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Minhon se pasaba del trabajo al instituto y luego a ver a Jisung, todos los días. Se sentía bien acompañándolo, le enviaba las cosas del instituto, había conseguido hacer amistad con una de las chicas que le enviaba las tareas, trabajos y apuntes para que estudiara. Le ayudaba a leer, aprendió mucho de cocina cuando le leía. Se sentía capaz de hasta hacer alguna preparación.

— Minho -la voz de la tía— ¿Puedes venir?

— Claro -asintió y miró a Jisung-Vengo enseguida, mientras descansa.

— Gracias Minho-. Salió de la habitación y caminó a la sala donde estaba la mujer.

Se sentó en el sofá, justo a su lado. La mujer parecía nerviosa.

— M-mañana le harán exámenes y también me darán la fecha de la operación -dio un suspiro lo bastante pesado — Y él no quiere hacerlo

— Es entendible, está asustado igual que usted. Quizás si el doctor le dice que todo saldrá bien se quede más tranquilo -tomó la mano de la mujer conteniéndola — Haré lo posible por convencerlo lo prometo.

— Gracias Minho -levantó la cabeza conteniendo las lágrimas — Gracias por ayudarme a cuidarlo, a estar con él siempre, a ser su amigo y su confidente. Él desde pequeño que no ha logrado adaptarse con los demás, siempre ha sido molestado.

— ¿Molestado? -sólo eso seguramente sabía.

— Sí, le decían cosas feas pero nada más que eso. Pero de igual forma le afectaba

— Señora ... Jisung ha pasado por cosas terribles, y es por eso que no puede dejarlo solo. Él es muy sensible, pero ha sido fuerte más que cualquiera. Debe protegerlo tanto como sea posible

— Entiendo lo que me dices, pero Minho soy muy débil. Seré mayor, adulta, dime anciana o como quieras. Pero no sé cómo ayudarlo, yo quiero pero siento que es él quien termina ayudándome, no quiero que le pase nada -.Comenzó a llorar, abrazó a Minho que sólo la contuvo. Él debía estar allí con ellos, tenía mucho que pagar aún por sus accionares tan débiles. Le contó un par de cosas también con respecto al diagnóstico de Jisung.

Estaba en el trabajo, aprovechando que saldría temprano fue al instituto a pedir las tareas y trabajos para Jisung. Sus clases comenzarían la semana entrante, por ello trabajaba lo más que podía. Ese día no podría ir a verlo a su casa, estarían todo el día en la clínica.

Jisung temblaba cuando sentía los pinchazos en sus brazos, los ruidos de la sala donde se encontraba. Escuchaba una bandeja donde dejaban las cosas que iban utilizando, al parecer.

— ¿Qué ves Jisung?

— Luz...

— Al menos diferencias eso -habló bajo.

Su tía estaba a su lado tomándole la mano y ayudando en cada indicación que le daba el profesional.

— Bueno, Jisung debe operarse lo antes posible. Estamos a tiempo de restablecer su visión casi en su totalidad, incluso más que cuando usaba las gafas. Es un diagnóstico realmente optimista

— ¿oíste, cariño? -su tía sonrió apretando la mano del chico

— P-pero puedo morir -habló bajo

— Son muy bajas las probabilidades, es riesgosa pero estamos preparados para cualquier eventualidad. Debes estar tranquilo

— No quiero morir -se aferró a su tía.


Minho se quedó en la cama, miraba la hora cada ciertos minutos. Tenía claro que no podría ir a verlo aunque quisiera. Se durmió intranquilo. Se levantó casi corriendo, no había despertado con su alarma. Iba tarde a su otro trabajo. Cuando terminó fue corriendo a casa de Jisung, su tía no estaba.

Speech [MINSUNG] Stray kidsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora