejan dormir al prójimo!
—¡Pues que Nora dice que un Ángel del Señor Todopoderoso ha caído en nuestro patio nana!—me acusó Eva.
—¡Que yo lo he visto, Eva!—me defendí.
La lluvia no dejaba de caer, nos estábamos empapando, para colmo hacía demasiado frío, mi cabello estaba muy mojado ya y comenzaba a temblar.
—Si el señor Agustin las escucha va a... ¡Virgen Purísima! —gritó nana dejando caer su lámpara para llevar sus manos a la boca— ¡un hombre semi desnudo y herido está en nuestro patio!
—¡Es que es un ángel! —dije—¡estaba en forma de águila blanca luchando con otra águila negra!.
—¡No seas loca Nora!—me gritó Eva—¡tantos libros te tienen loca!
—¿Pero qué está pasando?—se incorporó Bianca.
—¡Bianca...!
—¡Un hombre está en nuestro patio!—me interrumpió Eva.
—¡Por el amor de Cristo!—Bianca se llevó las manos a su cara del susto al ver al hombre inconsciente y mal herido en nuestro patio.
—¡Corra y háblele al señor Agustin!—dijo nana.
Bianca sin reprochar corrió hasta la tercera planta para llamar a nuestro señor padre y darle la noticia, regresaron muy rápido y pude ver la temible cara de padre al llegar. Yo di un paso atrás.
—¡¿Pero qué demonios les pasa?! —exclamó con furia—¡¿no pueden solucionar nada ustedes solas?!, ¡por supuesto que no, un par de mujeres chismosas solo sirven para chismear!
—Padre, perdón por el atrevimiento—habló Eva—, pero un hombre cayó en nuestro patio y está muy mal herido.
—Déjenme ver—dijo padre apartando a nana para estar más cerca—señora Ivonne —llamó padre a nana.
—¿Sí señor Agustin?
—Llame a Charles y a Victor para que me ayuden a llevar a este hombre, está muy mal.
Nana hizo lo que padre ordenó y fue a llamar a nuestros empleados.
—¿Quién lo encontró?—preguntó padre. Las tres callamos por el miedo que le tenemos a padre—¡¿que quien demonios encontró al hombre pregunté?!
–F-Fui yo—dije con miedo—yo lo encontré en el patio.
Padre se acercó unos pasos a mi, y con su imponente estatura me intimidaba, y es que, padre no era un hombre amoroso, era un hombre al cual, mis hermanas, mi nana, y todo aquel que lo conocía, le temíamos.
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REDENCIÓN
Paranormal"Dicen que cuando el ángel cayó, el demonio se elevó" Ella amaba las tragedias, pero nunca se imaginó que su vida se convertiría en una. En medio del siglo XIX, Nora es sumergida en mundo donde ángeles, demonios, brujos y gente perversa serán su pan...
