Oscuro, maligno, orgulloso, alto temperamento, autoestima por los cielos, ego mezquino, egocéntrico e increíblemente guapo. Criado para matar, ascendencia magnífica y una venganza que cumplir.
Sonrisa angelical pero mirada maligna es Aaron Haynes, t...
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El lugar es caliente, siento una asfixia inminente desarrollándose por mi garganta. El olor es repugnante, azufre. Sé que sigo caminando pero no logro ver nada. Camino a ciegas.
Los gritos de muchas personas sufriendo llegan a mis oídos, los lamentos, el llanto hace que me detenga. Son demasiados gritos.
El calor comienza a aumentar y la sensación de asfixia lo es aún más.
Una voz calmada y poderosa, habla.
"Sácanos de aquí"
Entonces, grito.
Despierto sobresaltada, estoy sudando y mi aparato que bombea sangre va a mil por hora. Ya es de día y no logro calmarme. No esta Aaron... se ha ido.
Eso causa una sensación de decepción pero no dejo de respirar rápida y continuamente. Recuerdo qué, Aaron me había dicho que si presto atención podré oler su aroma.
Lo hago, cierro los ojos y aspiro el ambiente... sonrío al darme cuenta a que huele justo a Aaron, menta y tabaco o según él, muebles viejos.
Mi respiración se calma, ¿cómo es posible que con su simple aroma logre transmitirme paz?
—¿Otra vez las pesadillas?— interrumpe mi madre, en la puerta de mi habitación. Lleva la playera de Scott, le queda hasta las rodillas y acaba de despertar porque tiene los ojos hinchados. Ella pasa, Alaska hace muchas cosas cuando esta preocupada... una de ellas es tocarse el anillo de matrimonio con mi padre. Dice que cuando una situación es difícil, toca el anillo porque le hace recordar a mi padre y si él esta respirando ella esta bien.
Alaska llega al lado mío y se recuesta a mi lado, abrazándome.
Si nos vieran y no nos conocieran, pensarían que somos amigas no madre e hija.
—ya tenía años que no tenías pesadillas— comenta mi madre, la abrazo fuertemente. Me siento segura con ella— ¿de nuevo la misma?
—ya van dos veces— cierro los ojos con fuerza. No es la primera vez que tengo ese sueño, desde que tengo memoria eso me ha atormentado desde que era pequeña. Hace unos años dejo de aparecer en mi... siempre me pregunto el significado de ello.
—¿no hay variaciones?— pregunta
—siempre es la misma persona pidiendo ayuda— comento— tengo miedo, mamá— respondo
—es normal tener miedo, te mantiene con vida— dice— sin embargo, no debes dejar que el miedo te gane— miro el anillo brillante que esta en su dedo de la mano derecha, amo como lo atesora
—cuéntame algo, mamá... quiero olvidar la pesadilla— casi no me escucho pero ella entiende, y trata de recordar
—cuando supe que estaba embarazada de ti, no lo podía creer— comienza— quería esperar un poco más pero ahí estabas... Scott y yo queríamos que fueses niña y mira, se nos cumplió— se ríe— cuando naciste y dormiste la primera noche conmigo, Scott durmió en una silla en el hospital, Blake en el sillón junto a Harry... y tú estabas en mis brazos— recuerda y comienzo a verlo. Mi madre comienza a transmitirme ese preciado momento— me sentí feliz y a la vez tenía mucho miedo— frunzo el ceño