Capítulo 50

904 87 4
                                        

La hora se acercaba, llevaba a Pandora conmigo, Kaito y yo habíamos estado explorando el terreno a la vez que Shinichi pensaba en un plan para ejecutarlo, estábamos esperando desde las sombras. Vimos como los hombres de Snake y su jefe se encontraba entre ellos.

Shinichi los tenía localizados, había avisado de adelantado al inspector Megure para que sus hombres se disfrazaran y se acercaran al lugar donde estos se encontraban, vi de lejos también a aquél ladrón de mi sueño... Corbeau.

Kid: ¿Preparada? — Dijo sonriendo.

Moon: Más que nunca. — Dije mirándole a los ojos.

De repente nos quitamos los disfraces, las personas de abajo empezaron a vernos, todos estaban emocionados, sabíamos que teníamos a gente por detrás. Snake es precavido pero nosotros también. Utilicé la carta sombra para que estos no se pudieran mover.

Kid: LADIES AND GENTLEMAN, WELCOME TO THE SHOW. — Dijo este gritando a todo pulmón.

Moon: Espero que os guste este espectáculo. — Dije mientras sacaba la joya. — Aquí en mis manos está la joya de la inmortalidad, Pandora. La única joya que de verdad puede darte la inmortalidad en esta vida. Todos parecían asombrados...

Kid: Hasta ahora yo y Moon habíamos colaborado juntos para encontrar esta joya que tanto problemas nos ha traído.

Moon: Y ahora que las hemos encontrado... ¡Snake! Ni tú, ni tu jefe podrán hacer que esta joya quede intacta, pienso romperla en pedazo ¡¿Has oído?! — Dije mientras este estaba siendo rodeado por la policía.

Snake: Maldita...

Kid: ¿Vamos? — Dijo mirándome.

Moon: Por supuesto. — Los dos saltamos desde donde nos encontrábamos, hasta llegar al suelo, una vez allí puse a Pandora en el suelo.

Jefe de la mafia: ¡NO, NO LA DESTRUYAS! — Dijo este mientras era apresado.

Moon: Adiós Pandora. — Dije mientras hacía aparecer a espada.

Con todas mis fuerzas rompí la joya por la mitad, una especie de energía empezó a salir de esta, era demasiado fuerte, la luna llena iluminaba aquello, de la joya que estaba rota en pedazos empezó a salir un líquido de color rojo.

Kid: Bien hecho. — Dijo este sonriéndome.

Moon: Todavía no ha acabado... — Utilicé la carta fuego para que derritiera todo aquél líquido que expulsara esta joya. Cuando terminó, seguí rompiéndola por si quedaba algún resto. — Por fin. Mi familia podrá descansar en paz. — Dije desvaneciendo a espada.

Kid: Si.

Corbeau: Bravo. — Dijo este apareciendo, se encontraba en lo alto de un edificio, utilicé a viento para que me subiera a lo alto del edificio y tal y como en mi sueño, cara a cara con Corbeau. — Nos volvemos a ver. Kaito Moon.

Moon: ¿Quién eres? — Dije extrañada. — Para mi es la primera vez que te veo. — Dije sonriendo era la verdad, solo lo conocí en un sueño.

Corbeau: El quien soy es algo que no debes saber todavía ni tú, ni Kid.

Moon: Entiendo. — Dije sonriendo. — Y tú debes de ser el inventor del traje ¿no?

Corbeau: Si, yo fui el inventor de este tra... — Este se quedó de piedra. — ¿Como ha?..

Moon: Me pareció que usted y yo ya hablamos de esto en un sueño. — Dije sonriendo.

Corbeau: ¿En un sueño? — Este seguía mostrando su poker face.

Kid: Eres rápida eh... — Dijo este llegando a donde nos encontrábamos.

Moon: Lo sé.

Corbeau: Kid.

Kid: Corbeau. — Dijo este con una sonrisa elegante, de nuevo serio.

Moon: En serio deja de poner esa cara seria. — Dije con escalofríos. Este me miró de reojo. — Bueno es hora de irse... — Dije mientras me ponía en lo alto de la cornisa del edificio. — Nos vemos Kid. — Dije mientras me tiraba de espaldas.

Kid: Nos vemos Moon. — Dijo este sonriente.

Corbeau: ¿Una compañera?

Kid: De clase... ¿Como os va a ti y a mamá? — Dijo este mientras miraba a otro lado.

Corbeau: Bien. — Dijo este sonriente.

Kid: Me alegro. — Dijo este mientras se asomaba a la cornisa para visualizar al detective capturando a los hombres de Snake.

Corbeau: Gran aliado, aunque también gran rival.

Kid: Lo sé. — Dijo sonriendo.

Ginzo: ¡KID! ¡NO TE MUEVAS DE ALLÍ! ¡TÚ Y CORBEAU SERÉIS ARRESTADOS! — Dijo con energías.

Kid: ¡Aquí lo espero inspector! — Dijo riendo.

Corbeau: ¿Que piensa hacer ella?

Kid: Solo volverá Moon cuando las cosas se pongan peligrosas, hasta ese entonces solo Kid aparecerá.

Corbeau: Bien. — Dijo sonriendo. — ¿Vamos? — Dijo subiéndose a la cornisa.

Kid: Si, padre. — Dijo este subiéndose también.

.
.
.

Al llegar a casa mi hermano Ryu fue corriendo hacia mi.

Ryu: ¡Pandora fue destruida! — Dijo este celebrando.

Tn: Lo sé... — Dije sonriendo. — Por fin acabó todo para nuestra familia.

Ken: ¿De que habláis vosotros dos?

Ryu y Tn: De nada. — Dijimos mientras nos reíamos.

.
.
.

Estaba en mi cama tumbada hasta que noté la presencia de alguien.

Shark: Enhorabuena. — Dijo sonriendo.

Tn: Gracias.

Shark: No sé porqué tú padre se preocupaba tanto si tú solita te podías cuidar. — Dijo mientras se sentaba en mi cama.

Tn: Ves como soy buena. — Dije mientras reía.

Shark: ¿Que pasará con Moon?

Tn: Solo aparecerá en caso de peligro y estando con Shinichi de seguro que aparecerá muchas veces. — Dije recordando lo que me dijo Ran una vez. "Estando a su lado tienes que estar alerta, siempre va a pasar algo" — ¿Y tú que harás?

Shark: Supongo que puedo seguir con mis estudios y poder finalizarlos.

Tn: Suerte entonces. — Dije viéndole.

Shark: Gracias pequeña. — Dijo acariciándome la cabeza.

Tn: No soy una niña pequeña. — Dije molesta.

Shark: Lo sé...

Tn: ¿Algún día podré ver al chico bajo la máscara de Shark? Quiero conocer al aprendiz de mi padre. — Dije intrigada.

Shark: Pero si tú ya me conoces. — Dijo mientras una sonrisa se le formaba en su rostro.

Tn: ¿Eh? Un chico con 5 años más que yo... — Estuve pensativa.

Shark: Hace mucho tiempo te salvé, te perdiste cuando eras pequeña, aquél río.

Tn: No puede ser... — Este estaba en el balcón a punto de saltar.

Shark: Nos vemos... — Este empezó a dar uno de sus grandes saltos.

Tn: ¡Nos vemos, Kai! — Dije sonriendo. Este se paró en uno de los tejados al oír su nombre, sonrió y se quitó el antifaz, en verdad había cambiado mucho.

Kai: ¡Nos vemos pequeña! — Dijo sonriente.

Tn: ¡Que no me llames pequeña! — Dije con el ceño fruncido.

Mi Otro YoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora