Tanto el detective Takagi como el inspector Megure se veían demasiados pensativos, pues querían resolver este asesinato de una vez por todas aunque algo me dice que necesitaban ayuda.
Dejaban intervenir a Conan ya que les recordaba mucho a Shinichi. Conan aprovechaba siempre este parecido para meterse en casos y poder resolver el caso y a veces de por sí seguía a su padre para poder investigar. Una vez que llegaron lo resultados de la autopsia el inspector me informó de la muerte de esta mujer.
Megure: Murió por un veneno algo inusual.
Irene: ¿Un veneno inusual? — Dije extrañada.
Conan: ¿A que se refiere? — Dijo este a mi lado.
Megure: Es un veneno demasiado letal, con solo unos miligramos puede matarte.
Irene: Polonio 210. — Dije al recordar uno de mis casos.
Conan: ¿Que es el Polonio 210?
Irene: Es un tipo de veneno, no se suele detectar fácilmente en la autopsia hasta unas horas después de la muerte.
Conan: Entiendo. — Dijo este pensativo.
Irene: Si a esta mujer le dieron aquél veneno eso significa que el asesino todavía anda cerca, este veneno en cuestión de pocos minutos hace efecto.
Conan: Pero la única persona que estaba cerca de ella era su hijo.
Takagi: Es cierto...
Irene: ¿Sabéis si ella a comido algo o ha comprado alguna cosa?
Takagi: Creo que Kogaru me dijo que ella había comido una pequeña magdalena que le había hecho su hermana Midoriko.
Irene: ¿Entonces tendríais que hablar con su hermana no creéis?
Megure: Si, es cierto.
Conan: Oye Irene ¿también eres detective?
Irene: ¿Eh?.. Que va. — Miré al inspector ya que este se había dado cuenta de la situación. — Bueno yo creo que debo de irme.
Megure: ¿Pero no nos ibas a ayudar? — Dijo sorprendido.
Irene: Ya he ayudado bastante, además solo soy una niña. — Dije mientras tomaba la mano de Ai y me iba con ella.
Conan: Pero Irene... — Este se quedó viendo como me iba de allí.
Takagi: ¿Que raro, por que ella se habrá ido así? — Dijo mirando al inspector.
Megure: Bueno, seguramente... — Este miró de reojo a Conan. — Ella no puede hablar más... — Dijo serio.
Takagi: ¿Eh?
Conan: ¿A que se refiere? — De repente, entre la multitud apareció Shinichi con Luna, este al parecer se había encontrado con su hija por el camino mientras iba de compras con Keita.
Megure: ¡Hombre Shinichi por fin llegas!
Shinichi: Lo siento, no pude llegar antes inspector.
Takagi: Tranquilo, ella nos ayudó bastante.
Shinichi: ¿Ella?
Conan: Se refieren a Irene.
Shinichi: ¿Ella estuvo aquí ayudando?
Takagi: Si, la verdad es que nos ha sido de gran ayuda por ahora.
Shinichi: Ya veo. Contadme todo.
.
.
.
Era de noche, me encontraba en la calle buscando a Kaito, ya que este me había respondido aquél mensaje que le envié. Esta noche, después de uno de sus robos quedaría conmigo al norte del parque Hishami. Mientras que esperaba a este en aquella zona vi como muchos adultos se paraban enfrente de mi por si me había perdido u otra cosa, yo siempre les respondía que esperaba a mi hermano que no se preocuparan...
Esto para mi era indignante pues que me vinieran a mi preguntándome eso me hacía sentir inferior en muchos aspectos. Cuando por fin vino este yo ya me encontraba enfadada, demasiadas personas me habían preguntado. Este se veía extrañado al verme, parecía que podía sentir el peligro que se le acercaba por hacerme esperar demasiado tiempo.
Kaito: ¿Estás enfadada? — Dijo mientras tragaba saliva.
Irene: ¿Tu que crees? — Dije con el ceño fruncido.
Kaito: Que te enfadas por nada.
Irene: Tu quieres morir, ¿no es así? — Ya era bastante tener que aguantar la humillación, al menos todos pensaban que tenía 5 años, solo Kaito sabía la verdad y que tenía 23 años para 24.
Kaito: No, sabes que aprecio mi vida además ahora mismo eres una niña ¿no? Eso significa que no tienes la misma fuerza que antes. — Sonrió victorioso. Me acerqué hasta él y le di un pisotón, lo más fuerte que pude, como llevaba un poco de tacón mis zapatillas se pudo hincar bien. — AHHH ¡Eso duele! — Dijo mirándome.
Irene: Te pasa por bocazas.
Kaito: Perdona... — Dijo mientras se agachaba para ponerse a mi altura. — ¿Y bien que hacemos?
Irene: Hay que robarles un Apotoxin modificado.
Kaito: Entiendo... ¿Pero tú sabes donde se encuentran?
Irene: Si, así que vámonos ya. — Dije mientras empezaba a andar.
Kaito: Bien... — Dijo serio.
El porqué yo sabía esto era porque Shuichi me lo dijo por mensaje ya que se fue de nuevo con Rei, al parecer estos dos habían dejado su rivalidad y su odio en el pasado, después de que supiera la verdad tras la muerte del compañero de Rei este estuvo tan sorprendido pero después de aquello recuerdo ver como le pidió perdón por haberlo malentendido todo teste tiempo.
.
.
.
Después de unas horas pudimos llegar al lugar donde estos se encontraban o al menos n°1 y n° 2. Estos dos al parecer estaban esperando para poder hacer un intercambio u otra cosa.
Kaito: ¿Que se te ocurre? — Dijo serio.
Irene: ¿Te digo la verdad? — Lo miré seriamente.
Kaito: Pues si, supongo que quiero la verdad.
Irene: Bien pues. No tengo ni idea de que hacer.
Kaito: ¿Me estás diciendo que hemos venido aquí sin ningún plan? — Dijo con la boca abierta mientras sus ojos bien abiertos me miraban.
Irene: Eso parece. — Le sonreí, mostrándole que me daba igual no tener un plan, solo había que actuar, a veces pensar demasiado era el error.
Kaito: Tú...
ESTÁS LEYENDO
Mi Verdad
FanfictionEsta es la segunda temporada de la novela ¿Quien eres en realidad? Como ya sabeís los personajes no son míos sino de Gosho Aoyama
