Futoshi

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Tengo que reconocer que durante unos momentos pensé que ellos no volverían a estar juntos.

No es que yo sea una mala persona al pensar eso sobre mis amigos, es solo que sus acciones entre si daban a entender eso.

Cuándo Kokoro-chan supo que tenía un niño en su vientre se refugió en las chicas y desplazó totalmente a Mitsuru de su lado.

Desde lejos yo observaba como él quería estar cerca suyo, como a veces le preguntaba si se sentía bien al verla poner cara de asco por algún olor en particular.

El día que volvimos del espacio todos nos dimos cuenta que ahora estaban más cercanos y que en algunas ocasiones Mitsuru no le soltaba la mano, los únicos momentos que los vi separados eran cuando los chicos teníamos que ir a trabajar en la tierra y las chicas se encargaban de la organización y los enfermos dentro de Nido.

No voy a mentir, en algún momento tuve la esperanza de que se separaran, pero veía tan feliz a Kokoro-chan junto a él y con el simple hecho de ver su sonrisa yo también era feliz.

Hoy puedo decir que esa opresión que sentía en un principio en mi pecho al verlos juntos desapareció, soy feliz por ellos y también por el pequeño en camino.

Soy feliz al ver esa cara de adoración que Kokoro-chan le da a su vientre al verlo crecer con el tiempo y también soy feliz al ver como Mitsuru cumple la promesa que me hizo antes de que alteren sus memorias.

Han pasado 75 días desde que vimos a Hiro y Zero Two partir por ese portal y también 75 días desde que Kokoro y Mitsuru decidieron seguir sus caminos juntos, no puedo evitar recordar todo esto, sobre todo ahora que estamos en las ruinas de nuestra antigua casa en Mistilteinn.

- ¡Oye gordo! - ese es Zorome

- No me digas así -

- Mira - ante su petición dirijo mi mirada a donde apunta su dedo y a lo lejos se ven unas cuantas latas de los alimentos que dejamos antes de partir a Nido

- ¿También tienes hambre? - pregunto

- No gordo, a Kokoro-chan le vendría mejor esa comida que a nosotros - responde con ironía

- Pero... -

- ¡Su bebé va a terminar comiéndosela si ella no se alimenta! - exagera Zorome logrando asustarme ante la idea que daba

- Le diré a Mitsuru que se la lleve - digo eso porque él es quien está más al pendiente de Kokoro-chan que nosotros

- Señor importante está con ella y el bebé en Nido, ¡Vamos, nosotros las llevaremos! -

- Deberíamos preguntarle a Nana-san - sugiero al fijarme que las latas de comida estaban entre las ruinas de la casa

- ¡No seas niña regordete! ¡Muévete! -

Nana nos ha pedido que no entremos en zonas peligrosas pero tanto Zorome como yo ignoramos eso y hacemos todo lo contrario.

Cuando pasamos por las ruinas no puedo evitar sentir miedo, es peligroso que nos pongamos a recorrer justo en esa parte. Al llegar al punto donde están regados los recipientes nos encargamos de buscar alguno que no esté roto y al final solo damos con dos en buenas condiciones.

- Será suficiente con estas, ¡Vamos! le presentaremos a Nana-san si podemos llevarlas - celebra Zorome

No dije nada y seguí a mi amigo hasta donde se encontraba Nana junto a otro de los supervisores.

- ¡Nana-san! - la llamó Zorome

- ¿De dónde han cogido eso? - pregunta ella al voltear en nuestra dirección y ver que en nuestras manos tenemos esos recipientes

- Estaban en donde solía estar el comedor - le explico - ¡Queremos llevárselas a Kokoro-chan! - digo eso último con un grito que la hace sonreír

- Esta bien, pero deberán llevarlas y traer a Mitsuru con ustedes, ya pasó su tiempo libre -

- Gracias - gritamos ambos y comenzamos a correr para salir de Mistilteinn y poder llegar a Nido

Durante el camino no puedo evitar pensar lo feliz que hará a Kokoro-chan el que nos preocupemos por ella, pero debemos hacerlo, ella será nuestra mamá número uno y creo que se merece el ser consentida por todos luego de la maldad que hicieron con ella por enamorarse.

No niego que ella aún es importante para mí, pero es mi amiga y si ella me necesita como tal ahí estaré, no por nada fuimos compañeros en primera instancia.

Entrelazados a pesar de todo.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora