Oscuro, maligno, orgulloso, alto temperamento, autoestima por los cielos, ego mezquino, egocéntrico e increíblemente guapo. Criado para matar, ascendencia magnífica y una venganza que cumplir.
Sonrisa angelical pero mirada maligna es Aaron Haynes, t...
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Mi padre siempre me ha cuidado, desde que tengo memoria recuerdo qué acariciaba su cabello cuando me abrazaba. Cuando me enfermaba él era el primero en revisarme y contarme historias de su pasado antes de irme a dormir. Sé que se quedaba toda la noche en mi habitación sin dormir y que al día siguiente me sonreía diciendo que todo estaba bien. Él fue el primero en gritar cuando aprendí a andar en bicicleta y el primero en asustarse cuando hice que flotaran todos los perros a la vez. Él fue quien me limpió las lágrimas cuando me frustré por no poder hacer un ejercicio de matemáticas, él fue quien me felicitó cuando le mostré mi diploma de primer lugar en matemáticas avanzadas, él fue quien me cargó cuando gané mi primer partido de basquetbol. Él es el padre que me mira cómo si fuera la mejor creación del mundo, él es el padre que te ama incondicionalmente a pesar de tus errores y derrotas.
Scott Dallas es mi padre, y es la primera persona que estaría ahí cuando nadie más lo hace. Es la persona que confiaría en mí cuando nadie más lo hace.
He visto a mi padre en todas sus facetas pero nunca había visto el miedo como lo esta teniendo en estos precisos momentos.
Ahora, que ya lo sabe todo.
No ha dicho nada, absolutamente nada.
—Oh, pequeña...— comenta Alaska.
Y ahí esta mi madre.
Ella es la persona que me entiende como nadie más, una vez tuve un accidente pequeño en la escuela y la llamaron ya que mi padre estaba en una cirugía y no podía contestar. Cuando llegó, tenía el cabello amarrado en una coleta alta, sus mejillas estaban rojas y con un poco de sudor en su cuello. Sus ojos, sus facciones demostraban preocupación y ansiedad pura pero cuando me miro todo eso se esfumó. Sólo corrió a abrazarme.
Y me susurró sólo tres palabras.
"Gracias por existir"
También recuerdo qué, mi padre me contó que Alaska iba a presentar otra portada en su trabajo y cuando estaba en conferencia de prensa yo estaba a su lado. Y dije mi primera palabra, ahí en los brazos de Scott y al lado de mi madre hablando a más de cincuenta mil personas.
Alaska se quedó sin habla y que sólo sonrío, me cargó y le dijo a toda la audiencia que su hija había dicho su primera palabra... canceló todo y ese día me sostuvo en sus brazos.
Alaska lloró cuando fue mi primer día de escuela.
Scott sólo sonrió.
Alaska movió cielo, mar y tierra cuando no lograban encontrarme al querer tratar de seguir a Baby.
Scott ya tenía a más de cincuenta cambiantes buscándome.
Alaska me quitaría si una bala viene hacia mí.
Scott mataría a quien me haya tratado de lastimar.