09; désastre

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Harry's POV
Martes, 3:10 de la tarde.
En el shoshanna.

Bajé de la limosina junto con Leo y antes de entrar a aquel cine le eché una mirada rápida, se veía...mejor, por no ser muy descortés, se notaba que su presupuesto era más alto. Al entrar una señora con un aspecto algo desarreglado, por no decir que se veía echa un desastre, nos recibió con una cálida sonrisa, al analizarla un poco mejor me di cuenta que era la dueña del cine.

— Síganme, esta es la sala donde verán la película con los ganadores. — Dijo mientras abría la puerta dejando ver una sala decorada con telas rojas y abajo una mesita con un poco de comida, un par de botellas de agua y un micrófono. — No sé por qué los citaron tan temprano pues la función empieza a las 4:30 pero siéntanse cómodos. Hay dos baños, uno arriba y otro en esta planta, los encontrarán con facilidad pues están señalizados. — Ajá, si claro, señora. — ¿Quieren algo de beber mientras esperan? —

— Un whisky me vendría bien, a decir verdad. — Dijo Leo sonriéndole a la dueña, esta me miró esperando mi respuesta.

— Que sean dos. — Le contesté cortante. Ella me dio una cálida sonrisa.

— En seguida se los traerán. — Dicho eso, se fue de la sala.

Analicé la sala un poco más, estaba sucia, polvorienta, maldito vagos. — ¿Tu en serio apruebas esto? — Le pregunté a Leo, algo impresionado por su tranquila actitud.

— Es algo sucio, sí. — Se quedó pensando. — Pero todo sea por los fans, ¿no? —

— Ajá, sí. — Rodeé los ojos. Puto Michael por haberme metido en esta mierda de cine, otra vez. Estaba intentando quitarle el polvo a un asiento para poder sentarme cuando escuché voces del otro lado de la puerta y miré a Leo, este se encogió de hombros.

— Liz, no soy mesera, joder. — Reconocí esa voz, era ella. — Me dijiste que solo proyectaría la película y ya. No quiero ver a ese engreído otra vez. — Ouch.

— Sally, lo harás y punto, hay que causar buena impresión y ser cordiales con nuestros invitados. — Se escuchó un gruñido. Una milésima de segundo después entró la señora, la cual ahora se que su nombre es Liz y la chica del proyector con dos vasos de whisky en sus manos, con una cara de pocos amigos. — Acá están sus bebidas, caballeros. Les quería presentar a la segunda al mando de este lugar, Sally, ella proyectará su película el día de hoy. — La chica de mala gana me dio el vaso, mirándome con desprecio, que mierda se creía esta. Y enseguida se dirigió a Leo con una gran sonrisa.

— Señor Dicaprio, no sabe cuánto admiro su trabajo. — Le dio el vaso de whisky. — En mi opinión, se merecía el oscar mucho antes de lo estimado. — Leo le sonrió.

— Bueno, los dejaré solos para que se acomoden, vamos Sally. — Dijo Liz mirando a su ¿hija? Bah, no lo sé y no me importa. Esta la ignoró.

— ¿Como se prepara antes de actuar? ¿Tiene alguna rutina o algo? — Dijo la proyectista entusiasmada. Al ver esto la señora se giró sobre sus talones y se fue, dejándonos a los tres solos.

— Bueno la verdad es que sí, suelo hacer ejercicios de modulación y...— No podía creer que Leo le estaba contestando, y dándole antención, no debería, no es nadie.

— Eh, ¿nos puedes dejar solos? — Les interrumpí. La chica se giró para mirarme y se acercó a mi lentamente.

— ¿Que a ti no te enseñaron modales? — Escupió. — Estoy hablando con unos de los mejores actores de hollywood, algo que nunca podrás llegar a ser, actor de quinta. — Dicho esto se fue y continuó hablando con Leo, dejándome como un idiota, nuevamente. Pero esta vez no le iba a contestar, iba a ser "bueno" como le prometí a Michael.

Los minutos se hacían eternos y la chica, la cual se llama Sally, seguía hablando con Leo. Por la aburrición, comencé a mirarla detenidamente, analizando sus movimientos y bueno, ella en sí. Era guapa, pero distinta a la chicas que me follaba, debe ser porque es pobre. Sus movimientos eran empoderados, segura de si misma y se notaba que sabía de lo que hablaba, incluso, aunque me duela admitirlo, sabía más cosas que yo sobre mi propio trabajo. Supe que quería ser guionista y que consiguió un trabajo en Sony, hasta le contó un poco sobre su historia a Leo, el cual dijo que sería un éxito en los cines. Mientras más hablaba más interesante era, transparente, espontánea, algo que nunca había visto en una mujer. Además de estar jodidamente buena, era exótica a mi parecer, daban ganas de follarsela en plena sala de cine mientras que se proyectaba alguna película antigua, de esas en blanco y negro sobre amor. Eso proyectaba aquella chica del proyector. Bah, solo debe querer dinero, por eso es así. Habló mi subconsciente, despertándome de aquella fantasía estupida y sucia. Y cuando me di cuenta, ella ya se había ido y los ganadores habían llegado.

Una pelirroja despampanante se me acercó. — Oh dios, no puedo creer que esté viendo a Harry Styles. — Yo sonreí, no suelo follarme a mis fans pero los ojos de esta chica rogaban por sexo.

— Un gusto...— Esperé que me dijera su nombre.

— Joanna. — Hizo un guiño. No le presté mucha atención al resto de los ganadores, algunos se veían pobres...algo sucios y por el simple echo de lo que le dije a Mike no los menosprecié, Leo estaba haciendo todo el trabajo pesado, eso de hablar con la gente y tal. Al comenzar la película me senté junto a Joanna, cuando ya íbamos por un cuarto de película sentí la mano de la pelirroja en mi miembro, sobre mi pantalón. Miré hacia mi lado y la muy puta me miraba como si fuese la chica más inocente del mundo, y como me ponía eso.

Intenté aguantar pero la zorra comenzó a acariciar (por no decir masturbar) mi miembro sobre el pantalón. Solté un gruñido y tomé su mano. — Ven, vamos al baño. — Susurré en su oído depositando un beso en su cuello. La chica asintió sin decir ni una palabra y me siguió.
Salimos de la sala lo más silenciosos posible, para que ni se den cuenta de que nos fuimos, al salir tuvimos que ser más silenciosos aún pues sabía que los dueños del cine estaban merodeando por ahí, que Sally estaba merodeando por ahí, de todos modos ¿que mierda me importaba eso? Tomé la mano de la chica y nos dirigimos al baño, el cual esta vez si pude encontrar, la metí a uno de los cubículos del baño y la chica con desesperación me empezó a quitar la camisa mientras yo depositaba besos húmedos en su cuello bajando hasta sus pechos...

— (...) Espera Niall, debo mear. — Escuché la voz de la proyectista y se cortó mi respiración, ¿estábamos en el baño de mujeres? Vaya mierda de cine, ni salen señalizados los baños. Coloco mi mano sobre la boca de la pelirroja y mi dedo índice sobre mis labios indicando silencio.

Know it sounds funny but, i just can't stand the pain, girl, i'm leaving you tomorrow, seems to me girl you know...— La chica tarareaba "easy de faith no more" alegremente, mientras que yo estaba con una chica semi desnuda apunto de caer del puto vater. Esperamos, y en cuando creí sentir que la puerta de adelante se cerraba aproveché de bajar de ahí de un salto.

— ¡Lo sabía, mierda, lo sabía! ¿Quién o quiénes están ahí? — Mierda. Guardé silencio. — Vamos, que veo tus pies, se hombre y sal de ahí. — Miré a la pelirroja y noté que ya se había vestido de nuevo. — No me dejas otra opción...— Escuché como se iba pero rápidamente se abrió la puerta de golpe. — Menudo cerdo de mierda. — Sally me miró, furiosa. — Tú, chica. — Se dirigió hacia la pelirroja, la ayudó a bajar y le dio una leve sonrisa. — ¿Cuántos años tienes? — La pelirroja la miró, algo extrañada. — Dieciocho. — Susurró. — Menos mal eres mayor. — Hizo una pausa. — Lo que harás ahora será volver a la sala, ¿sí? Y porfavor, no le cuentes a nadie lo que sucedió, no lo digo por este simio de aquí, si no porque queremos que el cine tenga una buena reputación. ¿Está bien, cariño? — Aquel "discurso" fue el mas pasivo-agresivo que escuché en toda mi vida. La chica asintió rápidamente y salió del baño casi corriendo, yo la iba a seguir pero Sally me tomó del brazo, ¿que se cree esta tocándome?

— Quiero ir a ver mi película, ¿me soltarías porfavor? — Intenté sonar educado, aunque sonó extremadamente lleno de cinismo. Quería salir de esta situación incómoda lo más rápido posible.

— Ah, ah. — Negó con la cabeza. — Tú te quedas y me limpias el desastre que dejaste. Lleno de marcas de pies y toda la mugre esa. — Me miró con enfado.

Esperen, ¿que quiere esta pobre y ahora desquiciada de mierda?

Cinema. {hs}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora