Oscuro, maligno, orgulloso, alto temperamento, autoestima por los cielos, ego mezquino, egocéntrico e increíblemente guapo. Criado para matar, ascendencia magnífica y una venganza que cumplir.
Sonrisa angelical pero mirada maligna es Aaron Haynes, t...
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—Solo porque Ares y Sean han despertado si no, te quito el tatuaje que te acabas de hacer— gruñe mi padre al ver a Aaron. Tiene pocas horas su tatuaje ya que nos dormimos toda la noche pero aquí estamos a primera hora en el hospital.Mi chico no dice nada pero yo salto de la emoción al ver a Sean despierto. Corro a abrazarlo.
—Parece que te arrolló un camión— comenta Ocean quien está a su lado, Emma sonríe al vernos
—fueron trescientos hombres— se excusa riéndose mientras le da un rápido beso a su alma gemela. Sus moretones no mejoran pero ha despertado... me conformo.
—fueron bastantes días de cuidados intensivos pero todo fue gracias a la ayuda extra de Aaron—interrumpe Asher este al ver un poco el cuello de mi chico se ríe
—ahí no dice Less ahí dice "mátame Scott"— todos nos reímos
—cierra la boca, hermanito— gruñe pero Asher sigue riéndose mientras sale a revisar a Ares
—trate de matarme pero ni la muerte podrá separarme de su hija—mi padre le guiña el ojo
—no me obligues a comprobarlo— mi chico ni siquiera se inmuta ante la amenaza de Scott.
Todos comienzan a platicar, Ares está bien aunque tendrá rehabilitación por varios años y no quiere ver a nadie excepto a su esposa e hija. Mi madre llega después de un rato, Sean se ríe un poco de todo lo que dicen el ambiente se vuelve melancólico al contar la muerte reciente de Hayley.
Pasan las horas poniéndose al día, Aaron jamás dijo nada mientras escuchaba todo pero con un movimiento de su cabeza me pide que salgamos. Mi chico toma mi mano al pasear por el hospital.
—¿por qué estás callado?— pregunto a pesar de que no me molesta su silencio— ¿te arrepentiste del tatuaje?— lo detengo y me coloco al frente suyo viéndolo directamente a los ojos pero mi susto se quita de inmediato.
Está llorando.
Aaron... está llorando. Bueno, tiene los ojos vidriosos... no deja caer ninguna lágrima.
—¿qué pasa?— pregunto
—¿realmente me amas?— su voz es suave pero cautelosa— tú me contestaste cuando yo te dije que te amaba pero, ¿lo haces?— al verlo tan frágil mi corazón se ablanda... es una nueva faceta que no conocía.
—soy la menos indicada para poder decir te amo— tomó su mano— te has hecho un tatuaje en tu cuello, tienes mi nombre en tu corazón... tenía una imagen clara de lo que podría ser el amor antes de que llegaras— su mano áspera la dirijo a mi pecho, en mi corazón— pero es que ni siquiera puedo explicar lo que siento porque jamás lo había sentido
—yo tampoco lo había sentido— comenta
—¿qué sé del amor?— exclamó— es fácil decir, yo me sé a ti de memoria. No eres el dueño de mi corazón porque es un jodido órgano eres el dueño de mi alma— mi corazón late fuertemente, todo dentro de mi reacciona ante el beso fuerte de Aaron.