Capítulo 6

717 60 3
                                        

Agasa: ¿Eres una amiga de Ai?

Irene: ¿Tío en serio no me reconoce? — Dije sorprendida de que no me reconociera.

Agasa: ¿Eh? Bueno... — Este se quedó pensativo. — Lo siento no te recuerdo. Entré a su casa y me senté en el sillón, este se quedó extrañado por mi actitud.

Irene: Profesor Agasa... — Me levanté el flequillo y lo miré atentamente.

Agasa: Ahora que te apartas el flequillo me recuerdas a alguien... ¿A quien? Lo tengo en la punta de la lengua.

Irene: Tn...

Agasa: ¡Eso es! Te pareces a... — Este se quedó petrificado cuando me crucé de brazos y empecé a mirarlo de forma seria. — No lo creo... Tú...

Irene: Soy Tn.

Agasa: Vuelves a ser una niña... — Se acercó a mi corriendo.

Irene: Lo sé...

Agasa: ¿No me digas que te dieron el Apotoxin?

Irene: Si... Pero oí algo de que lo habían modificado un poco, creo. Por eso necesito a Ai.

Agasa: Pues tendrás que esperar a que vuelva.

Irene: No me queda otra... — Dije mientras me tumbaba en el sofá. — Por hoy me quedaré aquí ¿si? — Dije cansada.

Agasa: Como quieras. — Dijo este sonriente, parecía feliz de volver a ver a mi yo pequeña aunque este ya me conoció cuando ya tenía el pelo oscuro.

Irene: ¿Tienes por ahí todavía mi ropa de cuando era pequeña?

Agasa: Si creo que tiene que estar en tu cuarto.

Irene : Iré a ver... — dije mientras subía las escaleras. — Por cierto no le digas a nadie sobre esto.

Agasa: ¿Por que no?

Irene: Ya sabes como se pondrían... — Dije desde el piso de arriba.

Fui a mi cuarto y empecé a buscar en el armario, cogí lo más pequeño que había hasta eso me quedaba grande. Cuando me puse el pijama miré mi cuarto, estaba tal y como lo dejé aquella vez, me venían muchos recuerdos de cuando estuve aquí viviendo.

Me asomé a la ventana de mi cuarto, se podía observar desde mi habitación la antigua habitación de Shinichi. Cuando bajé vi que el profesor estaba pidiendo comida china.

Irene: ¿Ya está de nuevo pidiendo comida?

Agasa: Ai no está... Y tú eres demasiado pequeña como para cocinar Tn. — Dijo mirándome.

Irene: Bueno... Esta bien, tampoco yo tenía ganas de cocinar. — Dije mientras me tumbaba en el sofá.

Agasa: ¿Sabes quien te dio el Apotoxin?

Irene: Un hombre con ropas negras y una cicatriz que le atraviesa su ojo.

Agasa: ¿Solo tiene un ojo?

Irene: Que va tenía los dos.

Agasa: ¿Y la otra persona?

Irene: Era regordete y tenía el pelo rizado. — Dije pensativa, estaba extrañada por las pintas que tenían. Mi teléfono empezó a sonar, al comprobar quien era preparé mi voz, había estado tomando clases de como cambiar la voz.


LLAMADA CON SHINICHI

Irene: ¿Si? — El profesor al oírme se sorprendió.

Shinichi: ¿Donde estás? Estás tardando mucho. — Dijo algo molesto.

Irene: Lo siento Shinichi, estoy muy ocupada con un caso.

Mi VerdadDonde viven las historias. Descúbrelo ahora