El segundo embarazo de Kokoro había sido completamente diferente al de Ai, mientras con su primer embarazo se la pasó con náuseas y ganas de comer diferentes comidas o mezclas raras, el segundo se había resumido a querer dormir la mayor parte del tiempo desde el quinto mes en adelante, un aumento drástico en las ganas de querer practicar sexo desde el cuarto mes; fue hasta su sexto mes de embarazo cuando Mitsuru puso el alto a la situación, a él no le desagradaba la idea de ser uno con su esposa, pero tenía miedo de hacerle daño al bebé y por último los cambios de humor repentinos, eso era con lo que más le tocaba lidiar.
En el transcurso de esos casi cinco meses desde la noticia del nuevo bebé, Ai ya había cumplido los tres años y fue sorprendida por una improvisada fiesta organizada por Miku y Zorome, en la cual la pequeña dio a conocer los nombres que había escogido para su futuro hermanito.
Nadie estaba ajeno a la construcción de la escuela y se había decidido que Genista seria el monumento que pertenecería al edificio, era gracias a que sus pilotos fueron los primeros padres que el resto de los parásitos entendía que podían lograr más que pilotar un FranXX. Mientras tanto Argentea, Chlorophytum y Delphinium serían parte de sus propias colonias, con sus respectivos pilotos como huéspedes líderes, esa decisión había sido unánime por todo el resto de la población.
Los últimos meses habían sido difíciles para la madre de Ai y como consecuencia el pequeño Hideki nació dos meses antes de lo programado, dándoles uno que otro susto a sus padres.
A pesar de haber nacido con ocho meses de gestación el niño estaba sano, aunque un poco más pequeño por el hecho de ser un bebé prematuro.
Ikuno junto a Nana se encargaron específicamente de la salud de Kokoro e Hideki, mientras que el resto del escuadrón a excepción de Futoshi y su familia, se turnaban para cuidar de Ai en las noches cuando Mitsuru se quedaba en la habitación del hospital donde estaban siendo monitoreados su esposa y su segundo hijo.
- El estado de salud de Hideki debe ser monitoreado por los próximos dos meses - explica Naomi a un nervioso Mitsuru - Aparte de ti, Ikuno y Nana-san nadie más podrá ingresar a la habitación, ni siquiera Ai, es por el bien del bebé -
- Ai ya quiere conocerlo - susurra el con tristeza.
- Lo sé, pero debido a su nacimiento prematuro debe permanecer monitoreado y siempre al lado de Kokoro -
- Gracias Naomi... debo irme, no quiero dejar a Ai demasiado tiempo sola - con esas palabras Mitsuru anuncia su partida y deja sola a Naomi en su oficina sin comentar nada más.
En las laderas donde crecía el cerezo que heredó Zero Two a la tierra, se encontraba Goro e Ichigo, quienes observaban como la menor recolectaba uno que otro trébol u algunos pétalos de cerezo y que en algunos momentos se los entregaba a la pareja como presente.
- Siempre que veo a Ai me pregunto cómo sería si nosotros tuviéramos un hijo - suspira Ichigo con vergüenza, la cual era demostrada en sus mejillas.
Goro solo sonríe con su acción involuntaria.
- No te sonrojes, yo también me he preguntado eso - responde el
- Ichíko... - susurra Ai a unos metros de la joven, llamando la atención de ambos.
- ¿Qué sucede pequeña? -
- Extaño a mi mamá - suspira la niña con una mueca en su rostro.
Desde que Kokoro había dado a luz ya han pasado casi cuatro días y desde entonces Ai aún no lograba ver a su madre desde cerca, hace dos días la había visto pero ella estaba tras la puerta donde su mamá se estaba quedando.
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Entrelazados a pesar de todo.
FanfictionLuego de la fallida boda Mitsuru y Kokoro son llevados al laboratorio. Al volver a Nido no recuerdan nada sobre sus momentos juntos, pero sus cuerpos les dan indicios de que algo significan entre sí, ¿podrán volver a verse de la misma forma que ante...
