X

6.8K 438 2
                                        

Las niñas se habían despedido de Sofía, este fin de semana lo iba a pasar con su familia.

- Por favor, me hablas cada vez que puedas - le dijo Louis antes de montarse de al auto, tenía ganas de besarle, pero Anne y el chófer los estaban observando.

-También quiero saber de ti y de las niñas, nos vemos el domingo.

-Dios, suena como una eternidad.

-Pero no lo es, si necesitas algo no, dudes en llamarme.

-Oh nena, lo necesitaré, aunque no te llame.

Sofía se sonrojó, él le abrió la puerta y ella entró.

Lo iba a extrañar, lo sabía desde ya, estaba tan enamorada que había estado imaginando últimamente como sería tener una relación seria con él, salir, tener una familia, pero era solo eso, sueños e ilusiones.

Cuando llegó a casa, sus hermanos la recibieron con un gran almuerzo.

- Te extrañamos tanto- le dijo Melanie- sé que hablamos diario, pero no es lo mismo.

Conversaban mientras estaban sentados en la mesa almorzando.

La pequeña rose no se había alejado de su lado.

-Yo también los extrañé, pero como les dije, me pagan muy bien, si sigo trabajando ahí podré darles una vida mejor.

- Y se ha notado-dijo Carlos- mi nuevo equipo de lacrosse es genial.

-Yo sigo siendo la misma nerd, pero ahora gracias a ti con uniforme y libros presentables

Sofía notaba como desde ya la vida de sus hermanos estaba cambiando.

-Ya sabemos lo de mamá- dijo Mellanie

A Sofía le dio un bajón

-No te quisimos decir porque no queríamos molestarte con ese tema.

Empezaron de hablar de cómo lo descubriendo y entre lágrimas acordaron ir mañana y esparcir sus cenizas en el lago.

Por su puesto que le dolía y mucho toda esta situación, sin embargo, estaba consciente que algo no estaba bien desde un principio y se sentía tan liberador saber la verdad y que sus hermanos también.

Después de ver películas, se puso el pijama y cuando estaba a punto de dormir con la abuela, recibió una llamada de Louis.

-Hola

-Hola...

Hubo un silencio tierno por un momento.

-No sabes cómo te quiero aquí ahora, conmigo- musitó Louis.

-Tranquilo, mañana lo estaré.

Sofía no quería hacerse ilusiones de que Louis la quería, sólo era una más.

Por el otro lado Louis era renuente a aceptar que le hacía falta, le hacía falta hablar con ella, estar con ella, hacer el amor con ella. No sabía si lo que estaba haciendo era lo correcto, pero se sentía tan bien.

La cama se sentía vacía sin ella.

-Ya empezamos las construcciones en México, todo gracias a ti.

Al día siguiente, les preparó el desayuno a sus hermanos y a su abuela, tenía tiempo que no lo hacía y lo extrañaba.

-Comételo todo rose.

Planearon pasarse la tarde en el parque, así que prepararon la comida para el picnic.

Cuando llegaron a casa, Sofía estaba exhausta, tanto física como emociónamele, pero sentía que ya podía avanzar en su vida.

-Rose pórtate bien-dijo Sofía dijo dándole un abrazo a su hermanita

-Siempre me porto bien, te extrañaré mucho- ya se había despedido de Carlos, pues tenía práctica de lacrosse.

-Chao mi niña linda, haces mucho por nosotros- la abuela alma le estampó un beso en la frente a Sofía.

Mellanie la acompañó hasta afuera del edificio.

-Puedes engañar a la abuela y a Carlos, pero a mí no. Estas diferente, sé que algo está pasando, sentí que los extrañaste, y no te atrevas a negarlo, soy tu hermana y te conozco.

-Siempre has sido la más inteligente de todos Minnie, estaré bien

-Sea lo que sea, ten cuidado.

-Tú también, sé que has estado teniendo problemas en el colegio, es difícil encajar en un lugar donde todo son diferentes a ti

-Lo sé, trató de sobre llevarlo porque ya casi me gradúo- la abrazó fuertemente.

Cuando llegó a la mansión Fitzgerald, se sintió como la primera vez que entró, tan grande e imponente.

Las niñas la recibieron con mucha alegría, se notaba que la habían extrañado.

Cada una la recibió con un abrazo.

Cuando Louis la fue a saludar, le extendió la mano de lo más natural, pero la miró de una forma penetrante.

-La que más te extrañó fue Emma- dijo Kate sentándose en la mesa

-No lo sé, yo diría que todos por igual, ¿o no Louis? - preguntó Lottie

Louis se puso claramente nervioso.

-Mmm sí, hiciste falta- dijo concentrándose en su comida.

Anne recogió todos los platos de la cena, cada quien subió a sus respectivos cuartos, Sofía estaba terminado de dormir a Emma poniéndola en su cuna cuando Louis entró a la habitación.

Se acercó peligrosamente a ella y la besó profundamente.

-Dios me hacía falta besarte- comentó mientras tenían sus frentes juntas.

-Mmm a mí también- dijo Sofía rosando nariz con nariz.

-Me estoy acostumbrando a esto, no he dejado de pensar en ti.

-Y eso que solo fue un día prácticamente.

- Se sintió como una eternidad.

-No sé cómo haré cuando viaje, estoy que te llevo conmigo.

Sofía se sonrojó.

-A mí me encantaría- ella se retiró un poco.

-Quiero estar dentro de ti.

Seguidamente fueron al cuarto de Sofía donde hicieron el amor, demostrándose cuanto se había echado de menos.

Cuando Sofía despertó, observó que Louis estaba recostado en sus pechos durmiendo plácidamente, parecía un bebe tan sereno tranquilo, despertar a su lado había sido muy lindo, deseaba que siempre fuera así. Fue después que se percató ERA TARDE.

-Louis despierta- trataba de levantarlo, al parecer la alarma que sonaba para que él se escabullera a su cuarto no sonó.

Cuando por fin se levantó Sofía lo ayudó a cambiarse rápidamente y recoger su ropa.

-Dios, ya Anne y las niñas deben estar despiertas.

-Primera vez que nos pasa, no puede volver a suceder-dijo Sofía preocupada.

-Tienes razón.

Louis se asomó en la puerta y cuando vio que nadie pasaba le dio un beso a Sofía y salió corriendo a su cuarto, eso le había dado un ataque de risa a Sofía pues tenía media nalga al aire.

Algo másDonde viven las historias. Descúbrelo ahora