Pequeñas notas que un chico escribe para alguien muy importante para él, sin esperanza alguna de que las vea.
Basado en algunas experiencias personales y/o cercanas.
Cuando era niño, los besos de los adultos solían asquearme. Veía como giraban sus cabezas para alargar lo más posible esos "intercambios de saliva" que, para mí, eran totalmente innecesarios. Cuando me hice adolescente, mi percepción no casó mucho porque solo veía a mis amigas comerse a sus novios como si no hubiese mañana. Sus labios acababan rojos, tanto o más que sus mejillas, y yo no entendía la lógica.
El beso que me diste fue diferente. Diferente porque no me dejó deseando más, ni lo disfruté como creí que lo haría. No sentí eso que todos decían de una respiración entrecortada y la necesidad de no soltar al ser amado. Luego entendí por qué: tu no eras ni eres ya el ser que amo ¿Cómo estoy tan seguro de ello? Gabriel me besó.
No fue un beso largo, y de hecho fue bastante espontáneo. Gabriel me invitó al parque, a una "cita de helado", que es como él les llama. Fuimos por unos helados que, debo admitir, son mis nuevos favoritos: naranja agria con cerezas, frutos rojos con limón, hoja santa y vino blanco, en fin... una lista de sabores exóticos que no puedo comenzar a describir porque probablemente no acabaría jamás.
Compramos los helados y nos sentamos en unas curiosas sillas de un parque cerca del centro. Ahora entiendo su utilidad.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Mientras compartíamos el helado, aprovechó para manchar mi mejilla. La sensación era agradable, pero le pedí que me limpiara: lo hizo. Se acercó y me dió un delicado beso en el lugar manchado, que luego se volvió un breve beso en los labios. Aunque la gente nos veía, lo hizo con tanta libertad que yo me sentía flotando. Aun me siento así con el solo recuerdo.
Quiero más. Y gracias a tí, tengo un margen de comparación que me hizo entender que sus besos eran diferentes... mejores... estaban destinados a ser para mí.